
La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que representa a los controladores de tránsito aéreo, comenzó el viernes un plan de cinco jornadas de paro escalonadas que impacta en cientos de vuelos en aeropuertos de todo el país. La medida se implementa en distintos horarios y se extiende hasta la última jornada programada para el sábado 30 de agosto.
El primer paro se desarrolló el viernes 22 de agosto en dos franjas horarias: de 13 a 16 y de 19 a 22. El mismo esquema se repitió el domingo 24 de agosto. Según estimaciones oficiales y de las aerolíneas, las cancelaciones y reprogramaciones afectaron a más de 16.000 pasajeros durante la primera jornada y alcanzaron los 19.000 usuarios el domingo.
ATEPSA anunció que el plan de acción continuará según el siguiente calendario: martes 26 de agosto de 7 a 10 y de 14 a 17; jueves 28 de agosto de 13 a 16; y sábado 30 de agosto de 13 a 16 y de 19 a 22, completando el ciclo anunciado. Las medidas no afectan vuelos sanitarios, humanitarios ni los servicios de Búsqueda y Salvamento Aeronáutico (SAR).
Impacto sobre la operación aérea y los pasajeros
Las aerolíneas de cabotaje concentran gran parte de sus operaciones en los horarios coincidentes con los paros, por lo que sufrieron mayor impacto en cancelaciones y demoras. Las compañías internacionales lograron reubicar vuelos en franjas alternativas, reduciendo parcialmente la afectación.
Hasta el momento, ATEPSA registró más de 170 vuelos cancelados y más de 250 reprogramados, con más de 44.000 pasajeros afectados desde el inicio del conflicto. Las reprogramaciones provocan demoras prolongadas en tierra y cambios en las conexiones aéreas. Las aerolíneas trabajan en coordinación con EANA para minimizar el impacto sobre los usuarios, aunque advierten que la continuidad de los paros mantendrá las alteraciones en la operatoria.
El conflicto se originó en la falta de acuerdo en la negociación salarial entre ATEPSA y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). Pese a la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, las negociaciones paritarias no lograron avances. El gremio rechazó la propuesta oficial de incremento del 1% mensual y reclama una nueva propuesta salarial.
Intervención del Gobierno nacional
La Secretaría de Transporte de la Nación emitió un comunicado recordando que los servicios de navegación aérea son esenciales y que, durante los paros, se debe garantizar al menos un 45% de las operaciones previstas. La autoridad aeronáutica indicó que el cumplimiento será fiscalizado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) en todos los aeropuertos, mediante inspectores de las direcciones de Inspección de Navegación Aérea, Transporte Aerocomercial e Infraestructura y Servicios Aeroportuarios.
El organismo podrá labrar actas de infracción a empresas y controladores en caso de incumplimiento. Las sanciones previstas incluyen multas económicas o la eventual inhabilitación de concesiones, así como acciones sobre titulares de licencias que incumplan la normativa.
Desde EANA se evalúa la presentación de denuncias formales para activar sanciones económicas contra el gremio, considerando posibles reclamos por daños al sistema aerocomercial. La empresa advirtió que se podrían aplicar multas millonarias por el impacto operativo y financiero de las medidas gremiales, afectando conectividad y seguridad aérea. EANA mantiene un monitoreo activo de la situación y se reserva el derecho de avanzar con acciones legales adicionales si persiste el incumplimiento de los servicios esenciales.
Efectos económicos y operativos
El paro intermitente de los controladores genera consecuencias directas sobre la operación de vuelos, la planificación de las compañías y la disponibilidad de plazas para pasajeros. Las aerolíneas ajustan cronogramas para reubicar vuelos y mitigar demoras, pero los cambios masivos afectan las conexiones internas y la puntualidad general del sistema aerocomercial. El monitoreo de ANAC busca garantizar la continuidad operativa mínima, evitando paralizaciones totales y riesgos para la seguridad de las operaciones.
ATEPSA adelantó que el plan de acción continuará hasta el sábado 30 de agosto, manteniendo los horarios establecidos. El cumplimiento del servicio mínimo del 45% será controlado por ANAC, con fiscalización en todos los aeropuertos, incluyendo vuelos de cabotaje e internacionales. La resolución del conflicto depende de la negociación salarial entre el gremio y EANA, y la posibilidad de nuevas medidas legales o sanciones económicas permanecerá abierta mientras se mantenga el desacuerdo.
El sistema aéreo argentino continúa en tensión por la medida de fuerza, que afecta tanto a pasajeros como a operadores, y mantiene la atención de las autoridades nacionales, con seguimiento constante de la ANAC y EANA para garantizar la seguridad operacional y la conectividad aérea.
Fuente: iProfesional