21/05/20

Norwegian asegura 300 millones en ayuda estatal pero ya no es tan Norwegian



Norwegian Air Shuttle continúa con vida tras asegurar finalmente un rescate financiero de 300 millones de dólares por parte del gobierno Noruego, pero las condiciones impuestas para obtener esos fondos hacen que la composición accionaria haya cambiado fuertemente, permitiendo participaciones fuertes de compañías -y gobiernos- extranjeros.

Para conseguir el rescate, el equity ratio (es decir la relación entre el capital aportado por los accionistas y el pasivo total) tenía que alcanzar un 8%: A fines de 2019, la compañía tenía un peligroso 5%. Tras lograr la conversión de los bonos de deuda emitidos a acciones de la empresa, ese equity ratio subió a un 17%.

El CFO Geir Karlsen comentó que «Este ha sido un proceso muy desafiante con negociaciones paralelas y constantes durante más de dos meses. Las negociaciones han sido difíciles pero constructivas, con importantes contribuciones de todas las partes interesadas. Estas son circunstancias extraordinarias y hemos experimentado un creciente grado de apoyo y comprensión y estamos satisfechos de haber alcanzado este hito.»

«Ahora que tenemos acceso a la garantía de préstamo estatal, podemos continuar transformando la Compañía. A través de este proceso, los accionistas, el mercado, los tenedores de bonos, los lessors, y otros acreedores confirmaron la confianza en la nueva Norwegian y la estrategia de la Compañía. Sin embargo, los próximos meses seguirán siendo desafiantes y con un alto grado de incertidumbre para la industria. Norwegian seguirá necesitando colaborar estrechamente con varios acreedores, ya que la Compañía actualmente tiene ingresos limitados ”, dijo el CEO Jacob Schram.

A partir de la conversión de deuda en acciones, dos de los lessors de la compañía se convirtieron en accionistas principales: la Irlandesa AirCap tendrá el 15,9% y BOC Aviation, propiedad del Bank of China -controlado por el estado Chino- obtuvo un 12,7% en Norwegian. Pero esos porcentajes podrían incrementarse, ya que Norwegian planea continuar convirtiendo deudas por leasing en acciones de la empresa, ya que sólo pagará los contratos de los aviones que efectivamente tenga en operación.

En un panorama complejo para toda la industria, la posición de Norwegian plantea desafíos adicionales. Para una empresa que hizo de la expansión su principal característica -y al mismo tiempo, su principal debilidad-, el escenario que presentan los próximos años serán de supervivencia. Ya plantea una reducción drástica del negocio de larga distancia y una vuelta a las operaciones enfocadas en la región nórdica. Veremos si alcanza.

Fuente: aviacionline