27/06/17

Tragedia en Mendoza: multan a 65 micros por día, pero advierten que faltan controles

Las infracciones más comunes son servicios no autorizados, falta de descanso del chofer y fallas técnicas.


El micro que volcó en Mendoza no estaba habilitado y presentó documentación adulterada. FOTOREPORTER

Por día, se realizan 65 multas a micros en todo el país. El dato se desprende de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) que durante el año pasado labró 24.000 actas de infracción. “Se los suele sancionar cuando se detecta que brindan un servicio distinto al autorizado, cuando los choferes no respetan el descanso reglamentario o cuando se identifica una falla técnica en el tacógrafo o las luces, por ejemplo. Esas son las tres principales razones”, explican voceros de la Comisión. Desde las ONG especializadas en vialidad advierten que los controles no son suficientes. “Faltan revisiones en rutas nacionales y provinciales así como la presencia de la CNRT para verificar el estado de los ómnibus y la situación de los choferes que no salen de las grandes terminales sino de escuelas o clubes”, dice a Clarín Sergio Kohen, miembro de Conduciendo a Conciencia.

Estas falencias quedan a la vista cuando, tras un accidente, se confirma que los vehículos involucrados no contaban con autorización ya sea nacional, provincial o municipal para ser utilizados. “Sabemos que hay transportes de larga distancia, micros escolares y combis que circulan sin habilitación. Es difícil estimar cuántos porque es algo clandestino, pero ocurre y mucho y no sólo en el interior del país”, asegura Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam).

La antigüedad del rodado está relacionada con esto. “Para trasladar pasajeros, los vehículos no pueden tener más de 13 años. Por eso, parte del transporte no habilitado es de choferes que manejan micros viejos”, explica Pons que sostiene que “el mal estado de las cubiertas es otro tema por el que los ómnibus no pasan la verificación”. Aunque aclara que los accidentes no se dan por problemas mecánicos: “En el 90% de los casos, las fallas son humanas. El exceso de velocidad y las distracciones encabezan la lista. La fatiga por falta de sueño en los conductores de micros es otra razón”.

Para otorgar la habilitación a un micro se debe verificar que tenga todos los cinturones y que funcionen, chequear que el tacógrafo y el indicador sonoro para alertar cuando se supera la velocidad máxima esté en condiciones y que cuente con salidas de emergencia y matafuegos, entre otros aspectos importantes. Cada seis meses el vehículo tiene que pasar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y una vez al año renovar el permiso de la CNRT, según los especialistas consultados por Clarín.

“Desde 2006, la Secretaría de Transporte obliga a los fabricantes a realizar pruebas dinámicas para chequear que los asientos estén anclados a la estructura del vehículo para que no se transformen en un proyectil ante una colisión. Además, exige incorporar los cinturones de seguridad de dos puntos en todos los lugares”, aporta Pablo Azorín, de la Federación Internacional del Automóvil. Y destaca que, a pesar de esto, “son pocas las empresas de transporte que incentivan a los ocupantes mediante videos para que los usen” y que, también hay casos en los que estos elementos que son clave para la seguridad del pasajero se encuentran en “mal estado”.

Con datos mínimos, cualquier particular puede chequear que un micro esté autorizado para circular. “En la página de la CNRT, haciendo click en ‘vehículos habilitados’ se puede consultar con el detalle de la patente si el ómnibus en el que estamos por viajar tiene todos los papeles en orden”, apunta Hernán de Jorge, responsable del área de capacitación de Seguridad Vial de Cesvi Argentina.

Fuente: Clarín