07/09/20

Creció un 242% el uso de gasoil para la generación térmica

A raíz de la menor producción de gas en el país las centrales debieron recurrir a otras fuentes de energía. También se duplicó el consumo de carbón.


Las centrales enfrentaron la menor disponibilidad de gas.

Los registros oficiales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) reflejaron una más que triste imagen: en julio, en pleno pico de invierno, se disparó casi un 250% el consumo de gasoil para la generación térmica y se multiplicó el uso de otros energéticos como fuel oil e incluso carbón ante la caída en la producción de gas del país.

La necesidad de las centrales térmicas de tener que recurrir a otras fuentes de energía para este invierno se vislumbraba desde mayo, cuando a la par de la caída en la generación se comenzó a verificar un incremento en la demanda de gas para los domicilios producto del aislamiento obligatorio.

Esta situación hizo que se priorice el gas para los hogares, y así como incluso se llegó a cortar por algunos días el suministro de gas a industrias de Buenos Aires ante el ingreso de un frente de frío polar, las centrales térmicas del país fueron en buena medida las que más sintieron el impacto ya que debieron apelar a otras fuentes de energía mucho más costosas.

En julio del año pasado las centrales térmicas del país consumieron 48 millones de metros cúbicos de gas por día, pero en julio pasado ese nivel se desplomó a apenas 29,4 millones de metros cúbicos.

Ese menor ingreso de gas natural debió ser compensado dado que las centrales térmicas no frenaron su generación ante las exigencias que hubo en este invierno, uno de los más fríos en los últimos 40 años.

Es por esto que el uso de gasoil subió un 242% en términos interanuales, al pasado de los 116.127 metros cúbicos que se utilizaron en 2019 a los 396,688 que se usaron en este año, según consigna a detalle el último informe de G&G Energy Consultants.

Junto a ese mayor consumo de gasoil también se disparó el consumo de fuel oil que pasó de 57.904 toneladas en 2019 a las 177.256 que se consumieron este año, marcando un alza del 206%.

Pero además también se incrementó el consumo de carbón para la generación de energía eléctrica, que pasó de las 58.741 toneladas de julio de 2019 a las 115.734 que se utilizaron este año, es decir un salto del 96%.

En números

206%

fue el incremento interanual en la utilización de fuel oil para la generación de energía en las centrales térmicas.

El consumo de estos combustibles líquidos representa un encarecimiento del sistema, dado que es importante la diferencia de precios entre los combustibles y el gas natural que además se subasta en concursos que tiene precios máximos.

Pero lo más significativo es el uso de este tipo de combustibles, en especial del carbón, es que son mucho más contaminantes que el gas natural en momentos en los que el país y el mundo apuntan a avanzar hacia una transición hacia fuentes energéticas mucho más limpias.

Además marcan la crítica situación que afronta el sector productor de gas del país, que teniendo uno de los recursos no convencionales más grandes del mundo como es Vaca Muerta, debió no sólo utilizar cada vez más combustibles líquidos y carbón para la generación, pese a que también se complementó el sistema energético con la importación de 38,5 millones cúbicos de gas natural por día, de los cuales, 19,6 provinieron de Bolivia, un nivel que supera el límite marcado por la actual adenda del contrato de importación.

Fuente: Río Negro