12/08/21

Nuevo incentivo para que limpien el puerto de chatarra flotante

El Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata publicó la Resolución 343 en la que creó un régimen de promoción permanente para otorgar beneficios arancelarios a los armadores que cumplan con su obligación de desguazar las embarcaciones fuera de servicio. Algo parecido, sin éxito, se trató de aplicar en la gestión Merlini.


Por Roberto GarroneFotos de archivo

Mientras se siguen acumulando barcos inactivos en los muelles interiores del puerto y el plan de desguace en el varadero de la Base Naval avanza a paso muy lento, el Consorcio Portuario sigue generando incentivos para que las empresas armadoras propietarios de estos barcos activen soluciones para extraerlos del espejo interior del puerto.

La Resolución 343/21 firmada por el directorio del Consorcio Portuario el pasado 30 de julio, pero publicada en las últimas horas en el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires, determinó eximir del pago del arancel por uso de puerto y prestaciones accesorias a aquellos armadores y propietarios que lleven adelante el desguace de sus barcos pesqueros.

El plazo de la bonificación es de un año y en ese plazo el Consorcio Portuario debería recibir por parte de Prefectura Naval Argentina toda la documentación que respalde el proceso de desguace o de traslado del buque a otro puerto.

“Hay un grupo de 20 barcos que con algunas reparaciones pueden navegar, muchos no con sus propios medios, pero pueden ser remolcados hacia otros puertos donde puedan ser desguazados”, dijo Gabriel Felizia ante la consulta de REVISTA PUERTO sobre los alcances de la iniciativa.

Ya en 2018 el entonces presidente del Consorcio, Martín Merlini, eximió del pago de los cánones portuarios a los armadores para que apuren el desguace, aunque los resultados fueron un estrepitoso fracaso.

Hasta ahora los únicos dos buques desguazados fueron el Chiarpesca 57 y 58, ambos en las gradas de SPI Astilleros, por gracia de la nueva administración portuaria que trocó el retiro de chatarra en astilleros privados para liberarles el área, por la cesión de espacio para el desguace de estos barcos. En TPA se acordó algo parecido, aunque todavía falta que comiencen a subir los barcos. Primero sería el Mar Azul y luego el Magritte. Se desconoce el nombre de los otros dos que evalúa mandar a cortar ahí el Consorcio.

Felizia confesó desconocer el monto total de la deuda de todos los barcos inactivos que hoy tiene el puerto. A la lista de los que pueden ser remolcados se suma la docena de barcos cuyos armadores cedieron a la empresa Lusejo para que los limpie y desguace. En este grupo figuran el San Pablo, el Wiron IV y el Polarborg II, entre otros.

Como reveló Felizia, para acceder al régimen, deberán tener presentado ante la Prefectura Naval Argentina el plan de desguace, hundimiento y/o traslado de la embarcación, no tener deuda exigible con el Consorcio y efectivizar la medida en el plazo de un año a partir de la solicitud de adhesión al régimen. Además, constituir una garantía que afiance el pago de los cánones por uso de puerto por idéntico plazo al que tiene para el cumplimiento de la obligación.

La norma habilita al Presidente del Consorcio a prorrogar el plazo de vigencia si surgen razones objetivas que lo ameriten. Quien no cumpla con la obligación dentro del plazo se procederá a liquidar la deuda total actualizada conforme el cuadro tarifario vigente, “pudiendo ejecutarse la garantía constituida al efecto”, señala la resolución.

Entre los fundamentos de la medida, el Consorcio Portuario Regional destacó que “el puerto de Mar del Plata es uno que tuvo una historia negativa en cuanto a buques hundidos y/o abandonados en el espejo de agua”, lo que “´producía un notable perjuicio a la actividad portuaria y el ambiente”.

Hay dos barcos que la idea de los armadores era hundirlos. Uno de ellos es el Don Romeo Ersini, del Grupo Mattera y el otro, el Sirius de Loba Pesquera. En ambos casos se presentó y fue aprobado el plan de hundimiento ante Prefectura y se trabaja en su limpieza y acondicionamiento previo a la maniobra.

Fuente: Revista Puerto