16/03/20

Una tormenta perfecta hunde a Vaca Muerta y a grandes proyectos en Bahía

Los precios internacionales del crudo y otros factores harán que el yacimiento no crezca. Se sigue esperando por un "barril criollo" y una ley de fomento a la actividad.


El momento no podía ser peor, sobre todo porque hasta el coronavirus parece haberse sumado a la cada vez más fuerte coalición de factores adversos que atentan contra el desarrollo de Vaca Muerta y, por ende, de varios proyectos locales atados a su crecimiento.

El impacto más directo proviene del derrumbe de los precios del crudo a nivel internacional, ya que un valor menor a 40 dólares como se ha visto en los últimos días saca de escala a la mayoría de los proyectos de producción.

Las petroleras pretenden la instalación de un barril criollo a 50 dólares, es decir, por encima de la cotización internacional para garantizar el desarrollo de Vaca Muerta y la continuidad de otros proyectos petroleros.

Es probable que el gobierno termine fijando un barril criollo con un precio sostén de 45 dólares y mientras tanto ya dispuso la aplicación de licencias no automáticas para la importación de petróleo crudo, gasoil y naftas, "con el fin de evitar maniobras especulativas que afecten la producción local".

Con esto apunta a que compañías como Puma Energy, Shell o Axion no especulen comprando en el exterior petróleo más barato y sin una rebaja posterior en los surtidores, algo que por estos días ya comienzan a pedir los consumidores, sobre todo cuando se enteran que en otros países los precios de la nafta cayeron a valores irrisorios.

El derrumbe mundial del precio del crudo se originó cuando Arabia Saudita dio su conformidad para recortar la producción a fin de frenar la caída de las cotizaciones como consecuencia del brote epidémico -paralización industrial y transporte-, pero la negativa de Rusia fue un desafío.

El país árabe redobló la apuesta y decidió abrir más el grifo llevando de 10 a 12 millones de barriles diarios la producción, de manera de alcanzar al líder petrolero mundial EEUU, en una acción que parecería suicida pero las autoridades de Riad quieren demostrarle a Vladímir Putin quien aguanta más la baja de precios.

“La sensación que hay en el mercado es que se va a ir a un nuevo equilibrio varios escalones más abajo del equilibrio anterior para el Brent" y agregó que "esto cuestiona toda la producción de petróleo en Argentina en una etapa donde el petróleo barato ya no es abundante, algo hay, pero el grueso que podemos producir en el país es de costo muy alto", opinó el presidente de YPF, Guillermo Nielsen.

"Estamos observando con mucha preocupación lo que está ocurriendo pero que a la vez tenemos que ver cómo se van asentando los distintos problemas", agregó el economista.

Durísimo panorama

Para graficar aún más las enormes dificultades que se presentan para la producción de petróleo y gas no convencional en el país quizás resulte apropiado mencionar lo que dijo días atrás Javier Blas, de la agencia Bloomberg.

“El sector del ‘shale’ en USA prácticamente está muerto. Un baño de sangre. Miles de millones de dólares borrados del capital”, sentenció en Twitter.

Derek Brower, Anjli Raval y Nathalie Thomas escribieron en Financial Times que “la guerra del crudo pone a la industria del shale cerca de la asfixia”. El shale se explota mediante la fracturación hidráulica (fracking). Los costos son mayores que en la producción convencional.

En tal sentido, habrá que ver cómo ayuda Donald Trump a la producción de su país, sobre todo porque se da en regiones donde reside buena parte de sus votantes, especialmente en l Texas.

A diferencia de nuestro presidente, Alberto Fernández, recursos no le faltan.

En pleno proceso de comenzar la renegociación de la deuda, el jefe de Estado argentino ahora ve cómo por culpa del coronavirus se derrumban los precios de commodities como la soja, el trigo o el maíz.

Si el escenario mundial pone en duda el crecimiento de cualquier país, no se necesita profundizar demasiado para advertir las serias consecuencias que puede tener en nuestro país.

En este escenario no resulta menos relevante que el riesgo país haya superado los 3.000 puntos, situación que torna inviable la obtención de crédito externo para encarar varios proyectos energéticos esenciales, varios de ellos directamente vinculados a Bahía Blanca.

En tal sentido, si tiempo atrás resultaba difícil conseguir financiamiento con un riesgo país cercano a los 700 puntos, qué puede esperarse ahora.

Impacto local

Como se dijo en anteriores ediciones, los proyectos locales en serio riesgo son la construcción de una planta terrestre de licuefacción destinada a convertir en gas natural licuado (GNL) para la exportación el fluido proveniente de Vaca Muerta.

También dependen de un milagro otras iniciativas como el ramal ferroviario Bahía - Vaca Muerta, mientras que poco a poco se esfuman las chances de construir un gasoducto troncal entre Neuquén y el norte provincial, pasando por Salliqueló o de una de una segunda planta por parte de Profertil.

Fuente: La Nueva