10/07/19

¿Provisorios? En Avellaneda, los andenes de tablones ya cumplieron cuatro años

Los pusieron para adecuar la estación a los trenes eléctricos. Esa obra nunca se hizo y ahora volverán a licitarla.


Andenes provisorios en la estación Kosteki y Santillán del Ferrocarril Roca, en Avellaneda. Los instalaron en mayo de 2015 y todavía no empezaron las obras.

Pasaron cuatro años y siguen ahí. Con una base rígida de hierros y las maderas ya desgastadas por el clima, descoloridas por las temperaturas hostiles y el sol del verano y percudidas por las lluvias del invierno.

Los andenes provisorios fueron instalados en la estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki (ex Avellaneda) en mayo 2015, cuando arrancó el plan de electrificación de los ramales Constitución-La Plata y Vía Circuito (a Bosques) del Ferrocarril Roca.

La diferencia entre esta estación y todas las demás incluidas en el plan es que en Darío y Maxi nunca se llegaron a realizar la remodelación necesarias para adecuar los andenes a la altura de los trenes eléctricos.

En el Ministerio de Transporte de la Nación explican que hubo complicaciones en el proceso de licitación de las obras -iniciado a fines de 2016- y que eso fue lo que frenó los trabajos. Y adelantan que es inminente la puesta en marcha de un nuevo proceso licitatorio.

En los andenes 1 y 2 (donde paran las formaciones que hacen el recorrido entre Capital y La Plata o Bosques), la madera cruje a medida que las masas descienden de los vagones, con apuro y en manada. Es viernes, llovizna levemente y Gloria espera el tren como todos los días, para ir al trabajo, “Están hechos pelota, y la gente tampoco cuida nada”, comienza diciendo la vecina. “¿Pero qué le vamos a hacer? Si no lo arreglaron es porque no hay plata. Mientras no nos electrocutemos...”, reflexiona.

Es que los días de lluvia son los peores: un mar de cabezas busca el más mínimo refugio. Y no lo hay. El andén 1 es todo de tablones, mientras que el 2 tiene uno de sus extremos de maderas. El resto sigue siendo bajo y desde ahí no se puede subir al tren ya que las formaciones eléctricas son más altas que las que pasaban antes.

Desde su puesto de trabajo en la garita de seguridad ubicada al final de este andén, Julián reconoce que, aunque nunca le tocó presenciar accidentes de importancia, son varias las quejas que recibe. “No es que se advierta una ausencia absoluta, cada tanto vienen a cambiar las maderas -remarca- pero de todas formas igual hay mucha gente que se tropieza. Yo mismo me he caído alguna vez”.

Desde la Unidad Ejecutora Central (UEC) del Ministerio de Transporte de la Nación confirmaron que las demoras en Avellaneda se deben a cuestiones relacionadas con el proceso licitatorio.

“Al igual que con el resto de las estaciones del ramal Constitucion-La Plata, había que hacer adecuaciones de los andenes para elevar su altura, debido a que el servicio se electrificó y los nuevos trenes eléctricos son mas altos que los antiguos”, explicaron ante la consulta de Clarín. Y agregaron: “En el resto de las estaciones esta obra se completó. En Avellaneda hubo dilaciones en la licitación, por lo que se decidió dar de baja todo y actualmente se está trabajando en el armado de un nuevo proceso licitatorio”.

Al problema de tener que caminar sobre tablones, con la inseguridad que eso provoca para los usuarios, se suma la falta de espacio, ya que las plataformas provisorias son más angostas que las originales y a esto hay que agregarle la falta de accesos adecuados para personas con movilidad reducida.

“La gente no tiene lugar para esperar. Pero, por sobre todo, no están pensados como debería ser. Hay escalones y ninguna rampa para poder subir”, se queja Micaela, que con su amiga Belén toma el tren en Avellaneda desde hace cinco años y vivió todo el proceso de transformación incompleta.

“Ahora por lo menos alargaron un poco más (el andén 1) hacia el lado del ingreso a estación -cuenta-, porque al principio terminaba mucho más lejos y a veces teníamos que correr para que no se nos fuera el tren”.

Si bien desde la UEC dejan claro que los cuatro años con andenes provisorios se deben a falencias formales en la documentación presentada por la empresa que había ganado la licitación en 2017, entre vecinos y usuarios ya hay incluso mitos urbanos relacionados con la demora. Las hipótesis van desde cuestiones políticas a reuniones nocturnas que albergarían a integrantes de las hinchadas de Racing e Independiente.

Mientras tanto, no hay datos oficiales sobre los plazos de la nueva licitación y la obra. En la UEC sólo confirman que ya se encuentran “trabajando activamente” en el tema.

Fuente: Clarín