05/11/19

La suba de impuestos a los combustibles superó esperado por petroleras

Iba a regir desde diciembre, pero se adelantó un mes. Implica un incremento de casi 15 centavos por litro de nafta y casi 30 para el gasoil.


Los combustibles aumentaron el 5% el viernes.

Las petroleras empezaron a quejarse del último aumento de los combustibles durante la semana pasada. Allí notaron que el incremento -del 5%- perdía en su impacto final, porque había una suba de impuestos y de biocombustibles, que las compañías tienen que usar para "cortar" sus productos.

La suba de impuestos fue del 6%, por arriba del incremento general. Los tributos a los combustibles (a los líquidos y al dióxido de carbono) se llevan casi un cuarto del valor de venta de los combustibles en los surtidores.

El ministerio de Hacienda viene usando las modificaciones al impuesto a los combustibles líquidos para tallar en los precios. Los suspendió o no los aplicó cada vez que creyó que podía ayudar a morigerar algún aumento.

A través del decreto 753/2019, el Poder Ejecutivo modificó las fechas establecidas anteriormente para la aplicación de este tributo. Allí expresó que "para los hechos imponibles que se perfeccionen desde el 1 de setiembre y hasta el 31 de octubre últimos, deberán mantenerse los montos del impuesto que correspondan al 31 de agosto de 2019". Antes, ese plazo había sido establecido hasta el 30 de noviembre, y recién a partir del 1 de diciembre comenzaba a aplicarse la suba total del gravamen.

El impuesto a los combustibles debe actualizase por trimestre calendario sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC), considerando las variaciones acumuladas desde enero de 2018, inclusive.

Tras la última decisión, se estableció que desde el 1 de noviembre deberá considerarse el incremento total en los montos del impuesto.

De esta forma, la suba en los montos del impuesto será de $ 0,142 por litro para las naftas, y de $ 0,27 para el gasoil. Los impuestos representan casi un 25% del valor de venta final de la nafta. IVA e Ingresos Brutos son casi un 15%. Y los biocombustibles -que subieron entre 6% y 8%- muerden un 7% de las ventas.

"Se suponía que el aumento era para recomponer nuestros márgenes. Pero casi el 45% del aumento es para las cajas impositivos. La recomposición final fue menor", se quejan en dos petroleras.

Las compañías tenían a la vista otro aumento después del 14 de noviembre, el día de vencimiento del congelamiento de precios. Para esa fecha, piensan en una recomposición en torno al 5%.

Con algunos dirigentes oponiéndose a esos aumentos -como el presidente electo, Alberto Fernández- la suba de impuestos (mayor a la esperada) sirve para justificar ese próximo incremento, según razonan los especialistas en refinación.

Dentro del sector energético saben de un proyecto de ley para proteger las inversiones energéticas en Vaca Muerta. Pero se preguntan cómo será compatible esa iniciativa con la "pesificación" que proclama el candidato para las tarifas y otros importes de la energía, que siempre se referencian en el dólar.

El congelamiento energético fue decidido tras las elecciones primarias (PASO) para evitar una estampida en los precios. Sin embargo, el Gobierno lo flexibilizó en dos ocasiones, para incrementos del 5% en cada una de las ocasiones.

Fuente: Clarín