
La construcción de la estación Sáenz, terminal sur de la línea H en el barrio de Pompeya, continúa demorada y sigue aplazada sin fecha cierta.
La obra de la estación fue licitada hace más de 15 años e incluso llegó a ser adjudicada a la UTE Techint – Dycasa en agosto de 2011.
La licitación comprendía tres tramos: A0 (estación Nueva Pompeya), A1 (estación Sáenz) y C1 (estaciones Córdoba, Santa Fe, Las Heras y Facultad de Derecho). De los tres, sólo se construyó el último sector, que fue inaugurado por etapas: las estaciones Córdoba y Las Heras en 2015, la intermedia Santa Fe en 2016, y Facultad de Derecho en 2018.
En 2014, al aprobarse una ley que eliminó la estación Nueva Pompeya y modificó la traza en el sector -el túnel no quedaría bajo la Av. Sáenz, sino que apuntaría hacia la Av. Perito Moreno-, el contrato para los tramos A0 y A1 fue dado de baja. Esto provocó que la estación Hospitales, inaugurada en 2013 y originalmente concebida como una estación de paso, quedara convertida en la terminal provisoria de la línea hasta tanto se definiera cómo encarar la obra, ya que el cambio de emplazamiento obligaba a revisar toda la ingeniería del sector entre Hospitales y Sáenz.
Sin embargo, a más de una década del cambio de traza, la obra de la estación permanece sin novedades. La parálisis es tal que hasta se cayeron las expropiaciones de los inmuebles donde iban a construirse los accesos a la estación.
Ante la consulta de enelSubte, desde Subterráneos de Buenos Aires (SBA) aseguraron que actualmente “se continúa desarrollando el estudio” para el tramo sur de la línea H, lo que incluye “la estación Sáenz y túneles asociados”. “Se están analizando diferentes metodologías constructivas y alternativas de trazado”, explicaron desde la empresa porteña.
Desde SBA eludieron brindar mayores detalles acerca del proyecto de la nueva estación, que en teoría vienen desarrollando equipos propios de la empresa desde hace algunos años.
Este proyecto correspondería a la elaboración de la documentación para licitar la obra, algo que por el momento no está previsto. Desde Subterráneos se ocuparon de aclarar que la construcción del tramo Hospitales – Sáenz y la nueva estación terminal “no se encuentra contemplada en el Presupuesto 2026”, tal como había detallado enelSubte semanas atrás.
Las razones de una demora
¿Cuál es el motivo detrás de que una obra de apenas una estación y poco más de un kilómetro de túneles acumule semejantes demoras? La explicación es en parte técnica, en parte financiera, y en parte política.
Maqueta de la estación Sáenz de la línea Belgrano Sur. Obsérvese el túnel de la línea H apuntando hacia Perito Moreno, en un esfuerzo por alejarla del Riachuelo.
Por el lado técnico, es un hecho reconocido que el suelo en la zona es complejo para la construcción de túneles, dada la cercanía del Riachuelo. De hecho, este fue el argumento principal detrás de la cancelación de la estación Nueva Pompeya, todavía más cercana al lecho del río.
“El terreno es más blando de lo que se esperaba: deformable, de baja resistencia y arenoso“, había explicado a este medio el entonces presidente -y actual vice- de SBA, Mauro Alabuenas. Si bien este no es un obstáculo insalvable, convierte a la obra en más costosa: años atrás, SBA estimaba que los túneles y la estación demandarían una inversión cercana a los 200 millones de dólares.
Las características del suelo, empero, siempre fueron conocidas y están lejos de haber constituido una sorpresa: en la década del 90, cuando se planteó la construcción de la línea, el proyecto original contemplaba que el tramo sur se ejecutara en viaducto para evitar las complicaciones derivadas de las condiciones del terreno. Incluso hasta llegó a plantearse que la línea cruzaría con un puente el Riachuelo y tendría sus cocheras en superficie, en un terreno adyacente a la hoy clausurada estación Puente Alsina de la línea Belgrano Sur, ya en territorio provincial. Esta alternativa alimentaba, a su vez, la posibilidad de que la línea fuera extendida en un futuro a Lanús.
Las complejidades jurisdiccionales derivadas de ese proyecto, sumadas a la firme oposición vecinal, que temía que un viaducto ocasionara una desvalorización de sus propiedades y un empeoramiento del entorno a la manera de lo ocurrido en los barrios del sur cortados por las autopistas, obligó a la Ciudad a desestimar la idea. Paradójicamente, la zona fue atravesada por un viaducto de todas formas: el de la línea Belgrano Sur, del cual solo llegó a ejecutarse el primer tramo y hoy permanece inconcluso.
Más allá de estas complejidades técnicas y financieras, la negativa del gobierno porteño a encarar la obra de la estación Sáenz resulta especialmente llamativa, sobre todo teniendo en cuenta que el GCBA se embarcó en el proyecto -notablemente más complejo, extenso y costoso, aunque no menos necesario- de la nueva línea F, cuya licitación tiene fecha de apertura prevista para abril próximo. Vale recordar que, de acuerdo con las estimaciones oficiales, la obra tiene un costo estimado de casi 1400 millones de dólares. La semana pasada, el ejecutivo envió un proyecto a la Legislatura solicitando autorización para contraer los préstamos que permitirán encarar el proyecto.
Una obra de importancia metropolitana
En este sentido, si bien la prioridad de la línea F no está en discusión, es preciso destacar que Sáenz está lejos de ser una estación más, sino que se trata de una obra clave en términos de inserción metropolitana.
El barrio Procrear Sáenz, de más de 700 viviendas.
Amén de que Pompeya es un barrio notablemente consolidado y con una importante actividad comercial en torno a la Av. Sáenz, el área inmediatamente más próxima a la estación fue densificada años atrás, con la construcción del barrio PROCREAR Sáenz, de más de 700 viviendas.
Pero más allá de esto, Sáenz es un importante centro de trasbordo.
No solamente por la presencia de la estación homónima de la línea Belgrano Sur -hoy cabecera provisoria producto de la parálisis de la extensión a Plaza Constitución-, servida por los ramales que se extienden hasta González Catán y Marinos del Crucero General Belgrano, sino también porque opera como terminal o lugar de paso de una veintena de líneas de colectivos que se proyectan hacia diversos puntos del sur y sudoeste del Gran Buenos Aires, así como hacia el norte y noroeste de la Capital y el conurbano. En poco tiempo más, además, se sumará el “Trambús”, cuya línea T1 –cuya operación fue recientemente licitada– conectará Sáenz con el Aeroparque, mientras que la T2 irá de Sáenz a Belgrano C.
Diversos especialistas consultados tiempo atrás por enelSubte coinciden en remarcar la importancia de la estación para la red metropolitana.
El arquitecto y urbanista Andrés Borthagaray, por ejemplo, asegura que “aunque sea cierto que la estación Sáenz pueda ser cara, pasará a ser sin duda la más importante de la línea H, por el aporte del Belgrano Sur […] y de las decenas de líneas de colectivos que entran por Puente Alsina”. En un sentido similar había opinado el economista y especialista en Transporte Alberto Müller, quien asegura que “la llegada a la Avenida Sáenz de la línea H potenciaría una inserción metropolitana de la línea“, en parte gracias al impacto de “la estación de la línea Belgrano Sur”, pero especialmente debido a “un nutrido número de líneas de colectivo, algunas de ellas incluso con cabecera en esa zona”.
Esta relevancia es reconocida por la propia SBA, que en documentos internos alude a que la futura estación requiere aplicar “criterios de planificación integrada multimodal”, teniendo en cuenta a “las diversas líneas de colectivo que transitan por el nodo” y “a la estación homónima de la línea Belgrano Sur”.
Pese a este reconocimiento, y hasta tanto no se tome la decisión de priorizar la obra, Sáenz no dejará de ser un proyecto y la línea H seguirá estando inconclusa, a casi 25 años de haberse iniciado su construcción. Vale recordar que el tramo norte (Facultad de Derecho – Retiro) permanece en una indefinición aún mayor que el sector sur: pese al cambio de traza aprobado hace más de una década, nunca llegó a ser licitado y ni siquiera es considerado como prioritario por SBA ni por la Ciudad.
Fuente: enelSubte

