
“El 90 por ciento de las empresas de colectivos en AMBA están al borde del colapso”. Con esa advertencia, lapidaria y sin vueltas, desde el sector empresarial que nuclea la Cámara del Transporte resumieron ante Buenos Aires/12 la gravedad del momento que atraviesa el sistema de transporte automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires. En un contexto de ahogo financiero y tras largos meses de paros, reclamos y tensiones acumuladas, el gobierno bonaerense anunció la creación de un nuevo régimen de compensaciones económicas. La decisión, publicada este lunes en el Boletín Oficial, apunta a amortiguar los efectos del retiro del Estado nacional del esquema de subsidios que tradicionalmente sostenía a este servicio esencial, según informaron.
El nuevo programa, ideado como una respuesta a la deserción de la administración de Javier Milei en el financiamiento del transporte público, se plantea como una medida de carácter excepcional. Su objetivo es evitar el colapso del sistema en territorio provincial. Lejos de ser una solución definitiva, el anuncio intenta garantizar cierta estabilidad y continuidad en el servicio de colectivos que conecta a millones de personas a diario.
La resolución firmada por el Ejecutivo bonaerense habilita al Ministerio de Transporte de la provincia, que conduce Martín Marinucci, a definir los parámetros de funcionamiento del nuevo esquema. Entre sus facultades se incluye la potestad de determinar qué prestadores podrán acceder a los fondos, bajo qué condiciones y mediante qué mecanismos de control. La medida alcanza a los servicios que operan dentro de la jurisdicción provincial del AMBA, aunque se aclara que el universo de beneficiarios podría ampliarse.
Entre los distritos que serán beneficiados por la resolución están Quilmes, Morón, Cañuelas, La Matanza, Escobar, Tres de Febrero, General Rodríguez, Berisso, Pilar, Lomas de Zamora, Malvinas Argentinas, Almirante Brown, Lobos, Vicente López, Hurlingham, San Miguel, Mercedes, Ensenada, Campana, Ezeiza, La Plata, José C. Paz, Tigre, Avellaneda, General Las Heras, Florencio Varela, Morón, Berazategui, Zárate, Lanús, Ituzaingó, General San Martín, Marcos Paz, Brandsen, Esteban Echeverría, Exaltación de la Cruz, San Fernando, Presidente Perón, San Vicente, Luján, San Isidro, Moreno.
Desde la cartera provincial remarcan que este plan no supone la creación de derechos adquiridos ni garantías permanentes. Su implementación está condicionada por la disponibilidad presupuestaria y será revisada periódicamente. Pero lo cierto es que, en una coyuntura crítica para el sector, el anuncio funciona como un salvavidas para las empresas. O al menos, como una señal política en medio del silencio de Nación, según manifestaron.
Un alivio parcial para los empresarios del transporte
Las voces del sector empresario, consultadas por Buenos Aires/12, celebraron la medida como un avance, aunque con matices. Entienden que ya hace varios meses que se viene trabajando en la provincia y confían que desde la Provincia van a tomar cartas en el asunto sobre un viejo reclamo del sector.
Según señalaron, el principal desafío sigue siendo la ausencia de una “actualización realista” de los costos operativos. El sistema va a seguir funcionando, aseguran, por ingreso genuino de lo que paga un pasajero y lo que compensa el Estado, en este caso la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, advirtieron que sin una política de compensación que contemple el costo real del boleto a nivel nacional, la sostenibilidad seguirá comprometida. ¿El costo? 1750 pesos.
Una crisis sostenida en el tiempo
El conflicto con el financiamiento del transporte no es nuevo. Durante todo 2025, las empresas del sector protagonizaron una seguidilla de paros, presentaciones judiciales y pronunciamientos públicos para denunciar el desfinanciamiento del sistema. Las transferencias desde Nación fueron recortadas drásticamente y, en algunos casos, directamente interrumpidas. Sin recursos suficientes para afrontar los costos operativos, combustible, salarios, mantenimiento, seguros, muchas compañías redujeron frecuencias, otras suspendieron servicios y algunas directamente dejaron de operar.
La Provincia, que hasta ahora intentaba mantenerse al margen de un conflicto que se tensaba mes a mes, optó por intervenir. Lo hizo, según las fuentes empresariales, tras varios meses de conversaciones y advertencias. “Hace 7 u 8 meses que el gobierno de la provincia había dicho que para este año iban a trabajar en eso. Y bueno, para nosotros es bueno”, admitieron. Aun así, insistieron: “Más allá de sincerar la actualización de los costos, se compensa en función de eso. Porque si no se compensa en función de eso, no sólo con tarifas, sino con subsidios, para llegar al valor real de un boleto colectivo no sirve de mucho”.
Desde la empresa Yitos, que opera en Lomas de Zamora, sumaron una mirada similar. “Sería muy bueno que la provincia de Buenos Aires tenga su propia estructura de costos con precios reales y actualizados, como ya lo hizo CABA desde hace 6 meses”, dijo ante la consulta de este medio, Celina Velayos, vicepresidenta de Yitos.
Con la medida oficializada, el escenario del transporte en el AMBA suma una nueva dimensión. Por un lado, una provincia que toma la posta frente al repliegue nacional. Por el otro, un sistema de empresas que sigue al borde del abismo, reclamando previsibilidad, actualización de ingresos y reglas claras.
Fuente: Página 12

