03/04/17

A 3 semanas del anuncio, una protesta en las vías impide que el tren Roca eléctrico llegue a City Bell

El piquete comenzó en Hudson porque el tren no iba a detenerse hasta finalizar las obras para elevar los andenes. También hubo problemas en Pereyra. Aunque se acordó con los vecinos, el corte continúa y le suma otra demora a la electrificación.


Estación Hudson de la linea Roca. Cerrada por una protesta. FOTO GERMAN GARCIA ADRASTI

Las dificultades para completar el trayecto del tren eléctrico entre Constitución y La Plata estiran las complicaciones y las quejas de los usuarios del servicio.

La espera se hace larga. Igual que las colas de quienes tienen que usar el servicio de micros alternativo: en la estación de Roca de la capital bonaerense forman dos filas a la madrugada. Una para ir sentados y otra para viajar parados.

Es que el tramo desde Berazategui hasta City Bell -penúltimo antes de llegar al destino final- estaba listo para funcionar hace tres semanas, pero una protesta vecinal en las estaciones de Hudson y Pereyra frenó el avance.

Los pobladores de esa zona reclaman que el convoy se detenga en esos parajes como lo hacía el viejo tren gasolero que anduvo por las vías hasta septiembre de 2015. Un trabajo para elevar las plataformas para adaptarlas a las nuevas unidades demoró la habilitación de esas paradas intermedias. Cuando los habitantes de los barrios se enteraron que el eléctrico llegaría hasta City Bell sin detenerse en Hudson y Pereyra comenzaron las protestas. Grupos de autoconvocados se sentaron sobre los durmientes e impidieron el paso de las formaciones.

Las autoridades del ministerio de Transporte acordaron con algunos sectores vecinales el paso de micros para que los trasladaran cada vez que pasara el tren. Pero las movilizaciones continuaron. Las autoridades sostienen que se trata de grupos indentificados con punteros politicos de la zona. “No hay manera de acordar. Ofrecimos el servicio alternativo y garantizamos que en menos de dos meses estará habilitada”, explicaron fuentes oficiales. Las protestas se mantienen y, por eso, el servicio nunca corrió hasta City Bell.

Días después, padres de un colegio de la región presentaron un recurso judicial para pedir que haya "condiciones de seguridad" para los chicos que usan ese medio de transporte para viajar. El juez de Quilmes Luis Armella recibió el expediente. Exigen entre otras obras, un puente peatonal para casi 1.000 alumnos del colegio María Teresa Pereyra que todos los días viajan en los vagones o deben cruzar las vías para llegar a sus casas.

Otra complicación: hace 10 días hubo una pelea entre fracciones de la UOCRA. Chocaron los delegados de Quilmes-Berazategui con los de La Plata, por el reparto de los puestos de trabajo que se habilitarán a partir de las obras que inició el ministerio de Transporte, justamente para poner en condiciones la estación.

La empresa adjudicataria del trabajo denunció el incidente ante la Comisaría Nº 3 de Berazategui, y en este momento la estación de Pereyra está custodiada por la policía de Quilmes. Los operarios aún no pueden ingresar.

Fuentes del ministerio aseguraron a Clarin que las tareas en Hudson estarán en menos de 60 días. "Mientras tanto, los usuarios de esta plataforma tienen micros hasta Plátanos, otra de las paradas intermedias donde pueden tomar el tren", dijeron las autoridades.

Mientras, los platenses siguen padeciendo las deficiencias del sistema alternativo que Trenes Argentinos dispuso desde que se suspendió el ramal La Plata: los colectivos que llevan pasajeros en reemplazo desde la terminal platense hasta Berazategui, que es la última parada.

Los usuarios denunciaron disminución de las frecuencias y por eso largas colas para acceder a las unidades que cobran lo mismo que el ferrocarril (4,8 pesos de La Plata a Constitución).

Estos retardos en la finalización del Roca eléctrico tuvieron repercusiones políticas en la capital provincial. En la última sesión de Diputados, se aprobó un pedido de informes: “A 500 días de la suspensión del ramal, preocupa la forma en la que se ven obligados a viajar los usuarios, la frecuencia de los micros alternativos es insuficiente y los pasajeros deben hacer largas filas bajo la intemperie o viajar parados”, dice el pedido que firmó Valeria Amendolara (FPV). Los reclamos también llegaron hasta el Concejo Deliberante platense. Allí, un pedido de informes del concejal Pedro Borgini (FPV-PJ) exige a las autoridades "la pronta normalización del servicio para mejorar la calidad de transporte de miles de platenses que todos los días deben usar ese medio para trasladarse hacia la Capital Federal y el sur del Conurbano".

Los últimos registros de la taquilla del tren Roca indican que se vendían casi 10 mil tickets por día en la terminal platense. Todos ellos ahora deben buscar variantes, más caras, más lentas y más incómodas.

Cincuenta años de promesas y anuncios que no se cumplen

Es un proyecto que tiene más de 50 años de promesas. La electrificación del ramal La Plata del tren Roca reconoce propuestas elaboradas desde principios de la década del 70. Incluso algunos sostienen que hubo intentos en décadas anteriores. Lo hicieron Alejandro Armendáriz (1983-1987) y quien lo sucedió, Antonio Cafiero. En 1985 se electrificó el ramal hasta Glew, pero el que llegaba hasta la capital de los bonaerenses seguía echando humo negro de gasoil desde las locomotoras.

En setiembre de 2015 se suspendió el servicio porque “en 90 días” inaugurarían los tendidos eléctricos para llevar las formaciones desde Constitución hasta 1 y 44, en la terminal platense. El objetivo es mejorar la calidad y bajar los tiempos de los viajes, para que unir las cabeceras demande menos de una hora.

En diciembre de 2015, Cristina Kirchner anunció que el tren arracaba hasta Quilmes, algo que recién sucedió en febrero del año siguiente. El actual Gobierno encontró obras no terminadas y problemas con el tendido eléctrico. Se pensó que se resolverían para que las formaciones llegaran a La Plata a fines del año pasado, pero no sucedió. Ahora que está listo el tramo hasta City Bell, volvieron los problemas, por lo que ya nadie se anima a confirmar una fecha para completar el tramo hasta la estación de La Plata. Sólo son 10 kilómetros más desde City Bell, una estación que está lista desde diciembre de 2015. Fuente: Clarín