
El uso del Gas Natural Comprimido (GNC) como alternativa al gasoil para el transporte pesado en Argentina consolidó en 2025 una tendencia que expertos y operadores logísticos consideran estratégica para reducir costos y emisiones, aunque advierten que su expansión todavía enfrenta barreras regulatorias y de infraestructura.
Durante el año que está por concluir, se observó un aumento en la cantidad de estaciones habilitadas y de unidades de carga que eligen esta tecnología, lo que abre expectativas para un crecimiento más sostenido en 2026.
El impulso al GNC se inscribe en un contexto más amplio de transformación energética impulsada por la disponibilidad de gas natural propio, con un rol central de las formaciones no convencionales como Vaca Muerta, que no solo abastece la demanda doméstica sino que también proyecta impactos en las cadenas logísticas vinculadas al transporte y a la producción industrial.
Durante 2025, el transporte pesado a GNC avanzó de forma tangible en Argentina gracias a la habilitación de nuevas estaciones de carga y a una mayor demanda de camiones y colectivos diseñados o adaptados para este combustible. Según reportes sectoriales, ya funcionan más de 210 estaciones aptas para vehículos de gran porte, con cerca de 300 proyectos en proceso de autorización, y alrededor de 138 de esas estaciones cuentan con surtidores de alto caudal, lo que facilita el abastecimiento logístico en rutas clave.
Este despliegue responde en parte a los corredores planificados que buscan conectar las principales rutas del país, permitiendo la circulación de transporte pesado con GNC sin interrupciones prolongadas en puntos críticos de la logística terrestre. Uno de los factores que sustentan este crecimiento es el menor costo por kilómetro recorrido con GNC frente al gasoil, un aspecto de peso para operadores logísticos en un país donde el transporte por carretera representa la mayoría de los movimientos de carga.
Aunque los datos referentes a la demanda por parte del transporte pesado aún son parciales, distintas fuentes del sector destacan que la adopción del GNC ya no se limita a unidades urbanas o de corta distancia; camiones de larga distancia comienzan a incorporar tecnologías de gas con autonomía suficiente para trayectos extensos, favorecidos por la expansión de la red de estaciones.
A lo largo de 2025, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) avanzó en un proceso de actualización normativa para el sistema de GNC, con el objetivo de aportar mayor claridad técnica, operativa y de seguridad al sector. A fines de noviembre, se publicó en el Boletín Oficial una resolución que dispone la consulta pública de un nuevo régimen para estaciones de carga de GNC vehicular, así como pautas mínimas de seguros obligatorios, abriendo un período de participación ciudadana y técnica.
El uso del Gas Natural Comprimido (GNC) como alternativa al gasoil para el transporte pesado en Argentina consolidó en 2025 una tendencia que expertos y operadores logísticos consideran estratégica para reducir costos y emisiones, aunque advierten que su expansión todavía enfrenta barreras regulatorias y de infraestructura.
Durante el año que está por concluir, se observó un aumento en la cantidad de estaciones habilitadas y de unidades de carga que eligen esta tecnología, lo que abre expectativas para un crecimiento más sostenido en 2026.
El impulso al GNC se inscribe en un contexto más amplio de transformación energética impulsada por la disponibilidad de gas natural propio, con un rol central de las formaciones no convencionales como Vaca Muerta, que no solo abastece la demanda doméstica sino que también proyecta impactos en las cadenas logísticas vinculadas al transporte y a la producción industrial.
Durante 2025, el transporte pesado a GNC avanzó de forma tangible en Argentina gracias a la habilitación de nuevas estaciones de carga y a una mayor demanda de camiones y colectivos diseñados o adaptados para este combustible. Según reportes sectoriales, ya funcionan más de 210 estaciones aptas para vehículos de gran porte, con cerca de 300 proyectos en proceso de autorización, y alrededor de 138 de esas estaciones cuentan con surtidores de alto caudal, lo que facilita el abastecimiento logístico en rutas clave.
Este despliegue responde en parte a los corredores planificados que buscan conectar las principales rutas del país, permitiendo la circulación de transporte pesado con GNC sin interrupciones prolongadas en puntos críticos de la logística terrestre. Uno de los factores que sustentan este crecimiento es el menor costo por kilómetro recorrido con GNC frente al gasoil, un aspecto de peso para operadores logísticos en un país donde el transporte por carretera representa la mayoría de los movimientos de carga.
Aunque los datos referentes a la demanda por parte del transporte pesado aún son parciales, distintas fuentes del sector destacan que la adopción del GNC ya no se limita a unidades urbanas o de corta distancia; camiones de larga distancia comienzan a incorporar tecnologías de gas con autonomía suficiente para trayectos extensos, favorecidos por la expansión de la red de estaciones.
A lo largo de 2025, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) avanzó en un proceso de actualización normativa para el sistema de GNC, con el objetivo de aportar mayor claridad técnica, operativa y de seguridad al sector. A fines de noviembre, se publicó en el Boletín Oficial una resolución que dispone la consulta pública de un nuevo régimen para estaciones de carga de GNC vehicular, así como pautas mínimas de seguros obligatorios, abriendo un período de participación ciudadana y técnica.
Fuente: InfoBae

