07/06/24

Cielos abiertos: las nuevas rutas por los convenios bilaterales podrían funcionar recién el año que viene

Ya son cuatro los memorando de entendimiento firmados por el Gobierno para liberalizar los vuelos; se espera impulsar el turismo aumentando las frecuencias aéreas


Se firmaron acuerdos bilaterales para aumentar las frecuencias de vuelos con Uruguay, Perú, Chile y EcuadorShutterstock - Shutterstock

Ayer se firmó el cuarto memorando de entendimiento, en este caso con Uruguay, por la política de Cielos Abiertos con la que el Gobierno busca impulsar el sector turístico, uno de los más golpeados por la pérdida del poder adquisitivo y el alto nivel de inflación.

Este país se une a la lista conformada por Chile, Perú y Ecuador, con quienes se comenzará a generar un vínculo regional que busca aumentar las rutas aéreas y las conexiones entre los países, brindando más frecuencias. Es decir, con la intención explícita de liberalizar el sector y atraer, en el ínterin, inversiones.

Aunque la crisis económica se evidencia en el freno de la preventa para la temporada de invierno en los principales destinos turísticos, los posibles cambios de la política de liberalización aérea podrían empezar a verse recién a partir de fin de año o a principios de 2025.

La Secretaría de Transporte explicó que, desde la firma de los tres primeros convenios, se recibieron consultas de empresas aéreas para operar rutas desde y hacia los países firmantes. “A su vez, hay algunas empresas que ya operan en la Argentina que podrían considerar aumentar su flota aérea para poder abastecer estas rutas”, contaron.

La demora se basa, básicamente, en los tiempos de los procesos administrativos, que ya se empezaron a trabajar. “Se debe avanzar en el marco teórico y en la instrumentación de los requisitos operativos, sobre todo entre autoridades aeronáuticas de los países que firmaron los acuerdos”, sostuvieron fuentes oficiales.

Por esto, determinar el momento en el cual podrán verse resultados es difícil, pero calculan que el promedio del lanzamiento de las rutas, en términos operacionales, es de seis meses hasta que puedan comenzar a funcionar.

En las reuniones para las firmas de los memorandos participaron, además de los cancilleres y autoridades gubernamentales de los países, distintas empresas que actuaron como observadores, como Latam, Jetsmart, Aerolíneas Argentinas, Flybondi, y otras. Lucía Ginzo, directora de Asuntos Corporativos de esta última low cost, comentó al respecto: “Acompañamos los avances relacionados con la política de desregulación del sector. Entendemos que este tipo de cambios requieren tiempo y análisis. Y esperamos que las medidas necesarias para la industria vayan tomando cada vez más ritmo en la implementación. Desde Flybondi, junto con otros sectores de la industria, estamos participando activamente en la comisión para la regulación del código aeronáutico, valoramos mucho la oportunidad de aportar nuestro punto de vista en este proceso”.

El sector muestra su apoyo, aunque con dudas respecto de los resultados. Tomás Novick, de TravelConnect, por ejemplo, aseguró que Cielos Abiertos es un “juego de simetrías”, lo que quiere decir que implica vuelos y frecuencias para las dos partes participantes. “Me parece equitativo, justo y alimenta el turismo en los dos sentidos, es decir, el emisivo y el receptivo, que en definitiva es el mercado que al Estado más le tiene que interesar, que venga gente del exterior a la Argentina”, sostuvo.

A pesar de estas posibilidades de impulso, también aseguró que no “mueve la aguja del mercado”. Por caso, el turismo con Uruguay se centra mayoritariamente en las temporadas altas: verano, Semana Santa e invierno, por lo que son movimientos coyunturales. “Es un puente, sirve, por supuesto, pero no es un mercado potente como el brasileño o el mexicano, que es donde yo pondría la atención”, opinó.

Una cuestión de mercado

El foco del Gobierno está puesto en la ampliación de rutas y frecuencias por una razón: el impacto que podría tener en la baja de precios.

Desde Transporte explicaron que se generaría una mayor oferta de vuelos, que por una cuestión de mercado genera reducción de los valores, así como sucedió con la incorporación de las aerolíneas low cost. Lo mismo sostuvieron especialistas del sector.

Julián Gurfinkiel, fundador de la plataforma de viajes Turismocity, había comentado para otra nota de este medio: “Siempre que haya más competencia y más oferta para una ruta van a bajar los precios y, en consecuencia, más gente va a viajar a ese destino”.

Más vuelos, más oferta, más competencia. La ecuación puede llevar a la baja de los precios: “Eso es muy propio de la estrategia de cada compañía, pero a más vuelos, más posibilidad de tarifas dinámicas descendentes en virtud de la poca ocupación”, detalló Novick.

El especialista continuó contando que las tarifas aéreas se manejan por lo que llaman “demanda histórica”, que va generando mejores precios con el fin de optimizar la ocupación, ya que “el lugar que no se vende, el lugar vacío, es lugar perdido”.

La dinámica del mercado lleva a la especulación a través de los sistemas de reservas especializados, para “jugar” con las audiencias y tentar la compra. Aunque hoy, concluyó, no observa que se lleven a cabo “acciones agresivas” que atraigan en el destino local, económicamente hablando, y que compitan con el exterior.

Fuente: La Nación