29/08/19

El Palomar: otro fallo judicial avala el pedido de suspender los vuelos nocturnos

Establece que el aeropuerto no podrá operar de 22 a 7, y a las aerolíneas les da plazo hasta el 24 de septiembre para adaptarse. La ANAC apeló y debe decidir la Cámara.


En crecimiento. El aeropuerto de El Palomar comenzó a operar en febrero de 2018. Hoy vuelan a destinos nacionales e internacionales las líneas Flybondi y JetSmart.

Una jueza federal de San Martín determinó que el aeropuerto de El Palomar no podrá operar de 22 a 7. Además, les da plazos hasta el 24 de septiembre a las aerolíneas para acomodar sus vuelos. La Administración Nacional de Aviación Civil apeló la medida invocando informes ambientales y el perjuicio a los pasajeros. Ahora deberá definir la Cámara.

El crecimiento aerocomercial en la Base Aérea de El Palomar, que hace un año y medio fue convertida en aeropuerto, empezó a invadir las noches, y los vecinos volvieron a la Justicia. Tras la presentación de un nuevo amparo, la jueza federal de San Martín, Martina Isabel Forns, dictó una medida cautelar el 9 de agosto - y que amplió este lunes-, por la que las dos aerolíneas low cost no podrán operar entre las 22 y las 7 de la mañana desde el 24 de septiembre. Dio 30 días corridos para que las empresas reacomoden los vuelos, mientras que el Gobierno Nacional apeló a la Cámara, con informes ambientales mensuales y el argumento de que afecta a seis mil pasajeros. Hasta que la Cámara resuelva la medida, la cautelar sigue vigente.

El mismo lunes en el que la jueza federal amplió el horario de la restricción -a cumplirse el mes próximo-, a las 0.37 aterrizó un vuelo de JetSmart proveniente de Iguazú; a las 0.42 uno de Flybondi de Asunción y a la 1.03 otro de Mendoza; y a las 3.35 uno de JetSmart desde Santiago de Chile. Y entre los despegues hubo dos antes de las 6, ambos de la empresa JetSmart, a Mendoza y Tucumán.

“Esto es una locura. En plena noche los aviones pasan a 100 metros del techo de mi casa. Se despierta mi hija de un año y medio. Salís al jardín y ves como un farol prendido se te viene contra tu casa”, comenta Matías Darío (37), que desde hace 35 años vive en Villa Alemania, Hurlingham. Ese barrio está en línea recta a la pista de El Palomar, del otro lado del Camino de Cintura.

Como desde fines del año pasado las dos aerolíneas sumaron más vuelos nacionales y destinos internacionales, ampliaron la franja horaria de las operaciones. A partir de ese crecimiento, los vecinos presentaron una cautelar contra los vuelos nocturnos el 29 de mayo. El 9 de agosto, la jueza Forns dictó la prohibición de vuelos entre las 23 y las 6 de la mañana para hacerla efectiva el 9 de septiembre. Pero el abogado Lucas Marisi volvió a la Justicia para pedir la ampliación del horario de 22 a 7, como indica el estudio de impacto ambiental presentado en 2018 por el gobierno, que precisa que en la franja de 22 a 7, son 10 decibeles más ruidosas que las operaciones durante el día. Este lunes la jueza dio lugar al pedido por el horario y dio 30 días más a las empresas para adaptarse.

“Considero que la medida de restricción de vuelos nocturnos en el Aeropuerto de El Palomar, tiene en mira la protección de derechos humanos fundamentales como el derecho al descanso y reposo y a la protección del ‘ambiente sano’ respecto del ruido ambiental que causan inevitablemente los vuelos nocturnos”, reza parte de la resolución judicial.

Por su parte, la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC) apeló tanto la primera como la segunda medida a la Cámara, que aún no resolvió. Además, pidieron a la jueza que cambiara un carácter del fallo para que la cautelar se suspendiera mientras la Cámara decide, pero no hizo lugar al pedido y mantiene vigente la restricción. “Es una medida que alienta el retroceso, no el progreso, no tiene ningún tipo de argumento ya que hemos presentado todo lo que se solicitó”, dijo Tomás Insausti, titular de ANAC, a la agencia oficial Télam.

El organismo estatal argumenta que “la actividad nocturna representa un porcentaje mínimo del total de operaciones, equivalente a un 10% de los movimientos totales”. Y señala que “se ha comprobado que no existe daño ambiental producto de la aviación civil, tal y como lo establecen los 13 informes de avance ambiental, con dos Estudios de Impacto Ambiental, los cuales han hecho especial foco en la cuestión del ruido de las aeronaves con mediciones durante las 24 horas. Estos estudios han concluido que en materia de ruidos no se ha superado el valor de referencia (65 dBA)”.

Por el contrario, los vecinos se aferran a un estudio “de impacto acústico” de la Universidad de Tres de Febrero, que determina que los vuelos “producen molestia”.

La Base Aérea empezó a operar tres vuelos diarios de Flybondi el 9 de febrero de 2018. Esa restricción la había impuesto la misma jueza federal Forns, que solicitó estudios de impacto ambiental y una audiencia pública, entre otras medidas, que se realizaron con el aeropuerto ya en funcionamiento. Luego la medida se levantó y se sumó la segunda aerolínea.

Ahora la Cámara deberá definir sobre los vuelos nocturnos, mientras que aquel primer amparo vecinal del 14 de septiembre de 2017, por la habilitación de la Base como aeropuerto, aún duerme en Corte Suprema.

  • En plena noche los aviones pasan a 100 metros de mi casa. Se despierta mi hija de un año y medio.” Matías Darío. Vecino de Hurlingham
  • (La medida) tiene en mira la protección de derechos humanos fundamentales como el derecho al descanso y reposo.” Martina Forns. Jueza Federal
  • Es una medida que alienta el retroceso y no el progreso. No tiene ningún tipo de argumento.” Tomás Insasuti. Titular de la ANAC

Fuente: El Cronista