04/11/19

Los gremios quieren una YPF fuerte con Galuccio a la cabeza

Presentarán esta semana un proyecto de ley para hacer de la energía una política de Estado, que supere la idea de blindar exclusivamente Vaca Muerta. La petrolera estatal retomaría un rol de liderazgo con la vuelta de su ex presidente o un hombre cercano a él.


A poco más de un mes de su asunción, el presidente electo, Alberto Fernández, dio varias señales en favor de promover la actividad en la formación Vaca Muerta y blindarla de la persistente inestabilidad económica que afecta a los inversores en Argentina.

Sin embargo, y pese a que se lanzaron versiones sobre un proyecto de ley que tiene en carpeta el Frente de Todos (FdT), la política energética -subordinada a la económica- todavía es un misterio que recién ese espacio empezará a develar a fines de noviembre o principios del mes próximo, pocos días antes del 10 de diciembre.

Pero según supo El Cronista, los asesores de Fernández en esta materia (entre los que se destaca el ingeniero nuclear y actual ministro de Energía de Misiones, Sergio Lanziani, quien suena para asumir la cartera nacional) recibieron un documento de distintos gremios energéticos y se inclinarían por aceptar algunos de los lineamientos de la "ley de declaración de política de Estado y creación del Ente Autárquico Federativo Regional Mixto de Vaca Muerta".

Ese ente sería financiado por recursos del Tesoro nacional y un aporte periódico de lo que reciba el Estado en concepto de derechos a la exportación (retenciones) de hidrocarburos -petróleo y gas- y derivados.

El rimbombante nombre del proyecto que los gremios presentarán esta semana al Congreso nacional propone que la petrolera estatal YPF retome su histórico rol de liderazgo y que tenga cierta autonomía del ministerio de Economía e incluso de la Secretaría de Energía, que posiblemente vuelva a ser ministerio como hasta septiembre de 2018, de acuerdo a lo que contaron tres fuentes del sector a este diario.

En tal caso, el poder de Lanziani -o quien sea elegido para esa área- quedaría recortado al manejo de la electricidad (subsidios al costo mayorista e incentivos a un mayor desarrollo de la energía nuclear, renovable, térmica e hidroeléctrica) y las tarifas de los servicios públicos de transporte y distribución de gas.

Además, los gremios de trabajadores de la energía se expresaron en los últimos días a favor de que YPF quede a cargo de un profesional con experiencia del sector, como Miguel Galuccio, o un hombre de su riñón.

Este medio accedió en exclusiva al documento de los gremios, que incluye al Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa (petroleros de base), que conduce el hasta ahora senador Guillermo Pereyra, recientemente derrotado en las elecciones de Neuquén -no pudo renovar su banca al salir tercero con el Movimiento Popular Neuquino (MPN)-.

El proyecto de ley busca una política de Estado que genere estabilidad superlativa por sobre todos los vaivenes políticos, jurídicos, económicos, sociales y coyunturales y quiere exceder la idea de "blindar Vaca Muerta".

Esta idea fue expresada en repetidas ocasiones por Guillermo Nielsen, asesor del presidente electo, al que, según la fuente, ubican a partir del 10 de diciembre a cargo de Hacienda, Energía, YPF y, recientemente, tomó fuerza la idea de que reestructure la deuda externa.

Los gremios quieren que la política energética incluya a todas las cuencas convencionales y no convencionales de hidrocarburos pero también todas las fuentes de energía de la Argentina, lo que incluye también a las energías renovables.

El objetivo, dicen, es lograr la soberanía energética y el autoabastecimiento de hidrocarburos integrando a todas las actividades conexas para generar más fuentes de trabajo en infraestructura, transporte, comunicaciones, servicios públicos y puertos, con elevada participación de pymes nacionales.

A cambio, los representantes de los trabajadores se comprometen a garantizar la paz social, aunque también piden preservar los acuerdos paritarios como regla de consenso, mantener la equivalencia salarial con inflación, precios y tarifas e impulsar la instalación de obras sociales sindicales, la preciada caja sobre la que financian sus actividades.

Fuente: El Cronista