28/12/22

Vuelos low cost: a un año del decreto que afecta las tarifas, por qué no entró en vigencia

Este 24 de diciembre se cumplió un año del decreto que firmó Alberto Fernández y se publicó en vísperas de Nochebuena de 2021, que reinstauró las bandas tarifarias en los vuelos de cabotaje. Qué pasó todo este tiempo y por qué no entró en vigencia



Este 24 de diciembre se cumplió un año del decreto presidenci al que firmó Alberto Fernández y se publicó en el Boletín Oficial en vísperas de Nochebuena de 2021, donde instruyó al Ministerio de Transporte de la Nación a restaurar las bandas tarifarias en los vuelos de cabotaje.

Pero pasaron 365 días y no solo no entró en vigencia la medida que provocaría una suba de las tarifas de los pasajes -especialmente de los tickets que venden las aerolíneas low-cost, al establecerse precios mínimos (y también máximos)-, sino que tampoco hay definiciones de que pasará con ella.

POR QUÉ HASTA AHORA NO SE APLICARON PRECIOS MÍNIMOS NI MÁXIMOS EN LOS VUELOS

En las empresas aéreas, reina la incertidumbre. En el Gobierno, el silencio. En voz baja, los ejecutivos que lideran las principales compañías se atreven a decir que, luego de empantanarse, la iniciativa fracasó y se desestimó. Los portavoces oficiales son más cautos: a las consultas realizadas por este medio, se limitan a contestar que todavía no hay novedades.

De una u otra forma, pasó un año y la disposición sigue sin implementarse. Según el plazo previsto por el decreto 879/2021, el esquema de bandas mínimas y máximas para los vuelos internos debía empezar a regir justo antes del comienzo de las vacaciones de invierno.

El plazo caducaba el 24 de junio, teniendo en cuenta que la norma se publicó el 24 de diciembre pasado y estipuló un período no mayor a 180 días para su aplicación. Cuando se cumplió la fecha, en el sector comentaron que podía haber novedades recién a mediados de septiembre.

Es que interpretaron que los 180 días a los que se refería el texto aludía a días hábiles, y no corridos. De esa manera, consideraron entonces que había tiempo hasta el 15 de septiembre para implementar la medida. Lo cierto es que, habiendo pasado ese otro deadline, a la fecha no hay novedades sobre el tema.

POR QUÉ LA MEDIDA DE PRECIOS MÍNIMOS Y MÁXIMOS EN VUELOS DOMÉSTICOS SE HABRÍA DADO DE BAJA

En las low-cost, aseguran que siguen sin recibir precisiones por parte de las autoridades, tras las sucesivas reuniones que mantuvieron. Dicen que luego de que les solicitaron documentación "no hubo ningún otro intercambio". "No llegó a existir una segunda instancia de diálogo. No sabemos cuánto tiempo más van a tomarse para definir si avanzan o no finalmente", apuntó una fuente de la industria.

Durante este tiempo, el Gobierno trabajó junto a las aerolíneas en la recolección de información que contribuya a determinar los precios al público de los servicios que prestan los explotadores regulares de transporte aéreo local. De acuerdo a la normativa, la conformación de los valores debe surgir en base a una fórmula que incluye varios elementos, como un cálculo entre los costos y las ganancias de las compañías.

En la industria, indican que son varias las razones por las cuales creen que el Gobierno dio marcha atrás con la medida. Por empezar, como sucede en varias facciones del Gobierno nacional, las aguas están divididas y no existe una una posición unánime sobre la necesidad de reinstaurar la medida.

Pero además, hay otro factor por el cual sospechan que el Gobierno daría marcha atrás: el aumento del piso de los pasajes -que rondaría en el 30%- dejaría afuera a usuarios de niveles socioeconómicos más bajos, que accedieron a la posibilidad de volar gracias a las tarifas más económicas que ofrecen las low-cost.

De hecho, desde las aerolíneas de bajo costo indican que instrumentar las bandas sería un sinónimo de legitimar el aumento de tarifas, en un contexto de acelerada inflación en el que el Gobierno ya negoció con varios sectores acuerdos para evitar que se disparen los precios.

La medida provocaría una suba de las tarifas de los pasajes, especialmente de los tickets que venden las low-cost.

A su vez, en los encuentros entre funcionarios y representantes de las aéreas se sintió el rechazo del sector. Cada una de las partes reforzó su postura, que mantienen firmes hasta hoy. De los principales jugadores del sector, Aerolíneas Argentinas se mostró a favor de las bandas. Pero Flybondi y JetSmart las repudiaron, junto con entidades como la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Y otras se abstuvieron de votar, como Andes.

Aerolíneas defiende el régimen porque "da mayor previsibilidad". Para la operadora de bandera, aporta razonabilidad y sustentabilidad a un sistema que viene de "una liberalización extrema". En la vereda opuesta, las low-cost sostienen argumentos en contra.

Aseguran que va en contra de la libre competencia, limita la posibilidad de ofrecer precios accesibles y aumenta artificialmente los costos de los pasajes, hasta igualarlos entre los distintos operadores, en perjuicio de los usuarios.

En caso de que vuelvan las bandas, el mercado aerocomercial se achicaría entre tres y seis veces respecto del actual.

De acuerdo a ellos, con la desregulación del sistema, "el país volvió a contar con mayor oferta en el mapa aerocomercial". En cambio, esgrimen que entre 2002 y 2014, lapso en el que estuvieron vigentes las bandas, "las rutas de cabotaje disminuyeron un 10% y las que no pasan por Buenos Aires se achicaron un 40%".

En esa dirección, un estudio de la Bolsa de Comercio de Córdoba anticipó que, en caso de que vuelvan las bandas, el mercado aerocomercial se achicaría entre tres y seis veces respecto del actual: rondaría los 5,2 millones los pasajeros por año.

Fuente: El Cronista