01/09/20

Aerolíneas: el Gobierno quiere reabrir el convenio de los pilotos

Buscan flexibilizar medio centenar de cláusulas. Es en el marco de una pulseada entre La Cámpora y el gremio de Biró.


Los titulares de los gremios de pilotos de Austral, Cristian Erhardt (izquierda) y de Aerolíneas, Pablo Biró (derecha), en enero de 2019 en el Ministerio de Trabajo. Foto Rolando Andrade Stracuzzi

La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) convocó para hoy a a la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) para iniciar las negociaciones de la reforma del Decreto 671, que regula los tiempos de vuelo, tiempo de servicio y requisitos de descanso. En apariencia se trata de una discusión técnica, pero en realidad es el núcleo duro de una ofensiva del Gobierno para bajar los costos laborales de Aerolíneas Argentinas: lo que se busca con la nueva norma es hacer más flexibles medio centenar de cláusular del convenio que desde hace 26 años rige la actividad de los pilotos y tripulantes de a bordo.

"La autoridad de aplicación comienza un proceso para intentar modificar los tiempos máximos de servicio y mínimos de descanso que rigen nuestra actividad desde hace más de 26 años", dijo el gremio que encabeza Pablo Biró, en una comunicación interna a sus afiliados.

El de los pilotos es el más importante (y el más oneroso) de los seis gremios que intervienen en las negociaciones paritarias de Aerolíneas Argentinas y Austral. En el marco de la pandemia, la línea aérea estatal, presidida por Pablo Ceriani, encaró un proceso de ajuste que comenzó con el anuncio de la fusión entre Aerolíneas y Austral. Le sucedieron la suspensión de 4.000 de los 12.000 empleados, la cual por el momento es con el cobro del equivalente a 100% de los haberes. Sin embargo, Aerolíneas ya adelantó a APLA su intención de extender las suspensiones durante octubre, con una quita salarial más profunda. También hay vigente una propuesta de la empresa para que los empleados se jubilen de manera anticipada, dirigida a un universo potencial de 1.000 empleados en condiciones de aceptar.

En sentido contrario, la empresa comunicó a APLA su intención de subir la edad jubilatoria de los pilotos a 70 años, algo que ya fue rechazado en una primera instancia por Biró y la comisión directiva de APLA.

Si bien Ceriani es el presidente de Aerolíneas, su respaldo político descansa en la agrupación La Cámpora, y más específicamente en el senador nacional por Capital Federal y ex titular de Aerolíneas, Mariano Recalde. Es desde ese vértice de poder, más que desde la instancia técnica de la ANAC, donde debe ser leída la pulseada que el Gobierno le plantea ahora al gremio de los pilotos, y al frente gremial aeronáutico en general.

Fuentes del sector que analizaron el borrador que la ANAC hizo llegar a APLA, antes de la reunión de hoy, señalaron que la propuesta oficial cambia la definición de tiempo de vuelo, y también conceptos como el descanso mínimo, los tiempos maximos en aeropuerto a la espera de vuelo y se introduce el concepto de alojamiento "adecuado" para las postas de los vuelos en Estados Unidos y Europa. Otra cláusula que se introduciría en el borrador oficial sería exigir al piloto o tripulante de a bordo la firma de una declaración jurada en la cual asegura no tener fatiga al momento de iniciar el vuelo, asociado a cursos para reconocer la fatiga, entre varias decenas de cláusulas que fueron modificadas.

"El Decreto 671 es la norma madre que regula la actividad de los pilotos, y lo que se está haciendo es adecuarla a los mismos estándares que rige para los pilotos de Estados Unidos", dijo a Clarín una fuente de Aerolíneas al tanto de las modificaciones. De todas maneras la discusión no será desde la línea aérea estatal, sino desde la ANAC, encabezada por Paola Tamburelli.

El gremio que conduce Biró llega a esta negociación con una base de afiliados en actividad que está centralizada en los aproximadamente 900 pilotos de Aerolíneas Argentinas, a los cuales espera sumar en los próximos meses los poco más de 300 pilotos de Austral, ya que la empresa que preside Pablo Ceriani está llevando adelante la fusión de las dos líneas aéreas, que llevaría a su vez a una fusión de los dos gremios de piltotos, APLA y UALA.

El resto de la base de afiliados de APLA es heterogénea: comprende a los pilotos de Andes, los de aviones, avionetas y helicópteros de las distintas administraciones civiles del Estado y de las empresas que realizan vuelos privados, de carga o de servicios.

En cuanto a otras líneas aéreas comerciales, los pilotos de las "low cost" Flybondi y JetSmart están afiliados a sus propios sindicatos de empresa y no reconocen al gremio que encabeza Biró. En el caso de LATAM Argentina, en proceso de auto liquidación, casi 200 de sus 220 pilotos optaron por el retiro voluntario. El resto de los afiliados quedaron sin empresa: hay 50 pilotos de Avian (ex Avianca Argentina) que siguen reclamando sus salarios desde comienzos de 2019 (su antiguo accionista, Germán Efromovich, está con prisión domiciliaria en Brasil, acusado de sobornos en el caso del Lava Jato), mientras que APLA sigue reclamando la inserción laboral de los pilotos de la ex aerolínea Sol, cerrada en 2016.

"El mercado laboral se les está cerrando, hoy prácticamente todas las fuentes laborales para que un piloto pueda hacer carrera en la Argentina se reducen a una sola empresa, Aerolíneas", señaló una fuente del sector.

Fuente: Clarín