13/05/26

San Isidro lleva más de dos semanas sin colectivos

Los trabajadores reclaman que el gobierno local intervenga en el conflicto. “Están priorizando negocios por encima de las necesidades básicas de los vecinos”, asegura Carmela Moreau.


Las líneas 333, 707, 407, 437 y 700 no circulan y los choferes no cobran hace ya dos meses.

Los vecinos se encuentran aislados e impedidos de movimientos básicos como mandar a sus hijos a la escuela y el intendente filo libertario Ramón Lanús hace malabares para culpar del desastre a la provincia y no a nación, que retiene las partidas de los subsidios.

La crisis de esas líneas viene de larga data, fruto del efecto dominó que comienza con la motosierra a nivel nacional, y se fue agravando paulatinamente. Todos los consultados hablan de la pasividad del gobierno local que encabeza Lanús como uno de los elementos necesarios para alcanzar este nivel de colapso, al que se llega luego del estallido a partir de la guerra en Medio Oriente. La línea de los delegados es clara. “Más allá de que la empresa sea privada, el municipio debe garantizar el servicio público y el bienestar de los vecinos que hoy no tienen cómo moverse”, sostienen.

El concejal renovador Federico Meca agrega un elemento clave. “Llevamos más de dos semanas en esta situación y sin resolución a la vista. El municipio debería haber puesto colectivos propios, transitoriamente, hasta encontrar una solución definitiva. Y usar su poder y autoridad para obligar a la empresa a pagar los salarios”. La falta de reacción del cuestionado Lanús no es un hecho aislado sino que está en línea con otras decisiones similares en distritos PRO. En Vicente López, Soledad Martínez decidió eliminar la Línea del Bicentenario, la única que atravesaba longitudinalmente el distrito, desde Constituyentes hasta el río. Frente a esta situación, Lanús promueve la absorción de esos recorridos por parte de las otras empresas que operan en el distrito, alternativa que aún está lejos de concretarse.

La preocupación central de los choferes, en caso de que ocurra la fusión, pasa por el respeto a la antigüedad como trabajadores. Hay dos mil familias, que se desempeñan en estas empresas, en estado de absoluta incertidumbre.

Hoy la causa de la falta de servicio es la medida de fuerza de los choferes que reclaman sus salarios, pero el desfinanciamiento es tal que ni el taller ni la gomería están en condiciones de reparar las unidades que sufren un desperfecto o el simple desgaste. Carmela Moreau, referente local del partido Igualar, dentro de Fuerza Patria, reclamó que “no se puede hablar de desarrollo urbano mientras la gente no sabe cómo va a llegar al trabajo, a la escuela o a un hospital”. “Están priorizando negocios por encima de las necesidades básicas de los vecinos”, asegura. Se trata de una referencia a la reciente aprobación del Código de Ordenamiento Urbano, que mejora las condiciones y la rentabilidad de los desarrolladores en detrimento de la calidad de vida de los vecinos. Las áreas en las que se modificó la zonificación son también aquellas más afectadas por la falta de servicio de transporte público de pasajeros, novedad que, de prolongarse, impactará negativamente en las perspectivas del mercado inmobiliario.

Fuente: Página 12