02/03/17

Tarifas: el Gobierno suspende la suba en el agua por temor a los amparos

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, decidió suspender la aplicación de un aumento en las tarifas de agua, que estaba previsto para ayer. El incremento, que iba del 22% al 30% en marzo para después seguir escalando, se iba a aplicar desde el 1° de marzo. Pero Aysa, la prestadora del servicio de aguas y cloacas, lo postergó sin fecha.


Rogelio Frigerio pospuso la suba en el agua

La decisión busca tratar de evitar cualquier conflicto legal, a través de las presentaciones de acciones judiciales contra el aumento. En el incremento de 2016 (de entre 300% y 400%), la municipalidad de La Matanza logró un amparo en primera instancia, que luego fue desestimado. El Gobierno quiere evitar que esa situación se repita.

Por eso, la indicación del ministro Frigerio fue detener el aumento. Aunque Aysa elaboró documentos sobre los aumentos a aplicar a partir de marzo, que Clarín anticipó en su edición del 16 de febrero, se prefirió hacer una pausa. La dirección de Asuntos Jurídicos del ente regulador de aguas y saneamiento (ERAS) está estudiando los próximos pasos. Pero la orden política fue que no haya "conflictos".

La decisión sobre el agua se parece a la del gas. Aunque el Ministerio de Energía ya pasó por la audiencia pública para disminuir el subsidio del Estado al consumo de gas, se decidió volver a realizar un encuentro de estas características. El objetivo es vaciar de argumentos legales a intendentes que ya anticiparon que objetarán los aumentos. Lo que empezó haciendo Aranguren ahora lo estaría replicando, a su manera, Frigerio, para evitar traspiés con el agua.

Las asociaciones de consumidores tuvieron encuentros informales con los reguladores pero no quedaron conformes. Aysa depende de la subsecretaria de Recursos Hídricos, que vino trabajando para tener el aumento listo desde ayer (1° de marzo).

"El Eras tiene que tener todo aceitado y seguro para que no haya ningún inconveniente", explicaron desde el Gobierno. La revisión podría tomar algunas semanas, pero también está la posibilidad de que no esté lista hasta abril. En ese caso, el aumento coincidiría con el de gas (previsto para el 1° de abril) y el de transporte (también para la misma fecha). La combinación de esos tres incrementos provocaría un repunte significativo de la inflación.

La jefatura de Gabinete tiene que coordinar con los ministerios de Transporte (colectivos y trenes), Energía (gas) e Interior (agua). En abril de 2016 comunicaron los tres incrementos en el mismo día, con distinta suerte. Gas y agua chocaron contra amparos.

En los planes iniciales de Aysa, la factura media pasaba de los $ 297,60 actuales a $ 387,30 para los hogares aún subsidiados (unas 629 mil familias) y de $ 446,70 a $ 545 para los demás (1,1 millón), siempre entre los que no tienen medidor. Para los medidos, las subas serán de hasta 30%. Estos, a igual consumo, escalaban de $ 492 a $ 640,30 si estaban subsidiados y de $ 754,90 a $ 921 si no. El aumento era de 22% a 30%.

Aysa calculaba reducir subsidios a 1,5 millón de clientes, que aún tienen un cuarto de su factura subvencionada por vivir en distintas zonas. Para ese grupo, la suba era de 30% en marzo y luego continuaba con 6,3% en mayo, 5,9% en julio, 5,6% en septiembre y 5,3% en noviembre. En total, a fin de año terminarán pagando un 63% más que ahora.

Fuente: Clarín