06/06/19

Rutas de transporte de carga, su futuro al 2050

Nuevas redes de carga en Eurasia, África y las aguas del Ártico, darán forma al futuro de las rutas de transporte de carga en los próximos 30 años


Nuevas redes de carga en Eurasia y África, junto con las aguas árticas, darán forma al futuro de las rutas de transporte de carga durante los próximos 30 años, según detalla el reporte “Cambios en la demanda de transportes al 2050” del Foro Internacional de Transporte -ITF por sus siglas en inglés-, que analiza los cambios en la industria del transporte.

Mundo Marítimo tuvo acceso exclusivo al documento que estima que las rutas marítimas alternativas y la inversión en infraestructura portuaria serán los principales motores de los cambios predichos. “El Canal de Kra cruzando la península de Malasia acortaría la distancia recorrida por cargas de combustible desde el Medio Oriente hacia China y Japón en 1.200 km, el equivalente a dos a tres días de navegación.

El propuesto Canal de Nicaragua a través del istmo de Centroamérica podría proveer una alternativa al Canal de Panamá y podría acomodar de mejor forma naves de mayor envergadura. Sin embargo, ambos proyectos parecen lejanos de concretarse en el futuro próximo”, lee el reporte, mientras que los proyectos de infraestructura en carpeta durante las próximas tres décadas en África apuntan a mejorar la conectividad en todos los niveles.

Impulsores del cambio

Inversión en infraestructura es el impulso más significativo para el desarrollo de diferentes nuevas rutas de transporte de carga en Eurasia y África. Pero el foco está con mayor énfasis en las ferrovías, ya que el transporte en tren toma casi la mitad del tiempo que el marítimo, lo cual lo hace ideal para carga sensible al tiempo. Por lo tanto, a pesar del atractivo del transporte marítimo por su bajo costo, los dueños de carga podrían verse dispuestos a pagar más por menores tiempos. El transporte terrestre también ofrece mayor conectividad, un importante objetivo en África y Asia.

Las rutas árticas son una opción para algunos, pero las estrictas regulaciones de seguridad y ambientales dificultan el acceso masivo. “Cumplir con estas regulaciones reduce la ganancia económica neta de los menores tiempos de tránsito”, destaca el informe.

Implicancias de los cambios de rutas

La expansión ferroviaria podría amenazar el transporte marítimo. Por lo tanto, modernizar la infraestructura y mejorar la eficiencia son tareas clave que el shipping debe abordar para mantenerse en la cima del mercado. Mientras más corta sea la ruta, será la óptima.

Para el comercio entre países del sur de Asia y de Europa, la ruta convencional a través del estrecho de Malacca y el Canal de Suez sigue siendo la más corta. Futuras reducciones en hielo marítimo causarán reducción en los tiempos de traslado entre Europa y Asia en 10 días al 2050, y en 13 días en los años siguientes.

Las rutas de transporte entre Asia y Norteamérica solo alcanzarían a ahorrar cuatro días porque la ruta a través del Canal de Panamá es relativamente corta.

Aunque acortan las distancias de tránsito, las nuevas rutas marítimas a través del Ártico podrían no reducir los impactos climáticos de las actividades del shipping de manera significativa, principalmente debido a las complejas condiciones de navegación en la zona y las implicancias que esto tiene en la eficiencia del combustible.

Emisiones

“Las nuevas rutas comerciales no tendrán significativos impactos en las emisiones de CO2 provenientes del transporte global de carga o sus volúmenes, según detallan los resultados de la simulación de esta proyección de transportes. Un cambio en las rutas comerciales reduciría los volúmenes de transporte en un 2% (3% para transporte marítimo) y emisiones en un 1% al 2050, comparado con las ambiciones del escenario actual”, establece el reporte.

Fuente: RMF