
Como informamos anteriormente, el proceso de reestructuración de Flybondi avanzaría hacia el reemplazo de su marca comercial. De acuerdo con fuentes cercanas, la aerolínea inició la transferencia de sus empleados para operar bajo el nombre de OCA Air.
El personal de rampa y los empleados del Centro de Control de Operaciones (OCC) firmaron este lunes el traspaso de FB Líneas Aéreas a la sociedad OC Support S.A. Este movimiento administrativo es el primer paso de una reorganización que absorberá a las diferentes áreas de la empresa de forma paulatina.
La filial de handling aeroportuario ya brindó servicios a otras aerolíneas y estaría negociando con otras más. Flybondi había sido la única compañía que aprovechó poder autoprestarse los servicios de rampa desde 2019.
En cuanto al material de vuelo, la empresa ejecutaría la devolución de la mayor parte de sus aeronaves a los arrendadores y retendría tres aviones para la próxima etapa. Aunque los registros finales están sujetos a confirmación, podría tratarse del LV-KJD, LV-KJE y LV-KJF.
Somos conscientes del abuso del verbo en potencial, pero por cómo se han desarrollado las cosas en los últimos meses, cualquier afirmación es un exceso.
Para agregar más condimento, la empresa debería realizar vuelos como Flybondi antes del 20 de septiembre para mantener la vigencia de su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos (CESA). Para cumplir con este requisito de la autoridad aeronáutica, se programarán operaciones específicas durante las próximas semanas.
Resta ver cómo también avanza la firma de contratos de las tripulaciones con OCA Air, cuyos colores deberían empezar a volar entre octubre y noviembre. Quedarían apenas unos 150 TCP y 70 pilotos.
El problema es que todo esto sucede mientras todavía se adeudan sueldos desde mayo y las indemnizaciones de quienes fueron despedidos. ¿Entrará todo en un potencial concurso de acreedores de la "vieja" Flybondi, que también incluirá a proveedores y a los miles de pasajeros que compraron pasajes y no pudieron volar?
Insistimos: es difícil poder asegurar cualquier cosa.
Además, porque, tengan el nombre que tengan, si primero no resuelven la parte operativa, nadie se va a arriesgar a comprar un pasaje con la nueva marca.
Por el bien de los empleados que todavía quedan, de los que ya se fueron pero esperan sus pagos, de los pasajeros y de todo el ecosistema aerocomercial local, roguemos que sí.
Corregimos un dato de la nota: el personal del OCC todavía no ha firmado el traspaso.
Fuente: Aviacionline

