23/11/18

Suspenden presentación del Pampa por ausencia de Macri

• SE CANCELÓ LA CEREMONIA. ESTA VEZ NO FUE LA FALTA DE FONDOS. No despega el nuevo Pampa III. Casi 10 años de espera lleva la Fuerza Aérea para incorporar los nuevos jets entrenadores. La línea de producción para 2019, parada por falta de insumos.


Demora . Una vez más se suspendió el acto de entrega de los tres nuevos aviones Pampa . Esta vez no fue la falta de repuestos.

Una vez más se posterga la entrega de los 3 nuevos aviones IA-63 Pampa III a la Fuerza Aérea Argentina. Esta vez la razón no es la falta de presupuesto ni de repuestos, una constante en la línea de producción de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), los aparatos están terminados. El faltazo de Mauricio Macri, -adujo cuestiones de agenda,- obligó a las autoridades de FAdeA a cancelar la ceremonia de presentación de los tres flamantes aparatos prevista para hoy en Córdoba. La suspensión modificará nuevamente el plazo para que el cliente y usuario: la Fuerza Aérea, incorpore a su dotación esta aeronave en una espera que lleva casi 10 años. La planta de aviones no comunicó aún la nueva fecha para el corte de cintas que hará Macri. La proximidad de la cumbre del G-20 descarta que pueda contarse con la presencia del mandatario en lo que resta de noviembre, circunstancia que corre a fecha incierta la entrega formal e incorporación del trío de Pampa III a la actividad operativa. Las tres aeronaves están comprometidas para dotación del escuadrón basado en la VI Brigada Aérea de Tandil.

Incomprensible actitud de la Casa Rosada si se tiene en cuenta que desde la asunción al cargo, Macri tomó en persona con su faceta de ingeniero; algunas veces delegó en Gustavo Lopetegui; el compromiso de impulsar a FAdeA con una salida comercial al mundo privado y la exportación. El Pampa III es el único producto de la planta cordobesa con potencial para captar mercados militares externos.

El IA-63 Pampa es un avión de entrenamiento biplaza con capacidad de combate, diseñado y construido en el país en la década de 1980 con asistencia de la empresa alemana Dornier Flugzeugwerke. Se mejoró en sucesivas versiones hasta llegar a la 3a generación removiendo obsolescencias de partes y conjuntos desarrollados por pymes criollas, resta su colocación en un nicho con interesados regionales, de medio oriente y África. Tres planes de negocios, variantes de co-producción, duermen en carpetas diseminadas entre las oficinas del ministro Oscar Aguad, el secretario de Investigación, Política Industrial y Producción, Luis Riva y el presidente de FAdeA, Antonio Beltramone. El grupo alemán Grob busca adquirir las células (fuselaje y alas, se diría la carrocería en palabras del rubro automotriz) del Pampa e integrar en Alemania la aviónica, comunicaciones, el tren de aterrizaje y terminar el avión en un modelo propio denominado Wolf, a posteriori se compartiría la tecnología para renovar las máquinas criollas; en una nueva edición del Congreso Internacional de las industrias Aeronáutica, Defensa y Espacio que motorizó la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CARAE) en Córdoba, se conoció el proyecto de México. Lo expuso el general Rodolfo Rodríguez Quezada: sumar fortalezas y alcanzar algún tipo de acuerdo de complementación aeronáutica entre ambas naciones con foco en el IA-63 Pampa III, fabricar y modificar la aeronave en asociación con la industria aeronáutica mexicana, un aporte inmediato sería la planta motriz Honeywell que impulsa al Pampa, se fabrica en Honeywell Aerospace de Chihuahua. La tercera opción de Sudáfrica, el grupo Paramount, vino de la mano del brigadier mayor Alejandro Amorós, comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea, se trataría más que nada de un "trading" del Pampa en países árabes y africanos con una mínima renovación del cockpit.

Antes la estatal cordobesa tiene que salvar el obstáculo de asegurar la continuidad en la línea. ¿Hay un plan de producción para 2019? El interrogante parece no tener respuesta si uno mira que tras los tres aparatos terminados con el colorido albiceleste, yacen tres más que no avanzan porque faltan insumos críticos, entre ellos, aviónica, trenes de aterrizaje, actuadores, cartuchos para los asientos de eyección y el cordón detonante para la cúpula, odioso elemento que por controversias con la fecha de caducidad del explosivo iniciador dejó en tierra a la totalidad de los Pampa II en uso en la Fuerza Aérea. Una prueba de laboratorio a una muestra de éste explosivo, que aprobó el Grupo Aéreo de la IV Brigada Aérea basada en Mendoza, volvió a la operatividad a los Pampa II que serán utilizados como observadores en el escudo aéreo montado para el G-20.

Que nos se cuente con esos repuestos destinados al ensamble tiene una explicación; la empresa adeuda a los proveedores clave internacionales, entre ellos Israel Aerospace Industries (IAI), Elbit, Liebherr, MBA y otros locales.

Actualizar la cartera de morosidades para restablecer la provisión de insumos tampoco garantiza que la línea se moverá a ritmo. Una orden de compra en el ambiente de la industria aeronáutica demora en promedio 6 meses desde que se impone hasta que se cuenta con el producto.

Fuente: Ámbito