
Las gestiones para la transferencia del Tren del Valle a la provincia de Río Negro se encaminan a su definición.
Según confirmó el presidente de Tren Patagónico, Roberto López, las negociaciones para que Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) le traspase el servicio a la empresa provincial están muy avanzadas.
López comentó a medios locales que ya se completaron tres jornadas de relevamientos de vías, en los que se evaluó el estado del tendido, y se recorrieron los talleres donde se realiza el alistamiento de las formaciones. Según se explicó, estos relevamientos apuntan a proyectar los trabajos más urgentes. “En las vías de Neuquén hay que trabajar un poco, están [en condiciones de circular] en una velocidad muy baja y después voy a ir trabajando estación por estación”, declaró el funcionario.
De acuerdo con el presidente de la operadora provincial, el traspaso podría firmarse hacia finales de este mes o principios de julio.
La prioridad, en primer término, sería “mantener el servicio” que actualmente opera entre Cipolletti y Plottier, mientras que en una segunda etapa se proyecta ampliar el recorrido actual, priorizando la conexión con la ciudad rionegrina de General Roca. Más adelante, además, se buscaría recuperar tramos hacia otras localidades del Alto Valle, como Chinchinales.
En la práctica, esto implicaría retomar el proyecto original del Tren del Valle. El servicio comenzó a funcionar a mediados de 2015 únicamente entre Cipolletti y Neuquén, como el puntapié inicial de una iniciativa que buscaba recuperar la conexión ferroviaria en todo el Alto Valle del Río Negro: el Plan Quinquenal de Ferrocarriles Argentinos, de 2015, proyectaba la extensión del servicio hasta Roca. Sin embargo, los posteriores intentos de ampliar el recorrido en territorio rionegrino no prosperaron: la única extensión se concretó en 2022 hacia Plottier, en Neuquén (ver detalle debajo).
Según pudo saber enelSubte, la transferencia del servicio vendría acompañada de la cesión del material rodante para operarlo. Tal como informó este medio, Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) prepara la transferencia a Río Negro de las triplas CAF Serie 593 “Camellos”, que quedaron sin uso tras la suspensión definitiva del tren a Pinamar. Las formaciones serían trasladadas en las próximas semanas a la Patagonia.
Desde inicios de la actual gestión, cabe recordar, el Gobierno Nacional viene impulsando la provincialización de este servicio, así como de otros del segmento Regionales, aunque hasta el momento no se ha avanzado con la transferencia de ninguno de ellos ni tampoco existe claridad acerca de si se trata de una definición que aplicará a todos los servicios de ese tipo.
Por lo pronto, numerosos servicios regionales enfrentan recurrentes problemas de funcionamiento: a los problemas del Tren del Valle (ver más abajo) se suman las prolongadas suspensiones sufridas en los últimos por el servicio Güemes – Salta – Campo Quijano -su circulación fue recientemente interrumpida provisoriamente a causa de problemas de material rodante- y por el servicio local de Paraná -que circula con gran inestabilidad-.
La provincialización no es una estrategia novedosa. En la década del 90, el Estado nacional se desentendió de la prestación de servicios ferroviarios de pasajeros interurbanos y locales por fuera del AMBA, librando su eventual continuidad a la capacidad de las provincias de poder sostenerlos. Solo algunas pocas, como Buenos Aires, Chaco y Río Negro, lograron mantenerlos al menos en parte, hasta que comenzaron a transferirlos a Trenes Argentinos en la década pasada. Más recientemente, en 2016, la gestión Dietrich intentó avanzar en un sentido similar, pero las negociaciones fueron infructuosas.
En el caso puntual del Tren del Valle se añade un factor adicional de complejidad, ya que el servicio corre sobre vías administradas por un concesionario privado de cargas: Ferrosur Roca. El contrato de la empresa, que está vencido y ya fue prorrogado en tres oportunidades, caduca en septiembre de este año.
La carguera había presentado una propuesta de adecuación contractual que le hubiera permitido continuar otros 10 años en condiciones similares a las actuales, pero ésta fue rechazada por las autoridades, que decidieron que se llamará a una nueva licitación para concesionar el área hoy administrada por Ferrosur. La intención, según lo declarado por las autoridades, es asimilar el proceso con la concesión de Trenes Argentinos Cargas. Sin embargo, hasta el momento no hay novedades al respecto.
Vale notar que la actual concesión de Tren Patagónico –que fue renovada el año pasado y extendida por 10 años– solo contempla los ramales Viedma – San Carlos de Bariloche e Ingeniero Jacobacci – límite con Chubut.
El Tren del Valle, cabe agregar, atraviesa actualmente una fuerte crisis. La falta de material rodante en orden de marcha, sumado a las constantes colisiones de camiones en el puente ubicado entre Neuquén y Cipolletti generan demoras y cancelaciones espontáneas que le quitan regularidad al trayecto.
En este sentido, semanas atrás se impuso un “diagrama especial” que incluyó un fuerte recorte, similar al que había sido implementado el año pasado: debido a esto, solo un tren al día llegaba a Cipolletti. Esta situación generó un reclamo de los legisladores Lorena Matzen (UCR), Javier Acevedo (CC-ARI) y Lorena Yensen (JSRN) ante la Secretaría de Transporte de la Nación. Si bien el cronograma con cuatro trenes a Cipolletti fue posteriormente repuesto, no está garantizada su continuidad a futuro.
Historia del servicio
El Tren del Valle comenzó a operar en julio de 2015, en aquel entonces únicamente entre Cipolletti y Neuquén.
A partir de 2021 el recorrido fue extendido hasta Plottier. Sin embargo, en 2022 el trayecto entre Neuquén y Cipolletti fue cancelado ante los recurrentes choques de camiones contra el puente ferroviario de la ruta 151.
Entre 2022 y 2023 el servicio recibió algunas mejoras: se incorporaron nuevas paradas intermedias que le dieron a la línea una mayor inserción metropolitana. En este sentido, se destaca especialmente la incorporación de los apeaderos en la Terminal de Ómnibus y el aeropuerto de Neuquén, que se transformó en la primera terminal aérea del país en contar con una estación ferroviaria.
La posterior incorporación de un cochemotor adicional -desafectado tras la cancelación del servicio La Banda – Fernández– permitió mejorar las frecuencias y reactivar el tramo a Cipolletti. Sin embargo, la pérdida de otro cochemotor tras un incendio y la falta de soluciones estructurales para la problemática de los choques contra el puente se combinaron para que esta mejora tuviera corta vida.
El futuro del servicio, pese a tratarse del segundo tren regional más utilizado del país, es incierto. A la cancelación de inversiones para su mejora -como la construcción de nuevos apeaderos en Neuquén y la suspensión de la compra de nuevas triplas para servicios regionales, que fue reemplazada por otra similar pero solo para el AMBA– se suma al citado proceso de transferencia a la Provincia, cuya capacidad para sostener las prestaciones y realizar las inversiones que el servicio requiere, especialmente considerando el antecedente de la línea a Bariloche, están más que en duda.
Fuente: enelSubte

