07/04/21

Para denunciar sobreprecios, se utilizó asfalto de menor calidad

Testigo admite en "Vialidad" que gestión Iguacel (que integraba) licitó materiales inapropiados para rutas en Santa Cruz y así justificar denuncia de sobrecostos en obra pública. Peritaje, se resquebraja.


Télam

En el juicio oral por “Vialidad”, Guillermo Federico Heinecke tuvo que desdecirse y terminó por admitir que las obras licitadas por la gestión de Cambiemos eran más baratas que las del período anterior porque se usaron materiales de menor calidad. Además, relativizó la solidez de las cifras de la publicación El Constructor, lo que podría traer consecuencias durísimas para la acusación que apuesta todas sus fichas a un peritaje que utilizó esos valores para compararlos. Se trata de una revista en la que se basó el demorado y cuestionado estudio ordenado por el Tribunal, en el cual se concluyó que se pagaron valores por encima de los de mercado.

Cemento

Corrían los primeros meses de 2016. Mientras la gestión de Javier Iguacel denunciaba penalmente a Cristina de Kirchner, a varios de sus exfuncionarios y a empresarios por supuestos desvíos en las obras viales de Santa Cruz, la gestión de Cambiemos hacía gala de haber licitado las mismas obras a un precio más barato que sus antecesores. La diferencia de valores era cierta. Pero lo que no decían era que el asfalto previsto en los nuevos pliegos era “común”, es decir, de menor calidad del que requiere un cemento para zonas con temperaturas extremas. Si el cemento no es “modificado”, el material se deteriora en el corto plazo y no sirve más.

Esto quedó expuesto en la audiencia de este martes a cargo del Tribunal Oral Federal 2, ante una flagrante contradicción en la que incurrió el testigo propuesto por la propia querella a cargo de la Oficina Anticorrupción.

Heinecke, es uno de los tantos exempleados de las empresas de autopistas que pasó al otro lado del mostrador de la mano del macrismo. Ingeniero Civil especializado en Hidráulica, ocupó el cargo de Gerente de Obras y Servicios Viales de la Dirección de Vialidad entre marzo de 2016 y marzo de 2018. Según la OA, el testigo fue el encargado de llamar a nueva licitación para las obras de la ruta 3 que habían sido abandonadas por el Grupo Austral por falta de pago por parte de la DNV, hecho que el mismo declarante reconoció que había sucedido durante 2015 con obras de todo el país y a cargo de diferentes contratistas. “¿Vio alguna otra obra paralizada en Santa Cruz cuando llegó a Vialidad?” “No”. “Cuántos finales de obra se entregaron durante su gestión?”. “No muchos”, reconoció.

La querella buscaba que el ex funcionario estipule cómo se conformó el presupuesto oficial de las nuevas licitaciones, ya que el macrismo introdujo cambios en las formas de calcular los valores; cuál fue el porcentaje del saldo de la obra de la ruta 3 que quedó inconclusa y cómo se realizaron las ofertas nuevas en comparación con las anteriores.

Ante la pregunta puntual de una de las partes, Heinecke dijo que la autovía que vincula Comodoro Rivadavia con Caleta Olivia (una de las obras 51 cuestionadas en este juicio) había sido confeccionada con asfalto común. Sin embargo, la defensa del empresario Lázaro Báez, a cargo de Juan Villanueva le expuso una pericia contratada por el propio Iguacel a la consultora privada Consulbaires, donde se constató que en ese trabajo a cargo de Austral S.A. se usó asfalto modificado M3, que es de mayor calidad y, por lo tanto, más caro. Eso explica la diferencia de precios entre una licitación y la otra.

Pero además, no solo el gobierno de Mauricio Macri le rescindió el contrato a Austral para la Ruta 3 y volvió a licitar con materiales de menor calidad, sino que -según el propio testigo reconoció bajo juramento- el nuevo trámite se demoró más de un año y los trabajos no se terminaron.

El copamiento de Vialidad Nacional incluyó cambios en los procesos de licitación que no sólo no aceleraron los trabajos en curso, sino que el recorte de presupuesto para obra pública derivó en la casi nula construcción de nuevas rutas en todo el país. A partir de 2016 se suspendieron los convenios con las provincias y la DNV empezó a licitar a través de la red nacional, centralización que buscó achicar el gasto e impulsar el negocio de las PPP, que beneficiaba a las empresas y ponía al Estado en inferioridad de condiciones, con obras más caras y menos controles.

Lo que hizo Vialidad en 2016 fue una redeterminación de lo que faltaba ejecutar de la ruta 3, licitada en 2006, con una forma de calcular en base a un cambio de normativa hecho por el gobierno de Macri. Allí concluyen una diferencia del 50% de lo proyectado diez años atrás. El ingeniero reconoció estas modificaciones y que cualquier pliego “daba más alto” con la nueva forma de calcular.

Pericia floja de papeles

“¿Conoce la publicación el Constructor?”, preguntó al testigo uno de los abogados. La respuesta abrió la puerta a lo que vendrá próximamente en este juicio y será la clave que incline la balanza hacia uno u otro lado: un durísimo interrogatorio y cuestionamiento a los peritos oficiales -cuya declaración bajo juramento está pendiente- que hablaron de sobreprecios en base a esa publicación. Uno de los firmantes es Pablo Eloy Bona, recusado por la defensa de Kirchner por enemistad manifiesta tras haber retuiteado insultos a la Vicepresidenta.

“Si. Es una publicación en cierta forma técnica donde aparecen publicidades de distintas empresas y que toma precios de distintas empresas. No se de dónde se nutren exactamente con el tema precios. Hay quienes la pueden utilizar o no. Podrían chequear algún precio. Pero los proveedores de asfalto brindan los precios. No es necesario acudir a ese tipo de publicaciones en este caso”, dijo.

En otro orden, el ex funcionario macrista ratificó lo que otros testigos ya señalaron en este proceso: habló de la habitualidad de los pagos anticipados y de la ampliación de plazos por cuestiones climáticas. Tampoco pudo acreditar sobreprecios, al afirmar que “todo lo ejecutado se correspondía con lo licitado”. Otro golpe a las bases acusatorias.

Fuente: Ámbito