11/03/21

Preocupa el apuro de la Nación por concesionar el dragado de la Hidrovía

"Los tiempos no dan", dijo el presidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, Ignacio Mántaras, para que los pliegos estén listos antes de finales de abril. También consideró clave incluir los puertos al norte de Rosario en el diseño de la concesión.



Tras conocerse la semana pasada un reclamo de la Mesa de Entidades Productivas de Santa Fe para que el puerto de la capital provincial no quede fuera de las obras que se licitarán para la nueva Hidrovía Paraná-Paraguay, el presidente de la Sociedad Rural local Ignacio Mántaras advirtió que "los tiempos no dan" para que los pliegos estén listos a fines de abril, como indicó el Ministro de Transporte de la Nación Mario Meoni. También planteó que el apuro no es propicio para discutir de manera integral una matriz logística que contemple el crecimiento potencial de la producción en los próximos años.

"Los tiempos son muy acotados en principio, antes del 30 de abril el ministro Meoni dijo que iban a estar los pliegos; creemos que los tiempos no dan; no van a estar en ese término", dijo el ruralista. "Creemos que la discusión merece un mayor desarrollo, se creó un Consejo Federal y apenas tuvimos una reunión puramente informativa".

La principal dificultad para cumplir con ese plazo, dijo, es que las Universidades designadas para realizar los estudios de prefactibilidad no podrían completar el trabajo. La UNL, explicó, tiene a su cargo el relevamiento (desde la FICH) de toda la Hidrovía hasta Confluencia. La Universidad de San Martín (UNSAM) deberá estudiar aspectos económicos y financieros. Y la UNR atenderá la cuestión ambiental. La demostración de que no dan los tiempos radica en que "hasta que la FICH no haga el relevamiento la UNSAM poco podrá hacer sobre los números finos de cómo debería hacerse el contrato y mucho menos del impacto ambiental en la UNR".

Si bien con el anuncio de una nueva licitación internacional "se despejó el primer temor de que se nacionalizaría la Hidrovía", Mántaras indicó: "entendemos que no se está mirando la Argentina de acá a 15 años". Si el objetivo es alcanzar una producción de 200 millones de toneladas "vamos a tener que pensar una Hidrovía de Timbúes hacia arriba, porque vamos a tener una congestión en el sur, sobre todo en rutas". Al respecto mencionó que "hay infraestructura portuaria pública que está subutilizada", en referencia a las terminales de Santa Fe, Reconquista, Villa Ocampo y en otras provincias como Chaco, Corrientes y Entre Ríos. "Entendemos que es hacia donde deberíamos mirar la Hidrovía".

En tal sentido explicó que actualmente Santa Fe es "la bisagra" en la Hidrovía: hacia el norte tiene el calado prácticamente natural del Río Paraná y el tránsito es barcacero; hacia el sur el calado es oceánico, con una profundidad de 25 pies hasta Timbúes y de ahí al sur de 34 pies, tramo sobre el que "se anuncian obras de ir hacia 40 pies".

El dirigente indicó que "se habla de trasladar esa bisagra hacia Timbúes y eso nos preocupa: concentrar todo en el sur y no apuntar a un desarrollo con Santa Fe como punto central", sobre todo teniendo en cuenta que la ciudad es eje del corredor bioceánico. "Hay muchos trabajos sobre ese aspecto y nos parece más inteligente; sobre todo para la industria que hay hacia el oeste de Santa Fe", como Rafaela y Córdoba, explicó.

El reclamo local es un calado de 33 pies hasta Santa Fe, aunque "los estudios dirán si es viable económicamente, qué costo tiene o si deben ser más o menos". Lo que aclaró Mántaras es que "si Rosario va a ir a 40 pies, mientras mayor es la brecha (de calado, respecto del puerto local) más difícil es que los barcos suban hasta Santa Fe porque después tienen que completar carga en los puertos del sur y cuanto más grande es la diferencia, más difícil es que suban".

Sobre otro de los reclamos, de incorporar el dragado, señalización y balizamiento de canal de acceso al puerto santafesino, precisó que de los 6 kilómetros de longitud 2 corresponden a la Nación y nunca se incluyó en el contrato de Hidrovía, quedando el trabajo a cargo de la provincia. "Es justamente la zona más complicada", dijo, porque es la desembocadura del Colastiné que arrastra sedimentos del Bermejo. "El puerto local siempre se hizo cargo, es un costo enorme para el puerto pero insignificante en el costo operativo total de la Hidrovía; estamos pidiendo que se incluya porque en definitiva si no se draga el canal de acceso, tengas 25 o 33 pies el calado del canal central, no se puede entrar al puerto".

Fuente: Campo Litoral