18/08/23

Letra chica del acuerdo de Massa con petroleras: barril criollo a US$ 56, retenciones diferidas y promesa de dólares en noviembre

Tras la suba del 12,5% de esta semana, el ministro de Economía anunció que los combustibles se mantendrán congelados hasta el 31 de octubre. El acuerdo con refinadores y productores prevé una serie de medidas adicionales que se detallan en esta nota. El precio del crudo Medanito que se produce en Vaca Muerta se empezará a pagar por debajo de los 60 dólares.



El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció este jueves por la noche que YPF aumentó un 12,5% el precio de sus combustibles desde las cero horas de hoy (viernes). Era el paso que faltaba después que las otras principales compañías del mercado —Raízen, Axion Energy y Puma— ya hubieran remarcado sus pizarras entre el lunes y martes, tal como publicó ayer EconoJournal. Con la intención de frenar las expectativas inflacionarias, que se dispararon esta semana por la depreciación del tipo de cambio oficial y la escalada del dólar blue, el titular de Hacienda presentó la medida como un congelamiento del precio de los combustibles hasta el 31 de octubre. Es decir, afirmó que los precios de las naftas y el gasoil en surtidor no se incrementarán en los próximos 75 días.

La decisión fue discutida con las refinadoras y petroleras en una reunión realizada ayer en la Secretaría de Energía que dirige Flavia Royón y por momentos contó con la participación también del responsable de la Aduana, Guillermo Michel, principal colaborador de Massa, que está negociando acuerdos de precios con distintos sectores de la economía.

Según pudo reconstruir EconoJournal en base a testimonios privados, la letra chica del acuerdo implica una serie de entendimientos adicionales no explicitados por el gobierno que se detallan a continuación. Entre las fuentes consultadas por este medio existía cierto conformismo porque, aunque obviamente ninguna de las empresas quería mantener fijo el precio de los combustibles durante los próximos dos meses y medio, se evitó un congelamiento por decreto que hubiese sido muy nocivo para todo el sistema. Esa alternativa sobrevoló en los distintos diálogos que YPF y el resto de las empresas mantuvieron con funcionarios de Economía.

Barril criollo

Con el recuerdo aún presente en el imaginario del sector del Decreto 566/2019, firmado por Mauricio Macri tras la derrota en las PASO, que pesificó el precio del barril de petróleo y provocó un verdadero derrumbe de la actividad en Vaca Muerta, el objetivo inicial de los privados era evitar una reedición de esa historia.

El primer punto que se desprende del acuerdo alcanzado ayer es un descenso del precio interno del crudo, que caerá por debajo de los 60 dólares, tal como adelantó ayer EconoJournal. Los productores de crudo, que recibieron entre 60 y 61 dólares por el crudo Medanito entregado en julio, pasarán a recibir 56 dólares por barril a partir de agosto. El valor del ‘barril criollo’ se ubica casi 20 dólares que la paridad de exportación, que ronda los 75 dólares dado que el Brent volvió a ubicarse cerca de los 85 dólares desde hace dos semanas.

La baja del precio doméstico del crudo fue una pedido de las refinadoras para evitar la destrucción del margen del complejo de destilación, que ya venía a la baja por el atraso del precio de los combustibles respecto la devaluación y la inflación durante el lo que va del año.

El reencarecimiento del precio internacional del petróleo, que de nuevo se ubica a torno a los 85 dólares tampoco ayuda a las refinadoras no integradas —como Raízen y Puma— porque provocó un aumento de los combustibles importados. Resta saber qué pasará con los acuerdos de venta del barril local para agosto y septiembre que ya están cerrados. Los productores quieren que se respeten esos entendimientos comerciales

Retenciones

A su vez, el segundo punto que el gobierno acordó con las empresas tiene que ver con la implementación de un esquema de compensación para los productores de petróleo para que puedan liquidar las retenciones a la exportación de crudo correspondientes a los meses de agosto, septiembre y octubre a partir de marzo de 2024.

En los hechos, el aporte fiscal del Estado es cobrar los derechos de exportación recién a fines del primer trimestre de 2024. Para los productores, el diferimiento representa un ingreso indirecto de entre 1 y 2 dólares más por barril durante los próximos meses. Es decir, si el precio de venta del crudo Medanito pasó a ubicarse en 56 dólares, con este esquema percibirán indirectamente 57 o 58 dólares por barril.

En representación de los privados, en la reunión estuvieron el presidente de YPF, Pablo González, y los presidentes de las refinadoras Axion Energy (PAE), Raízen, que comercializa la marca Shell), que participó telefónicamente por estar de viaje, y Trafigura (Puma). También participaron directivos de los principales productores de crudo no integrados como Vista, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y CGC, entre otros.

Decreto 277

Un tercer elemento acordada este jueves para compensar a los productores por la baja del precio interno del barril es que Massa se comprometió a otorgar los certificados correspondientes al régimen promocional de acceso a divisas dispuesto por el Decreto 277, que reglamentó un esquema según el cual las petroleras que hayan incrementado producción pueden acceder a un proporcional de los dólares provenientes de la exportación de hidrocarburos. Es un pedido que las petroleras vienen impulsando desde principios de 2023, dado que, en rigor, el régimen debería haber entrado en vigencia a partir de enero, pero por la falta de dólares en el BCRA, el Ejecutivo nunca lo puso en marcha. Massa prometió ayer que se firmarán los certificados para que las empresas beneficiarias puedan acceder a divisas que habilita el decreto a partir del mes de noviembre.

Según publicó este medio, el Decreto 277 permitiría a las petroleras que invirtieron en Vaca Muerta tener libre disponibilidad, en conjunto, de de unos US$ 400 millones al tipo de cambio oficial.

Programa

El anuncio de Massa fue breve y se mostró con los ejecutivos y funcionarios. El ministro afirmó que “entramos en un programa en el que no habrá más aumentos de combustibles hasta el 31 de octubre, producto de una decisión en la que una parte de la devaluación la termina absorbiendo el consumidor, una parte las empresas y otra el Estado, que va a resignar parte de los recursos que cobra en impuestos a las empresas a los efectos de que entre todos podamos construir un sendero”.

Y agregó que “por un lado, tenemos la resignación de impuestos, de recursos fiscales, por parte del Estado para cuidar el bolsillo de la gente. Por otro, tenemos la resignación de utilidades por parte de las empresas, también para cuidar el bolsillo de la gente”. Además, Massa remarcó que este acuerdo se da en un marco de “estabilidad cambiaria porque no habrá más aumento en el tipo de cambio y seguirá siendo de 350 (pesos por dólar) hasta el 31 de octubre”.

Fuente: EconoJournal