26/05/20

Por qué las aerolíneas se oponen a dejar libre el asiento del medio del avión

Sostienen que se encarecerían los pasajes y que el distanciamiento social a bordo se puede reemplazar por otras medidas.


Según Iata, los sistemas de ventilación de los aviones limpian y renuevan el aire con los mismos estándares de calidad que un quirófano. (Imagen ilustrativa/123RF)

Cuando empezaba a definirse qué políticas se implementarían en los vuelos poscoronavirus, se habló de la posibilidad de dejar libre el asiento del medio en las filas de los aviones, con el objetivo de mantener a bordo el mismo distanciamiento social que se exige en tierra.

La medida, que nunca tuvo mucha aceptación en la industria, fue directamente rechazada por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata), que nuclea a las aerolíneas. ¿Por qué?

En primer lugar, dejar asientos libres reduciría drásticamente la capacidad de los aviones. Los vuelos deberían operar muy por debajo de sus niveles normales de ocupación y, por ende, los pasajes se encarecerían.

En este sentido, según difundió Hosteltur, desde la aerolínea Qantas aseguraron que, de cumplirse con la distancia recomendada de 1,5 metros entre pasajeros, en un avión de 180 asientos sólo podrían viajar 22 personas, por lo que las tarifas aumentarían entre ocho y nueve veces respecto del precio que tenían antes de la pandemia.

Por otro lado, desde Iata consideran que el distanciamiento social a bordo puede reemplazarse por otras medidas, como el uso obligatorio de barbijos durante el vuelo. Y aclaran que a esto se suman las características propias de la cabina, con sistemas de ventilación que limpian y renuevan el aire con los mismos estándares de calidad que un quirófano.

En contra de la cuarentena

La asociación también se manifestó en contra de la cuarentena obligatoria de 14 días que algunos gobiernos, como el de Reino Unido, exigen a los viajeros recién llegados a sus territorios.

Sobre este punto, sostienen que se puede sustituir por una combinación de control de temperatura de los pasajeros (tanto en el aeropuerto de origen como de destino), una declaración jurada de salud y un seguimiento de contactos por parte de los gobiernos.

Fuente: voydeviaje.com