19/05/20

Barril criollo: semana clave para la implementación del precio local

Provincia esperaba la firma del decreto nacional. La implementación del precio sostén para el petróleo nacional aliviará las cuentas provinciales.


En marzo Neuquén tuvo un récord de producción con un promedio de 170.000 barriles diarios. (Archivo).-

La semana comienza con expectativas para el gobierno neuquino y los desarrollos en Vaca Muerta. Se espera que en las próximas horas se oficialice, vía decreto, la implementación del denominado barril criollo que fija un valor interno para el crudo de 45 dólares. La decisión, que fue comunicada a principios de mes a los gobernadores por el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, comenzará a regir esta semana.

Las autoridades de Neuquén recibieron como anticipo el fin de semana la novedad. Se esperaba por la confirmación y la publicación en el Boletín Oficial de una medida clave para la provincia productoras.

¿La medida tendrá un impacto inmediato? La respuesta es que si. Si bien el valor artificial fijado no es una referencia directa, porque las negociaciones en el mercado petrolero incluyen otras variables, servirá para mejorar y elevar los precios futuros que hoy promedian números apenas por encima de los 20 dólares.

La recaudación por regalías para las provincias productoras debería tener, pese el freno productivo por la cuarentena, un movimiento en alza. Por ejemplo Neuquén cerró el mes de abril, el cálculo tiene como cierre el 15 de cada mes, con una caída del 48% respecto de marzo, principalmente por los bajos precios pagados por las refinerías donde se llegó a vender por 11 dólares cada barril.

Para Vaca Muerta también será una medida clave como lo fue en la primera etapa de desarrollo del proyecto. No es que la extracción sea más cara que el convencional, en algunos yacimientos incluso es más barata, pero sí alimentará el movimiento en una zona donde los desarrollos venían encaminados a multiplicarse: en marzo se produjeron más de 170 mil barriles, la marca más alta de la última década.

Pese a que Nación buscó un acuerdo de partes finalmente debió intervenir para fijar un precio que, a la luz de los resultados, terminó más cerca de lo pretendido por las provincias y las operadoras de menor porte que lo pretendido por las operadoras integradas.

Ese camino no estuvo exento de tensiones y datos que fueron configurando, con demora, el nuevo panorama para el sector petrolero nacional. Por ejemplo la inclusión de Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, a las discusiones sin tener producción de hidrocarburos pero contando con la mayoría de las refinerías en su territorio.

Kulfas es quien tiene las riendas del sector por el gobierno tras los desencuentros con el secretario de Estado de Energía, Sergio Lanziani, quien no fue parte de la reunión donde se oficializó el anuncio. Otro dato fue que la decisión se tomó tras la designación de Sergio Affronti como CEO de YPF, quien dejó la petrolera Vista, de Miguel Galuccio, para volver a la operadora nacional.

La aplicación de un precio sostén para los barriles que se comercialicen en el país tiene un impacto directo en las regalías que perciben las provincias productoras. En el caso de las empresas, el precio sostén implica una distribución de la rentabilidad entre los productores y los pocos refinadores que hay en Argentina, dado que como condición para el precio sostén se mantendrá el congelamiento de los combustibles que hoy están por arriba del precio real del crudo.

Análisis: Una torta que tiene cada vez más anotados

Para muchos la oficialización del barril criollo no cambiará nada porque, señalan, en los hechos funciona un precio artificial atado a los valores en surtidor. La idea se apoya en que los combustibles no bajaron en el país pese a que a la cotización internacional del Brent, la referencia local, llegó a hundirse por debajo de los 10 dólares.

El fin de semana Neuquén informó que los ingresos por regalías se desplomaron un 48% en la comparación mensual. La variable no fue solo la caída de producción por las medidas de aislamiento, sino el precio: en promedio fueron 22 dólares por barril y hubo contratos de compra por 11 dólares.

Es decir que las naftas mantienen el precio, fijado en los días que el barril se pagaba más de 40 dólares, aún cuando el promedio, por lo menos neuquino, fue de 22 dólares. Es decir que las petroleras integradas y las refinerías, instaladas en su mayoría en Buenos Aires, encontraron un apetitoso margen de ganancias en la crisis.

El barril criollo, si bien no se traduce en una sentencia de precio, servirá, por lo menos, para ajustar los valores de los productores y las provincias.

Fuente: rionegro.com.ar