
El Gobierno Nacional puso en marcha este martes un nuevo esquema energético que transfiere la responsabilidad de importar y comercializar Gas Natural Licuado (GNL) al sector privado. La medida busca asegurar el abastecimiento durante los meses de invierno y modifica la estructura operativa vigente, donde la empresa estatal ENARSA actuaba como intermediaria principal.
La decisión responde a las limitaciones actuales en la capacidad de transporte de los gasoductos, situación que impide que el fluido disponible en las cuencas productoras llegue en volúmenes suficientes a los grandes centros de consumo del AMBA y el Litoral. Esta restricción técnica obliga al sistema a complementar la oferta local con GNL importado durante los picos de demanda estacional.
El cambio de modelo se alinea con la estrategia oficial de retirar al Estado de su rol empresarial en el mercado energético y avanzar en la privatización de actividades de ENARSA. Bajo las nuevas reglas, el Estado se limitará a establecer normativas y garantizar la transparencia, mientras que operadores privados asumirán la gestión comercial y operativa mediante mecanismos competitivos.
El rol de Enarsa
La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía definirá las condiciones para licitar el acceso a la capacidad de regasificación en la terminal de Escobar. La compañía que resulte adjudicataria deberá encargarse de la compra del GNL, su regasificación y la posterior inyección al sistema para abastecer a distribuidoras y generadores eléctricos.
El esquema contempla la posibilidad de que ENARSA intervenga de forma transitoria únicamente si el procedimiento privado no logra resultados, con el fin de evitar riesgos de faltantes.
El sistema previo funcionaba mediante la compra estatal de gas a precios internacionales, que oscilaban entre 15 y 17 dólares por MMBTU, para luego venderlo al mercado interno a un valor cercano a los 2,7 dólares, cubriendo la diferencia con subsidios. La nueva normativa elimina esa intermediación y establece un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno.
Este tope de precio se fijará en función de un marcador internacional sumado a un adicional que cubrirá costos logísticos, de regasificación y transporte hasta el punto de entrega en Cardales. Dicho margen adicional se determinará a través de un procedimiento competitivo entre las empresas interesadas para reflejar los costos reales de eficiencia y asegurar la mejor oferta disponible en el mercado.
Fuente: Más Energía

