21/09/22

Tarifas de gas: Energía todavía no envió la lista de usuarios que perderán los subsidios y se demoran los aumentos

En electricidad, hay preocupación por el alto nivel de hogares que pertenecen al grupo que perderán los subsidios


Pese al anuncio, todavía falta información para aplicar la segmentación de los usuarios.

El proceso de aumento de tarifas de gas y electricidad por la quita de subsidios está demorado, pese a que los entes reguladores publicaron los nuevos cuados tarifarios hace dos semanas. En gas, el retraso se debe a que la Secretaría de Energía todavía no envió a las empresas distribuidoras el listado de usuarios que perderán los subsidios. En electricidad, en tanto, hay preocupación por los padrones que recibieron: muchos de los usuarios que son catalogados como de “altos ingresos” figuran como beneficiarios de tarifa social en la base de datos de las distribuidoras

El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció el recorte de subsidios como su principal medida para reducir el gasto del Estado. Sin embargo, la implementación de la segmentación de tarifas está siendo en la práctica más compleja de lo que esperaban los funcionarios del Palacio de Hacienda.

El Gobierno dispuso una segmentación de tarifas que divide a la población en tres grupos. Los usuarios que pertenecen al primer nivel son considerados hogares de ingresos altos, que perderán los subsidios de manera gradual en tres etapas. Al momento, 432.032 hogares de este nivel se anotaron en el registro que dispuso el Gobierno.

Los 5,6 millones de usuarios que son parte del segundo nivel son considerados hogares de ingresos bajos y mantendrán los subsidios.

Finalmente, hay 3,7 millones de hogares considerados usuarios de ingresos medios, que mantendrán los subsidios hasta un tope de consumo, establecido por la Secretaría de Energía. Los usuarios que no se anotaron en el registro (más de cuatro millones de hogares en electricidad), en tanto, fueron considerados automáticamente como consumidores del grupo uno.

En lo que se refiere al servicio de gas, las distribuidoras (entre las que se encuentran Metrogas, Naturgy y Camuzzi) no solo no recibieron todavía el padrón con los usuarios según su nivel, sino que tampoco están publicados los cuadros tarifarios con los topes de consumo subsidiados que tendrán los usuarios del grupo tres, considerados de ingresos medios.

“Todavía no tenemos el listado para cruzar la información con nuestra base de datos y nadie nos explica por qué se están demorando. Hasta que no tengamos ese padrón, vamos a seguir facturando a todos los usuarios con el cuadro tarifario viejo del 1° de junio que dispuso [el exministro de Economía Martín] Guzmán y no con el publicado a principios de mes”, explicaron en una de las distribuidoras.

El ente que regula las distribuidoras de gas, Enargas, tampoco explicó todavía si las empresas deberán facturar luego de manera retroactiva la diferencia de precios con los valores de los nuevos cuadros tarifarios cuando se publiquen los listados. “En las reuniones que tuvimos con el Gobierno, les pedimos que no aplicaran nada de manera retroactiva porque se nos complica mucho realizar las facturaciones y nos entendieron. La interpretación que hacemos es que vamos a aplicar las tarifas al grupo uno a partir de la fecha que recibamos los listados”, señalaron.

En lo que respecta al grupo tres, en tanto, los incrementos de tarifas se aplicarán cuando la Secretaría de Energía confirme los topes máximos de consumo que serán subsidiados, que variarán según la zona geográfica del consumidor y de la época del año, ya que la demanda de gas difiere según el clima. Mientras tanto, para todos los niveles de consumo se cobrará por el mismo cuadro tarifario que está vigente desde junio.

El primer incremento en las tarifas de gas para los hogares que pierden los subsidios en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) será aproximadamente de $130 para los usuarios residenciales R1; de entre $256 y $435 para los R2, y de entre $504 a 1538 para los R3.

Preocupación en electricidad

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), por su parte, ya envió el jueves pasado el listado de usuarios según la segmentación a Edenor y Edesur, las dos distribuidoras sobre las cuales tiene control. El resto de las empresas del interior, en tanto, son reguladas por entre provinciales y también ya recibieron el padrón de usuarios. Sin embargo, en el Gobierno admiten que hay diferencias: mientras que en el AMBA, alrededor del 35% de los usuarios figura como parte del grupo uno, en el interior, la cantidad de usuarios que perderían los subsidios llega al 55%.

“Hay distintos factores que explican esta diferencia, pero la principal es que en el AMBA hay mayor nivel de conectividad, que permitió que más usuarios se anoten en el registro. Además, hubo más campaña y más medios hablaron del tema, lo que hizo que haya más información”, explicaron en el Gobierno.

En este sentido, las empresas distribuidoras admitieron que, al cruzar la información que enviaron los entes reguladores, encontraron muchos usuarios que pertenecen al grupo uno, pero que en sus bases de datos figuran como beneficiaros de tarifa social.

Debido a esta preocupación, y a la advertencia que hicieron los gobernadores, la Secretaría de Energía emitirá una resolución para que las distribuidoras no le quiten el subsidio a los beneficiaros de tarifa social, pese a que no se hayan anotado en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). A su vez, el ENRE obligó a Edenor y Edesur a publicar en las facturas una guía para que los usuarios sepan cómo hacer para conservar el subsidio al consumo eléctrico. Sin embargo, el temor no es menor de que el incremento de tarifas alcance a usuarios de bajos ingresos.

“El plan de segmentación está dentro de los tiempos previsto por Energía. Estamos conformes a los plazos que se planificó. Es una segmentación escalonada, estamos definiendo cada paso con criterio. Es una segmentación que es la primera vez que se lleva a cabo en el país y se está ordenándola para cuidar a la gente”, dijeron en reserva fuentes de la Secretaría.

Fuente: La Nación