
El bus eléctrico porteño amplió su recorrido para conectar mejor dos puntos muy importantes de Buenos Aires. Desde esta semana, esos colectivos llegan hasta la zona de la terminal de micros de Retiro y terminan su ruta en la terminal de cruceros.
Los e-bus comenzaron a circular en mayo, con una frecuencia de unos 15 minutos, aproximadamente.
La línea tiene 30 unidades, todas manejadas por mujeres, que unían hasta ahora el parque Lezama con la plaza San Martín. Salían desde la parte sur de Puerto Madero, en una terminal armada bajo la autopista Buenos Aires-La Plata a la altura de Brasil, pasaban por Martín García, Piedras, Perú y otras calles del centro hasta llegar a plaza San Martín. Allí, daban la vuelta y volvían hacia el sur por el eje Maipú/Chacabuco, básicamente. Su principal función es cubrir el Casco Histórico.
Pero desde el lunes ampliaron en 3,5 km su alcance. Ahora, al llegar a Retiro continúan por la calle Ramos Mejía y pasan por enfrente de las cabeceras de los trenes Mitre, Belgrano Norte y San Martín. Luego continúan por la avenida Antártida Argentina para conectar con la terminal de micros. Y finalmente cruzan hasta la avenida Ramón Castillo, en la zona portuaria, para llegar a la terminal de cruceros.
Esta última conexión es importante. Es que la terminal de los barcos no tiene, hasta ahora, una buena oferta de transporte: no llega el subte, hay pocos colectivos y los taxis no dan abasto. Menos, cuando bajan a la vez miles de turistas juntos, que quieren aprovechar al máximo su tiempo en Buenos Aires. Además, en los últimos años creció la cantidad de cruceros que llegan por el Río de la Plata, en las temporadas que van de octubre a abril.
Hay un segundo cambio en el recorrido del e-bus. En su camino desde San Telmo hacia Retiro, ahora los colectivos van por la calle Esmeralda. Originalmente circulaban por Bartolomé Mitre, San Martín y Marcelo T. de Alvear. Pero en octubre, por una obra en la calle San Martín, debieorn desviarlos a Esmeralda, y entonces el Ministerio de Movilidad notó que el tiempo de viaje se reducía hasta 10 minutos en hora pico. Así, ese recorrido quedó confirmado.
Por esto, fueron anuladas las paradas sobre San Martín (Mitre, Corrientes, Tucumán, Córdoba y Marcelo T. de Alvear) y se agregaron tres nuevas sobre Esmeralda, en los cruces con Corrientes, Tucumán y Córdoba.
Este ahorro de tiempo compensó lo que se tarda ahora en completar el recorrido ampliado. Los colectivos eléctricos pasan cada 15 minutos, aproximadamente.
"Estuvimos analizando las sugerencias de los pasajeros, que nos pedían una conexión más directa con la zona de Retiro y el puerto", explicó al ministro de Movilidad, Pablo Bereciartua.
Tras un par de meses de viajes gratuitos, hoy el boleto cuesta lo mismo que la tarifa mínima de los colectivos comunes: $ 620,07. Y se actualiza mensualmente, como el resto de los transportes que controla el Gobierno porteño. Una aclaración: se puede pagar con tarjeta de crédito, débito o teléfonos con tecnología NFC; pero no se puede abonar con la tarjeta SUBE, sistema que depende del Gobierno nacional.
Desde su debut, los e-buses porteños transportaron a más de 300.000 pasajeros. Hoy llevan a unos 1.000 por día.

