08/03/17

Cristina en Tribunales: en un escrito político atacó al juez y negó lavado y coimas

Acusada en la causa Los Sauces, no respondió preguntas del juez Bonadio y pidió su sobreseimiento. En el texto reiteró que es "perseguida" y disparó contra Macri y Margarita Stolbizer.


Cristina Fernandez de Kirchner ingresaba ayer por la mañan a los Tribunales Federales Retiro, donde estuvo veinte minutos. Foto: Pedro Lázaro Fernández

Con la misma sequedad del año pasado ante el magistrado y la misma brevedad de sus dos hijos el lunes, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a pasar ayer por los tribunales federales de la Avenida Comodoro Py para cumplir con el acto procesal de la declaración indagatoria por tercera vez en una causa penal tras dejar el poder hace quince meses.

Esta vez fue en la causa "Los Sauces", la sociedad familiar a la que los dos emblemáticos empresarios de su gobierno, Lázaro Báez y Cristóbal López, le alquilan propiedades en lo que la Justicia sospecha podría ser un "retorno" por las obras públicas y concesiones otorgadas a sus firmas durante los tres períodos de gobiernos kirchneristas.

Fernández de Kirchner llegó puntual a la cita ordenada por el juez Claudio Bonadio, el mismo que la indagó y luego procesó el año pasado por la venta de dólares a futuro al final de su segundo mandato. En diciembre pasado, la ex presidenta recibió su segundo procesamiento, esta vez en la causa por presunto direccionamiento de la obra pública en la provincia de Santa Cruz a favor del detenido Báez.

Bonadio, quien saludó a los presentes una vez iniciada la audiencia pero no recibió respuesta por parte de la ex mandataria, quedó técnicamente en condiciones de resolver si la procesa o la sobresee, ya que ella fue la última de todos los convocados al mismo acto durante las últimas semanas.

Pero esto podría demorarse más allá de marzo, según dijeron fuentes judiciales en base a posibles medidas de prueba que se tomen antes a partir de las explicaciones dadas por los involucrados en las indagatorias, especialmente relacionadas con la misteriosa financiera Solvencia Crediticia S.A.

Esta firma giró cheques a favor de Los Sauces entre 2009 y 2011 por un total de 2,3 millones de pesos por el alquiler de una oficina en el edificio Madero Center, de Puerto Madero, propiedad de la sociedad de la ex familia presidencial.

Fernández de Kirchner ingresó a las 9.02 por la misma puerta lateral de Comodoro Py que utilizó en sus anteriores visitas al edificio, y a las 9.22 salió por el mismo lugar, donde quedó a la espera una pequeña comitiva de dirigentes que la acompañó y a los que la Policía no dejó entrar al edificio.

Entre ellos estaban el ex secretario general de la Presidencia y también procesado Oscar Parrilli, el jefe del bloque kirchnerista en Diputados, Héctor Recalde, su hijo Mariano, ex titular de Aerolíneas Argentinas, el también diputado Carlos Kunkel y el derrotado candidato a vicegobernador bonaerense Martín Sabbatella. Entre policías, prefectos y gendarmes, había más de 600 efectivos alrededor de Comodoro Py.

El piquetero Luis D'Elía, que transmitió su programa radial desde esa esquina de los tribunales federales fuera del perímetro del edificio, y que aportó con la mayoría de los 200 militantes que fueron a alentar a la ex Presidenta y a denostar a Bonadio, intercedió para terminar con las agresiones de los manifestantes a una periodista.

La propia ex Presidenta había invitado a sus adherentes a no acudir a su nueva cita con la Justicia para sumarse a la movilización de la CGT en el centro de la ciudad. Igualmente, el operativo de seguridad fue más fuerte que el del lunes, cuando hubo el doble de manifestantes.

Cristina fue más breve que sus hijos Florencia y Máximo el día anterior, pero dejó un escrito casi cinco veces veces más largo que los presentados por ellos. Subió con el mismo abogado, Carlos Alberto Beraldi, hasta el cuarto piso. Allí lo esperaba el empleado que tipeó el acta y el fiscal Carlos Rivolo. A los pocos minutos ingresó Bonadio, quien saludó en forma general ("Buen día") y todos le respondieron menos la ex Presidenta, según narraron fuentes judiciales.

El año pasado había sucedido la misma escena, cuando el juez entró a la oficina donde se hacía la audiencia por el "dólar futuro" luego que Cristina advirtiera que no se encontraba el magistrado presente en el acto, como siempre queda consignado en las actas judiciales.

Las mismas fuentes contaron que cuando le hicieron las preguntas habituales de rigor para toda persona en una indagatoria, Fernández de Kirchner dijo que vivía con su perra Lolita. Y que luego señaló que ello no había quedado puesto en el acta. Finalmente, lo de Lolita no figuró en el papel.

Lo que sí se agregó a la causa fue su extenso escrito a modo de defensa, ya que su abogado dijo que no respondería preguntas. Así lo hizo en las dos indagatorias del año pasado y así lo hicieron la semana pasada Báez, López y el socio de éste, Fabián de Sousa.

En el texto, tal como lo habían hecho el día anterior sus hijos, la ex Presidenta habló de "persecución política" y calificó de "descabellada" a la acusación de Bonadio. Sostuvo que es investigada por los mismos hechos en distintas causas, que en alguna de ellas fue sobreseída, que Bonadio "no es imparcial"y que es el juez que la investiga por "traición a la Patria" por el trunco pacto con Irán pese a que hay otra causa por el mismo hecho en otro juzgado.

Fuente: Clarín