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08/02/21

Quiénes y por qué compran Edenor

Los nuevos dueños de la distribuidora eléctrica


Imagen: NA

La punta del iceberg del opaco mundo de los grandes negocios del empresariado nacional quedó al descubierto con la compra de Edenor de parte del consorcio integrado por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti a Pampa Energía, de Marcelo Mindlin. Todos viejos lobos de mar, millonarios, representantes de la burguesía argentina y jugadores en las sombras de la política con mayúsculas, concretaron semanas atrás la operación de una de las empresas más importantes del país a un precio módico y en cuotas. Manzano, Vila y Filiberti compraron muy barato una empresa que gozó de un tarifazo inigualable por parte del macrismo y que enfrenta un año, de mínima, con tarifas congeladas o casi, dada la inercia inflacionaria y las próximas elecciones legislativas.

Hace algo más de un mes, el grupo Pampa Energía comunicó la venta del paquete acciones Clase A de Edenor a Energía del Cono Sur e Integra Capital, empresas que son propiedad de Vila, Manzano y Filiberti. Los compradores abonaron 5 millones de dólares cash y financiaron los 95 millones restantes en dos cuotas. Los nuevos dueños también se harían cargo de la deuda financiera de la empresa, cercana a otros 100 millones de dólares. Al mismo tiempo, tanto Edenor como Edemsa --distribuidora eléctrica de Mendoza en manos de Manzano -- son deudoras de Cammesa. En el mercado calculan que, en un contexto económico normal, con oferta suficiente de dólares, Edenor vale cinco veces más.

La compra de Edenor incluye una curiosa cláusula que exige al comprador pagar a Mindlin un jugoso monto contingente en caso de que la firma vuelva a venderse luego del primer año de gestión de la nueva directiva. El pase de manos se cerró después de que Edenor recibiera de parte del Estado 3200 millones de pesos en “compensación por brindar el servicio eléctrico en barrios populares desde 2017 a 2020”. Ese dinero, dijo la firma, se utilizará para mantenimiento de la red. La operación de compra-venta todavía tiene que ser validada por la asamblea accionaria de Pampa Energía, el ENRE y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.

Manzano, Vila y Filiberti se hacen con el control de la principal distribuidora de energía eléctrica del país, que cuenta con más de 3 millones de usuarios y el 20 por ciento del segmento de distribución. Edenor es también la mayor distribuidora eléctrica de América del Sur medida en número de clientes. En tanto, Mindlin deja el negocio de la distribución para concentrarse en la explotación de hidrocarburos en Vaca Muerta, para lo cual comprometió recientemente una inversión de 250 millones de dólares en el Plan Gas de subsidio de la producción, y en el cierre de ciclo combinado de la central térmica de Ensenada Barragán que comparte junto a YPF.

Quiénes son

José Luis Manzano, ministro del Interior del ex presidente Carlos Menem, es un viejo conocido, con olfato, ambición, socios, amigos y deudores como pocos. Su juego en el sector de los medios y la energía ahora pega un salto público con el ingreso en Edenor. Sus vínculos con el Frente de Todos permiten anticipar una etapa de relativa calma a pesar de la anunciada política de mantener el pie en el freno con el tema de las tarifas eléctricas.

“La sociedad Vila-Manzano se remonta a mediados de la década de 1990 cuando se expandió en la actividad de medios de comunicación. En la década siguiente también se insertó en el sector energético vía Andes Energía/Phoenix Global Resources: producción de hidrocarburos, participación accionaria en Metrogas y control de la distribuidora eléctrica mendocina Edemsa. Tan importante como esta trayectoria son los vínculos políticos de José Luis Manzano con el peronismo. De líder de la renovación en los ‘80 a ministro del Interior de Carlos Menem y abanderado de las privatizaciones, puede exhibir una nada despreciable capacidad de llegada al elenco gobernante, algo que pese a reiterados intentos Mindlin nunca terminó de construir, incluso habiendo reclutado para Pampa Energía a ex funcionarios del entonces Ministerio de Planificación Federal”, explicó en una reciente nota en el suplemento Cash de este diario Leandro Navarro, investigador del Centro de Estudios Sociales de la Economía de la Universidad de San Martín.

Mauricio Filiberti es desde hace unas cuatro décadas proveedor casi exclusivo del Estado en materia de químicos necesarios para potabilizar el agua. Por lo tanto, es contratista estrella de Aysa a través de la firma Transclor SA, que además es un cliente fuerte de Edenor. No es ningún secreto su pasión por su yate de 3 millones de dólares anclado en el Mediterráneo, en donde hace no mucho homenajeó a Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada. Filiberti es amigo del amigo del alma de Macri, Nicolás Caputo.

Transclor domina el negocio de la lavandina en el país y vende la materia prima para la producción de glifosato. Se le atribuye a Filiberti una opaca relación con el secretario general del gremio de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri. Transclor opera la planta de Aysa potabilizadora de Bernal, por elección del sindicato.

Tarifas y negocios

El negocio de la distribución eléctrica depende directamente de la política tarifaria. Más allá del impacto del flujo de caja, el impacto de esta variable en la capitalización de las empresas es notable. Gracias a la política de tarifazos de Mauricio Macri, el valor de Edenor subió un 390 por ciento entre octubre de 2015 y enero de 2018, de 13 a 63 dólares la acción en la Bolsa de Nueva York. En paralelo, las tarifas subieron alrededor de un 900 por ciento. No por nada Mindlin fue catalogado como uno de los empresarios estrella del macrismo. Sin embargo, entre el congelamiento tarifario de 2019 y 2020 y la profunda crisis cambiaria del último período del gobierno de Macri, la empresa se desvalorizó en un 90 por ciento, hasta llegar a su venta a precio rebajado.

La compra de Edenor levanta especulaciones sobre cuánto saben los jugadores involucrados acerca de la próxima política tarifaria. Pero no es la única variable en la mesa: la empresa también está endeudada y podría verse favorecida, o perjudicada, según el rumbo que tome la macroeconomía y la política en un año electoral.

Fuente: Página 12