06/12/21

Parrilli quiere blindar los fondos de la ex Enarsa justo cuando buscan usarlos para el gasoducto de Vaca Muerta

Para completar el financiamiento se necesitan 500 millones de dólares que tiene la empresa. El gobierno analiza emitir un bono para utilizarlos. Parrilli presentó un proyecto para que la ex Enarsa haga la obra



La financiación del estratégico gasoducto de Vaca Muerta sumó un nuevo capítulo en una historia que viene cruzada por la dificultad del Gobierno de conseguir los más de mil millones de dólares que demanda. El senador Oscar Parrilli presentó un proyecto de ley para blindar los fondos de la empresa estatal Ieasa y de paso, que vuelva a recuperar el nombre de Enarsa, con el que la bautizó Néstor Kirchner.

El senador neuquino pidió establecer intangibilidad de los activos de la empresa de energía para evitar "el vaciamiento premeditado de la empresa y la realización de negocios a espaldas de los argentinos" y por ello señala que "es fundamental proteger los activos de la empresa". La ley propuesta exige la aprobación del Congreso para que intervenga ante cualquier "enajenación" del capital de la empresa.

Además, la iniciativa otorga a la ex Enarsa la explotación de nuevos recursos energéticos como el litio, el hidrógeno y las energías renovables y se establece que puede participar como licitataria y controlante de la ejecución en todas aquellas obras que competan al sector de la energía. Este punto parece estar vinculado en lo inmediato con la construcción del gasoducto Néstor Kirchner.

Ocurre que un día antes de la publicación del proyecto de Parrilli, el secretario de Energía, Darío Martinez, estaba estudiando los mecanismos legales y financieros para completar el financiamiento del primer tramo del gasoducto con los fondos que la ex Enarsa contaba a partir de lo recaudado por el aporte solidario a las grandes fortunas, cifra que supera los 500 millones de dólares. Según trascendidos, una de las ideas era emitir un bono para diseñar un esquema de deuda intra sector público entre el Poder Ejecutivo y la empresa.

"Parrilli blindó la empresa, que con este proyecto puede hacerse cargo de la obra del gasoducto", afirmó a LPO una fuente al tanto de la iniciativa del senador neuquino.

Desde la Secretaría de Energía minimizaron la iniciativa: "El proyecto de Parrilli lo único que cambia es el nombre de la empresa".

En el entorno del senador afirmaron a LPO que darío Martínez estuvo al tanto del proyecto desde un primer momento y no planteó ningún reparo.

El financiamiento de esta obra clave para poder exportar el gas de Vaca Muerta que está enfrentando récords de producción, no está completo y pro ahora solo cuenta con un aporte extraordinario del Tesoro. La idea inicial de hacerlo con capitales chinos nunca se concretó. Luego apareció la posibilidad de canjearle a Techint un juicio multimillonario al Estado por una parte del financiamiento de la obra, revelada en exclusiva por LPO. La revelación descolocó al CEO de la compañía, Paolo Rocca, que se encargó de relativizarla.

Es en ese contexto, que surgió la posibilidad de usar los fondos de la ex Enarsa, que Parrilli ahora pretende blindar. La empresa estatal Energía Argentina S.A (Enarsa) fue creada por ley en el 2004 para realizar, por sí o asociada a terceros, la explotación, distribución, almacenaje y transporte de hidrocarburos y sus derivados, como así también en relación a la generación y distribución de energía eléctrica. El proyecto de Parrilli amplía su objeto para que pueda hacerse cargo de la obra del gasoducto, como fue ideada en sus orígenes.

En año 2003 la mitad de las provincias argentinas tenían problemas de acceso a la energía, y la empresa cumplió un rol clave para la construcción de 5.800 km de tendido eléctrico para abastecer a 4.600.00 nuevos hogares. A su vez, se ampliaron los gasoductos con un alcance de 2.300.000 hogares.

Además fue Enarsa la que cerró el acuerdo para importar gas de Bolivia, y comerciar con Brasil, Paraguay y Uruguay la electricidad producida de las interconexiones binacionales y de la hidroelectricidad producida por Yacyretá y Salto Grande. La empresa también tuvo una participación activa al inicio de las obras para la construcción de las represas hidroeléctricas Kirchner-Cepernic en Santa Cruz. "La idea de Néstor era hacer de Enarsa una gran YPF energética", recuerda un ex funcionario que estuvo en el nacimiento de la empresa.

Sin embargo, cuando Mauricio Macri asumió la presidencia, Enarsa no quedó exenta de la reestructuración de las empresas con participación estatal mayoritaria, sobre todo aquellas vinculadas al sector energético.

En ese momento se promovía el Plan Renovar para la compra de energías renovables mediante endeudamiento, al tiempo que se detuvieron las grandes obras empujadas por el kirchnerismo, como la construcción de la represas y dos centrales nucleares. Por decreto se resolvió fusionar a Enarsa con Ebisa y de esta manera quedó conformada la ahora denominada Ieasa. "En ese mismo decreto de fusión se ordenaron las ventas de los activos de la empresa, y así fue como se remataron a precio vil dos centrales eléctricas", agregó a LPO una fuente del sector.

Al recordar ese proceso, en su proyecto Parrilli afirma que las ventas de activos que hizo el macrismo "significó sustraerla de todos sus activos estratégicos".

Fuente: LPO