27/08/19

Crecen las sospechas de que Nicky Caputo quiere el puerto para un mega desarrollo inmobiliario

Un funcionario macrista circuló un render donde los terrenos portuarios están ocupados por viviendas, oficinas y un shopping.


Online Crecen las sospechas sobre la licitación del Puerto de Buenos Aires y su direccionamiento hacia la empresa PSA. La compañía singapurense tendría planeado mudar la operación del puerto a Dock Sud y dedicar los preciados terrenos para desarrollar un nuevo Puerto Madero en asociación con Nicolás Caputo.

En 2020 vencen las prórrogas de las actuales concesionarias APM Terminals, Dubai Ports World (DP World) y Hutchinson BACTSSA y existe consenso sobre la necesidad de modernizar el puerto. Las empresas tenían intenciones de participar de la licitación pero las condiciones impuestas por el gobierno las dejaron en desventaja frente a PSA.

La empresa singapurense es la única que ya gestiona otro puerto a escasos kilómetros de Retiro. Se trata de Dock Sud y fuentes del sector señalaron que mudar parte de la operación allí sería factible, aunque habría que salvar cuestiones legales.

El mayor interés de PSA radicaría en liberar los terrenos en donde está asentado el puerto. Además de una terminal de cruceros, la intención de la compañía sería desarrollar un Puerto Madero II en esas tierras vecinas al río. Los desarrollos inmobiliarios son una de las especialidades de Caputo que tiempo atrás vendió la constructora familiar a TGLT.

A pocos metros del puerto el cónsul honorario de Singapur y hermano de la vida de Mauricio Macri, desarrolla el Quartier Retiro en el predio del ex Hospital Ferroviario, un proyecto premium que tendrá una inversión de más de 200 millones de dólares. Se espera que las unidades de viviendas y oficinas salgan al mercado con los valores por metro cuadrado más altos de la Ciudad. Esa cifra aumentará considerablemente si el puerto se muda a Dock Sud.

En un render que tiempo atrás Gonzalo Mórtola, director de la Administración General de Puertos (AGP), mostró durante el II Consejo Portuario Argentino de mayo pasado (ver foto) puede observarse que en el futuro desaparecería el depósito de containers que actualmente está detrás del puerto. En ese lugar aparece un conjunto de torres y un gigantesco centro comercial.

Mórtola prometió que habría dos terminales (ver video) y meses más tarde el pliego licitatorio determinó que una sola compañía se haría cargo de todo. No tener una contraparte le dará a la empresa que gane la licitación mucha mayor discrecionalidad en su accionar y la posibilidad relocalizar el puerto.

Como explicó LPO el plan original diseñado por Indra recomendaba que fueran dos los operadores. Caputo habría intervenido directamente en tándem con el CEO global de PSA, el suizo Peter Voser para diseñar el pliego a medida de la compañía singapurense.

El rol Nicky habría sido clave para modificar el proyecto y por eso el ministro Guillermo Dietrich decidió que fuera una sola empresa la que gestionara el puerto. La desesperación del gobierno por avanzar fue tal que el pliego ni siquiera tuvo dictamen de Defensa de la Competencia.

Tal vez desde Casa Rosada ya sabían que el organismo había fallado en contra del operador único para iniciativas similares y prefirieron ahorrarse el mal trago.

Pero el mayor de los cambios entre los dos proyectos de Indra (ALG) es la ubicación de las terminales: mientras que en el primer proyecto las viejas terminales estaban sobre la costa, en el segundo están instaladas sobre islas ubicadas en el Río de la Plata.

No es una diferencia menor ya que en el primer caso el costo total de las obras fue cotizado entre 460 y 600 millones de dólares. Para la opción que terminó imponiendo el gobierno en los pliegos será necesarios que el Estado invierta 537 millones de dólares y 418 millones de dólares de provendrán de los inversores privados.

Una de los artículos del pliego que mayores sospecha causa sobre el futuro del puerto es el 74, donde hay una referencia a un decreto de 2001. "La obligación de cumplir las prestaciones por sí en todas las circunstancias, salvo caso fortuito o fuerza mayor, ambos de carácter natural, o actos o incumplimientos de autoridades públicas nacionales o de la contraparte pública, de tal gravedad que tornen imposible la ejecución del contrato", se explica en el decreto 1023.

Parece bastante improbable que el Estado logre encaminar las terminales exteriores en los plazos previstos y eso habilitaría a la empresa que resulte ganadora a evitar las millonarias inversiones. LPO pudo saber que PSA no tendría intenciones de participar de la licitación en forma directa sino a través de GIC (Government of Singapore Investment Corporation).

Por lo pronto el ambiente en el gobierno no es el mejor. Mórtola habla directamente con José Torello, jefe de asesores de Macri, y eso enfurece a Dietrich. Incluso el Director de la Administración General de Puertos se habría ufanado en una ocasión de su influencia sobre el Presiente cuando le adelantó a inversores extranjeros las textuales palabras que el propio Macri pronunció días más tarde.

Fuente: La Politica