31/10/19

Un avión de JetSmart que salió desde El Palomar falló en pleno vuelo y tardó 12 horas en llegar a Iguazú

Otra vez la low cost que opera en la terminal aérea del oeste del conurbano bonaerense presentó complicaciones.


Nuevamente la low cost chilena de capitales norteamericanos JetSmart tuvo problemas en uno de sus aviones. La aeronave falló en pleno vuelo tras despegar desde el polémico aeropuerto El Palomar rumbo a Iguazú. Ante esta situación, obligó a los pilotos a abortar el vuelo y regresar.

El nuevo incidente de la aerolínea (cuyo dueño, el norteamericano William Franke, participó del vaciamiento de Aerolíneas Argentinas y Austral en los ’90 y la dejó al borde la quiebra en 2001) tuvo lugar este domingo y afectó al vuelo WJ 3400. El mismo despegó desde el oeste del conurbano bonaerense a las 7:58 del domingo y estaba anunciado para aterrizar en Iguazú a las 9:47. Sin embargo, nunca sucedió.

Tras la partida desde El Palomar, la aeronave pudo volar normalmente, pero al iniciar la fase de descenso para arribar al aeropuerto mesopotámico, por razones que se desconocen, no pudo realizar el aterrizaje y emprendió el regreso a El Palomar a donde terminó llegando a las 10:30.

El avión del vuelo fallido de Jetsmart es el registrado con la matrícula LV HEK correspondiente a un Airbus A320 de la compañía chilena. A pesar de que la empresa no brindó ningún tipo información que justificara el inesperado hecho, la bronca de los pasajeros afectados se hizo sentir en las redes sociales.

Tras el aterrizaje en El Palomar, el avión averiado quedó varado y los pasajeros tuvieron que esperar varias horas hasta que fueron subidos a otra aeronave de la low cost chilena que sí estaba en condiciones de volar. Se trataba la de matrícula LV HVT que los llevó a destino llegando a Iguazú pasadas las 18. Es decir, tardó más de 10 horas en cubrir un trayecto que normalmente tarda poco más de hora y media de viaje.

Posteriormente, Jetsmart se vio obligada a cancelar dos vuelos más como consecuencia del avión del vuelo fallido. Por ese motivo, cientos de pasajeros de los vuelos previstos entre El Palomar y Santiago de Chile (WJ 3010 y WJ 3013) quedaron varados y no pudieron viajar. Esto generó un clima de tensión en el aeropuerto de Santiago de Chile donde los viajantes intercambiaron insultos, golpes y forcejeos con empleados de la aerolínea. Es que la empresa trasandina les había prometido a los pasajeros del vuelo cancelado WJ 3013 con arribo al oeste del conurbano bonaerense, que podrían viajar en otro vuelo programado ese mismo día, pero la bronca se desató cuando a poco de intentar embarcar se anunció que el avión estaba lleno y cientos de pasajeros quedaron sin poder subir.

Así lo explico una pasajera argentina damnificada que estaba en el aeropuerto de Santiago de Chile a través de un hilo de Twitter donde denunció que Jetsmart la discriminó por su nacionalidad argentina.

No es la primera vez que esta empresa registra problemas en Argentina, de hecho sus operaciones empezaron con el pie izquierdo en El Palomar con el fallido vuelo inaugural del 27 de diciembre cuando se rompió el avión con los pasajeros a bordo antes de despegar. Tan solo 7 días después, volvió a tener problemas cuando se rompió la rueda del avión antes de despegar. Ambos fueron solo el comienzo de una serie de incidentes que protagonizó la compañía aérea chilena.

El polémico aeropuerto de El Palomar y un conflicto que se extiende en el tiempo

En la actualidad, operan en El Palomar las aerolíneas low cost Flybondi y JetSmart. El aeropuerto es rechazado por los vecinos de los seis municipios de la zona (Hurlingham, Morón, La Matanza, Tres de Febrero, San Martín y San Miguel) que reclaman por la contaminación y ruidos que padecen desde que el predio militar comenzó a operar vuelos comerciales en febrero de 2018.

A fines del 2017, el gobierno de Macri permitió a Flybondi usar comercialmente esa unidad militar, lo que le valió a la aerolínea un ahorro millonario porque en El Palomar las tasas aeroportuarias son 70 por cientos más bajas que en Ezeiza y Aeroparque. Es que cuentan con un subsidio del Estado Nacional a favor de las low cost que operan allí, subsidio que es pagado con dinero de los impuestos de todos los argentinos.

Sin embargo, el 16 de abril pasado la Corte Suprema de la Nación decidió intervenir en la causa y ya comenzó a exigir explicaciones al gobierno nacional por los presuntos delitos e irregularidades cometidos en la habilitación comercial de la unidad militar.

Enrique Piñeyro, el piloto que anticipó la tragedia de LAPA, calificó al aeropuerto El Palomar como “Un disparate” y afirmó que Buenos Aires no necesita tres aeropuertos comerciales, ya que Ezeiza y Aeroparque son suficiente.

Por su parte, los dirigentes aeronáuticos Pablo Biró (APLA), Edgardo Llano (APA) y Ricardio Cirielli (APTA), expresaron que en la industria se sospecha que Flybondi y JetSmart tendrían fuertes vínculos con cárteles mexicanos del narcotráfico y “de allí la necesidad de habilitar los vuelos comerciales desde El Palomar para estar fuera del control de los verdaderos aeropuertos comerciales habilitados de Buenos Aires, como Aeroparque y Ezeiza”.

Asimismo, desde julio de 2018 rige la solicitud de clausura definitiva del aeropuerto del fiscal federal Di Lello, quien alertó que la justicia debe actuar “antes que se caiga un avión y haya que lamentar centenares de muertos entre pasajeros y vecinos de El Palomar y alrededores”.

Fuente: InfoCielo