08/04/26

Brasil bloqueó la posibilidad de importar biodiésel argentino por medio de una barrera regulatoria



El pasado 1 de abril el Consejo Nacional de Política Energética de Brasil (CNPE) aprobó una resolución que dispone que todo el biodiésel utilizado para el corte obligatorio con gasoil debe provenir exclusivamente de unidades de producción autorizadas por la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP).

En la práctica, la normativa refuerza la postura del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva de impedir la importación de biodiésel para cumplir con el mandato de mezcla obligatoria, que se encuentra en el 15%.

Si bien la molienda de soja en Brasil vienen creciendo para generar una mayor oferta interna de aceite de soja, la realidad es que el elevado consumo de biodiésel hace que el país deba importar aceite de soja desde la Argentina.

La entidad que agrupa a la industria aceitera brasileña (Abiove) estima que en 2026 Brasil deberá importar 125.000 toneladas de aceite de soja versus 105.000 y 100.000 toneladas en 2025 y 2024 respectivamente.

En la actual coyuntura sería económicamente factible en Brasil reemplazar esas importaciones de aceite argentino directamente por biodiésel de ese origen, aunque eso ahora ya no es posible por la barrera regulatoria implementada por el CNPE.

Una de las alternativas instrumentadas por Brasil para poder generar biodiésel con materias primas locales consiste en emplear recursos alternativos, tales como el sebo bovino, aceite de algodón o aceite usado de cocina.

El pasado 1 de marzo, según el cronograma establecido para la política de biocombustibles, Brasil tendría que haber incrementado el corte de biodiésel con gasoil al 16%, pero el gobierno de Lula decidió posponer la medida por tiempo indefinido.

Por su parte, la Confederación Brasileña de Agricultura y Ganadería (CNA), entidad gremial que representa los intereses del campo en ese país, solicitó el al Ministerio de Minería y Energía que aumente la mezcla obligatoria de biodiésel con gasoil al 17% para asegurar el abastecimiento interno del combustible a precios razonables.

Fuente: Bichos de Campo