27/04/17

Construcción cierra al 21% y se imponen las paritarias con cláusula gatillo

Es un acuerdo muy similar al de Comercio. Lo podría presentar mañana. Así, una cuarta parte de los trabajadores privados cerrarían con subas de alrededor del 20% y ajuste por inflación.


Obreros de la construcción.

Mañana, la UOCRA y las cámaras empresarias de la construcción presentarían en el ministerio de Trabajo su acuerdo paritario. El aumento pactado sería del 21%, ajustado hacia el futuro con una cláusula que dispara nuevas subas si la inflación supera esa cifra. Se afirma así el modelo salarial que lanzó en su momento la gobernadora María Eugenia Vidal e hizo propio el Gobierno nacional: aumentos de alrededor del 20%, pero con "cláusula gatillo".

"Este es el mecanismo que hay que aplicar cuando la inflación está a la baja", han dicho más de una vez en la gobernación bonaerense. Ellos acordaron con los gremios estatales un ajustes del 18% con cláusula gatillo que se dispara si la inflación supera el 4,5% por trimestre. De hecho, ya tuvieron que pagar en el primer tramo del año porque el alza de los precios superó ese porcentaje. Ahora, María Eugenia Vidal intenta un acuerdo similar con los docentes, pero por el 21%. Los maestros no aceptan, sin embargo, esa propuesta. En la Nación tomaron ese modelo como el paradigma que pretenden copie el sector privado.

Mañana, los trabajadores y empresarios de la construcción presentarían ante el ministerio de Trabajo un acuerdo paritario que tiene ese espíritu. "Estamos cerrando los últimos detalles", coincidieron fuentes de ambos sectores. Se trata de una suba en dos cuotas: 11% ya y 10% a partir de julio.

"Sumando la UOCRA y Comercio, que hizo un acuerdo similar, de 20% y gatillo, ya una cuarta parte de los trabajadores del sector privado habrían firmado acuerdos paritarios en ese formato", destacan en el Gobierno.

La UOCRA, que dirige Gerardo Martínez, había pedido el 24% de suba salarial anual, mientras que la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) ofreció un 20%. Este acuerdo salarial afecta a unos 350.000 trabajadores. Comercio son más de un millón de empleados.

En el Gobierno hay satisfacción por el avance de este tipo de acuerdos, porque ponen un límite a las expectativas inflacionarias.

Sin embargo, hay economistas que aseguran que poner un techo (aunque sea virtual) a la discusión salarial hace que el crecimiento esperado para el año sea menor. Es que menos recuperación del poder adquisitivo de los sueldos es igual a menos incremento en el consumo y, por tanto, un freno para la reactivación de la economía.

Ese es el marco en que se llega a la celebración del 1° de mayo, el próximo lunes, cuando habrá cinco actos diferentes, producto de la división del poder sindical. Mauricio Macri irá a uno de esos actos: el de Ferro, convocado por el dirigente de los trabajadores rurales Gerónimo Venegas. En el Gobierno desmintieron terminantemente que ese día habría anuncios de rebajas en el impuesto a las Ganancias. Sin embargo, dicen que sí podría haber algún gesto: el Presidente podría lanzar el pago del salario complementario a quienes cobran planes sociales y trabajan.

Es el sistema conocido como empalme. Si una persona cobra un plan y luego consigue trabajo, el Estado le deja de pagar el subsidio pero paga al empresario que lo contrata un monto similar. Se trata de incentivos a cambiar asistencialismo por empleo formal, dicen en el Gobierno.

Fuente: Clarín