04/02/19

Con cada corte de luz, las empresas perderán hasta 18 veces el valor de la tarifa

Después del aumento de las tarifas, rigen también nuevos valores para las multas.


epígrafe

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre) publicó el pasado viernes 1° los nuevos cuadros tarifarios para Edenor y Edesur, con un aumento promedio de 30% para febrero y otro de 11% en promedio para marzo, acumulativos (44,3% en total).

Allí, y de acuerdo a las "Normas de Calidad del Servicio Público y Sanciones" para las compañías distribuidoras de electricidad en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, el organismo regulador elevó las multas por deficiencias en el servicio.

El jueves, en su habitual reunión semanal de directorio, que presenció El Cronista, el Enre comentó que la prolongación de los cortes de luz les costará a las empresas unas 10 veces más de lo que cobran por entregar efectivamente la energía.

En las resoluciones 26 y 27 publicadas el viernes en el Boletín Oficial, se difirió el incremento del Valor Agregado de la Distribución (VAD, la porción de las facturas que cobran efectivamente Edenor y Edesur por su servicio) y se fijaron las nuevas multas.

Tal como fue establecido a fines de 2016, en el marco de la Revisión Tarifaria Integral (RTI) que abarca el período 2017-2021, la penalidad por no entregar la energía (o Costo de la Energía No Suministrada, CENS) empezó en $ 21 por kWh. Hasta ahora rige una sanción de $ 36,59 / kWh y a partir de marzo subirá a $ 51,23 / kWh.

De todas formas, esa cifra solamente es 100% aplicable cuando el corte dura entre 25 y 45 horas. Si la interrupción es de hasta 5 horas, se aplicará una penalidad del 40% del CENS, es decir, de $ 20,49 / kWh.

Lo que se devolverá a los usuarios, en cambio, dependerá del objetivo de baja en la duración de cortes que corresponda a cada municipio del Gran Buenos Aires o comuna de la Capital Federal.

La categoría R2, que contiene a un 36% del total e incluye a los hogares que consumen entre 151 y 300 kWh por mes, tuvo una suba de 32% desde el viernes. Los que tienen el servicio de Edesur pagarán de cargo variable $ 2,827 / kWh y los de Edenor, $ 2,843 / kWh.

Así las cosas, la sanción que podría caberle a las distribuidoras por un corte prolongado del servicio llega hasta 18 veces el valor de su tarifa, o lo que cobraría por entregar la electricidad.

La meta que se estableció en la RTI, que permitió a las empresas aumentar sus tarifas semestralmente (en febrero y agosto de cada año a partir de 2017) a cambio de un sendero de mejoras tanto en la calidad comercial -menor frecuencia y duración de los cortes- como técnica, es que se recupere el estándar que tenía el servicio entre 2000 y 2003, previo al congelamiento de las tarifas post-crisis de 2001.

Un trabajo del economista Rafael Skiadaressis mostró que con el reciente aumento, las tarifas ya "superan en términos reales" las que regían en 2001, cuando colapsaba la convertibilidad.

Excepto en la categoría R1, que concentra a un 33% de usuarios y que todavía tiene tarifas un 20,7% menores en términos reales a las de 2002, los dos tercios restantes de los hogares ya abonan más que hace 18 años, con la paridad $ 1 = u$s 1.

El promedio general es que las tarifas medias están un 27,6% arriba que en febrero de 2001.

En medio del verano, el aumento impacta de lleno en el costo del uso de los electrodomésticos. La heladera, imprescindible, consume un promedio de 56,7 kWh (dependiendo de su eficiencia energética) por mes. Eso significa que para un usuario medio (R2) de Edesur, desde este viernes tener enchufada la heladera las 24 horas del día, los 7 días a la semana, le costará $ 150,31 mensuales.

A su vez, el uso de un acondicionador de aire de 3500 frigorías para refrigerar un ambiente, en cambio, cuesta $ 4,28 por cada hora. Fuente: Ámbito