12/12/21

Río Negro: Más de 20 camiones intentan contener un importante derrame de petróleo en Oldelval

A las 11.45 de hoy se produjo una ruptura en el ducto troncal de Oldelval y produjo un derrame en el punto de acceso a la estación de bombeo Medanito en Río Negro. Es un peor incidente en la red de oleoductos en los últimos 10 años. YPF y un conjunto de grandes empresas tienen pendiente definir al nuevo gerente general de la empresa.



Más de 20 camiones de vacío —comúnmente conocidos como de ‘chupe’ en la jerga— trabajan desde el mediodía en las zonas aledañas a la estación de bombeo de Oldelval en Medanito, en Río Negro, a fin de contener un derrame de petróleo que se produjo por razones aún desconocidas a las 11.45 de hoy. Las fotografías y videos subidas a las redes sociales por personas y operarios que trabajan en el lugar dejan en evidencia que se trata de un derrame de grandes proporciones. «Es el más grande, al menos, de los últimos 10 años en la cuenca Neuquina», aceptaron desde una petrolera.

«Hoy a las 11.45 horas ocurrió un incidente en el ducto troncal de Oleoductos del Valle S.A. (Oldelval) y produjo un derrame en el tramo que se encuentra entre las Estaciones de Bombeo Crucero Catriel y Medanito», informó la empresa a través de un comunicado. Además, agregó que no hay heridos y que se desconocen las causas del acontecimiento.

Bajo el paraguas de un plan anti-contingencia, Oldelval salió de urgencia a contratar todos los camiones de vacío disponibles en la región. A última hora de la tarde, más de 20 unidades trabajaban en el lugar para contener la expansión del derrame. No es sencillo controlar un derrame de estas características porque la red de Oldelval —la más grande del país— cuenta con válvulas de corte separadas por una buena cantidad de kilómetros. Es decir, por más que la empresa haya cortado el tramo afectado pasarán horas hasta el hidrocarburo cargado en los caños deje de fluir.

El principal accionista de Oldelval es YPF, la petrolera controlada por el gobierno. «Se activó el plan de contingencias previsto para estos eventos y se activaron todos los recursos para contener el derrame. Las causas están bajo investigación. Hemos ofrecido toda la asistencia que requieran», explicaron a EconoJournal fuentes cercanas a YPF.

Sin conducción

Si bien las fuentes consultadas indicaron que el derrame obedece a cuestiones de índole netamente técnica, el incidente medioambiental deja en evidencia a las principales compañías petroleras del país, que en más de tres meses no llegaron a un acuerdo para definir a un nuevo gerente general en la compañía tras la salida de Jorge Vugdelija a fines de agosto. Oldelval es una empresa estratégica porque transporta el petróleo que se extrae desde la cuenca Neuquina hasta las refinerías de Buenos Aires. Está atravesando un momento delicado porque está operando sus instalaciones al máximo de su capacidad para atender el incremento de la producción de petróleo en Vaca Muerta, que en octubre superó los 190.000 barriles diarios de crudo.

La producción está topeado porque la red de ductos no puede evacuar más petróleo. La pregunta, que va más allá del derrame que se produjo hoy, es: ¿Es lógico que una compañía que está operando con un alto nivel de demanda, con el estrés operacional que eso supone, afronte esta particular coyuntura sin un gerente general y un equipo de conducción validado por los socios?

El mayor accionista de Oldelval es YPF, que está asociada con varias de los grandes jugadores de la industria como Pan American Energy, Pluspetrol, Chevron, Exxon, Tecpetrol y Pampa Energía. En dos de las empresas reconocieron que lo ideal sería enfrentar este contexto con un nuevo líder gerencial avalado por los socios. «Hemos sido bien explícitos en la necesidad y generosos en proponer a los mejores profesionales. Debería resolverse en breve«, reconocieron a este medio desde una de esas compañías.

Respecto de la saturación de la capacidad de transporte por el salto de la producción de petróleo en Vaca Muerta, desde la empresa señalaron que el incremento inesperado de la actividad productiva en la cuenca neuquina llegó en un momento complejo debido a las obras que hubo que frenar durante el contexto de pandemia: «Estamos trabajando en un plan de inversión que ronda los US$ 50 millones para aumentar la capacidad de bombeo a 42.000 metros cúbicos diarios para mediados del 2022».

Fuente: EconoJournal