15/12/21

Guzmán insiste con que los subsidios van a caer el año próximo por el fin de la resolución 46 y la suba de tarifas segmentada

El ministro sostuvo que la segmentación de tarifas se va a implementar durante 2022 pero no ofreció ninguna precisión sobre a quienes alcanzaría el aumento ni cuánto podría llegar a pagar. También expuso el secretario de Energía, Darío Martínez, quien defendió el ahorro fiscal y de divisas logrado con el Plan Gas.Ar, el cual el cristinismo había intentado frenar durante el año pasado.



El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró durante la presentación del proyecto de Presupuesto 2022 que los subsidios energéticos se reducirán durante el año próximo por el fin de la resolución 46 del viejo Plan Gas, que implicaba un precio diferencial para la producción de 6 dólares por millón de BTU frente a los 3,5 dólares del nuevo Plan Gas.Ar, y por la suba de tarifas segmentada, aunque sobre este último punto siguió sin dar precisiones sobre cómo avanzara, pese a que se viene prometiendo la segmentación desde hace un año y medio. También expuso el secretario de Energía, Darío Martínez, quien defendió el ahorro fiscal y de divisas logrado con el Plan Gas.Ar, el cual el cristinismo había intentado frenar durante el año pasado.

Guzmán expuso los lineamientos centrales del presupuesto 2022 durante unos 50 minutos en la comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados y luego respondió preguntas de los legisladores.

El diputado Víctor Hugo Romero, del bloque UCR-Córdoba, le preguntó puntualmente sobre cómo se va a lograr la reducción de los subsidios que plantea el texto. “Al 30 de noviembre tenemos un presupuesto vigente de 694.007 millones de pesos (en CAMMESA). El presupuesto de 2022 es de 609.198 millones. Hay una reducción del 12,2% en CAMMESA. Y después para la empresa IEASA hay un presupuesto de 271.811 millones contra 132.117 millones este año, una reducción del 51,4%. Ahí está reflejada la reducción del gasto. ¿Cómo va a caer esa disminución de subsidios? ¿Cómo va a ser la política de incremento de tarifas?”, aseguró Romero.

Guzmán atribuyó el recorte al fin del Plan Gas que había implementado el ex ministro de Energía Juan José Aranguren y a la puesta en marcha de la segmentación de tarifas.

“Hay un factor que explica principalmente la caída de los subsidios en el área energética que es que caduca la llamada resolución 46 que es del viejo Plan Gas que daba un precio por el gas que inicialmente era de 7,5 dólares por millón de BTU y convergía en el corriente año a 6 dólares por millón de BTU. Esa resolución caduca el 31 de diciembre del corriente año y el Plan Gas vigente tiene un precio promedio que ha resultado significativamente inferior, alrededor de 3,5 dólares el millón de BTU. Eso implica una reducción importante de los subsidios y además ese Plan Gas ha estado asociado con poder lograr dar vuelta el declino en la producción de gas. Se ha reactivado la producción de gas en la Argentina”, sostuvo Guzmán en primer término.

Luego se refirió a la segmentación. “El resto lo que buscamos es lograrlo a través de la segmentación de los subsidios. Hemos estado durante todo el año trabajando en este asunto que es un tema complejo y que va a estar implementándose durante el 2022 y va a ser un avance estructural porque va a permitir poder focalizar en la población que más lo necesita y que por lo tanto el Estado pueda reasignar los recursos hacia otras partidas que resultan centrales para el desarrollo económico como las que planteábamos en este debate parlamentario”.

El gobierno viene prometiendo desde mediados del año pasado la puesta en marcha de la segmentación tarifaria, pero hasta ahora los avances han sido prácticamente nulos. Las empresas reconocen por lo bajo que no hay ninguna propuesta concreta sobre cómo avanzar y el gobierno tampoco ofreció ninguna precisión sobre cómo se llevaría adelante esa segmentación. Hasta ahora los distintos funcionarios que se han referido al tema no hay logrado pasar de una definición genérica. Más allá de lo compleja que puede ser la implementación, lo que falta es una definición política sobre quiénes son los que van a tener que enfrentar un aumento y, sobre todo, de cuánto sería el aumento.

Sin detalles de la segmentación

Guzmán se recostó también en la exposición de Martínez, quien se refirió al tema, pero una vez más de modo muy general. Incluso el secretario de Energía comenzó diciendo que el objetivo del gobierno es reducir el peso de las tarifas dentro del gasto de los hogares, sin trazar ninguna distinción de acuerdo al poder adquisitivo de esos hogares. “Tenemos una línea muy clara y un mandato que nos ha dado el presidente de la nación y la vicepresidenta que tiene que ver con un esquema tarifario que en términos reales ayude a sostener el salario. Esto quiere decir que la evolución de las tarifas vaya por debajo de la evolución del salario. Lo que estamos buscando es que no que tengan que dejar de consumir bienes y servicios para tener que pagar el costo de la energía. Lo que buscamos ahí claramente es recuperar el salario real”, sostuvo el funcionario.

Luego se refirió a la segmentación. “Para avanzar en la reducción de los subsidios se está desarrollando una herramienta de segmentación con un trabajo importantísimo que se está llevando adelante. Ya hemos relevado el 80% de una gran base de dato de más de 16 millones de usuarios, compatibilizando la forma de cargar las direcciones, los DNI. Sobre esa gran base de datos seguimos trabajando”, aseguró Martínez, quien destacó un supuesto trabajo conjunto con el ENRE, el Enargas, la subsecretaría de Planeamiento, la subsecretaría Eléctrica y de Hidrocarburos. Fue su única referencia a la propuesta de segmentación.

El plan Gas.Ar

El secretario destacó luego los logros del Plan Gas, programa que le costó llevar adelante por la resistencia inicial del cristinismo, en particular del interventor del Enargas, Federico Bernal, quien hizo todo lo que estuvo a su alcance para frenar su puesta en marcha.

“En noviembre del año pasado el presidente y la vicepresidenta tomaron la decisión de lanzar el plan Gas.Ar dándole previsibilidad a una industria que la había perdido y nosotros de venir de un esquema de un declino anual superior al 8%, con el Plan Gas.Ar logramos frenar ese declino e incrementar la producción. Esto nos llevó en el 2021 a tener un ahorro de divisas de más de 1250 millones de dólares y un ahorro fiscal del orden de los 88 mil millones de pesos”, remarcó Martínez.

“El precio promedio fue de 3,5 dólares cuando si analizamos el valor del GNL el millón de BTU llegó a estar en 35 dólares y si analizamos el gas futuro para el invierno que viene está en el orden de los 17 dólares el millón de BTU frente a lo que acá podemos lograr con 3,5 dólares, sin tener en cuenta además el apalancamiento que genera esta excelente decisión del presidente porque además de ese ahorro fiscal y de ese ahorro en divisas, se recuperaron 11 mil puestos de trabajo, de trabajadores que estaban suspendidos y ahora están nuevamente en sus puestos de trabajo y se generó un incremento de actividad de las pymes regionales y nacionales sumándose a la cadena de valor”, insistió el funcionario.

El gasoducto Néstor Kirchner

Martínez también hizo referencia a la saturación del trasporte de gas y destacó el proyecto para construir un nuevo gasoducto. “También hemos sacado una última ronda del Plan Gas que nos permitió bajar 7 centavos de dólar más, de 3,50 dólares promedio a 3,43 dólares, pero esos millones que hemos licitado es el máximo de capacidad de transporte que tenemos en el día de hoy, con lo cual nos pone ante un nuevo desafío y ante ese nuevo desafío el presidente y la vicepresidenta tomaron la decisión de avanzar en la licitación de gasoducto Néstor Kirchner”, remarcó.

Luego aseguró que esa obra “va a permitir en una primera etapa colocar 25 millones de metros cúbicos más para el invierno de 2023 y eso va a ser un ahorro importantísimo de divisas y ahorro fiscal y en una segunda etapa llegar a los 44 millones de metros cúbicos diarios una vez que esté finalizada la traza integra del gasoducto Néstor Kirchner”. “Ese gas nos va a permitir dejar de importar definitivamente GNL, no tener más la dependencia de esta volatilidad del precio internacional del GNL y también en un camino de transición energética nos va a permitir dejar de quemar combustible para generar electricidad en la república argentina”, concluyó.

Fuente: EconoJournal