05/11/18

Naftas: los estacioneros dicen que aún falta un 9% de aumento y que en diciembre sube un impuesto

Las petroleras acaban de remarcar con un 5%. Todavía no llegan a compensar el alza del dólar en el año. El impuesto aumentará 1,25% desde diciembre.


Los expendedores de combustible del interior se quejan de que pierden plata porque venden casi la mitad con cuenta corriente a un mes.

En el aumento número 14 del año, que se dio a partir del jueves, Axion y Shell aumentaron un 5% promedio y se espera que en las próximas horas se sumen YPF y Puma (Petrobras). Sin embargo, según las petroleras le dijeron a sus estaciones de servicio, los precios todavía tendrían un atraso del 9% que debería ser trasladado a los consumidores en los meses que viene. Y, además, el 1 de diciembre aumenta el impuesto a la comercialización de combustible, que se actualiza por la inflación cada tres meses.

"La nafta súper aumentó 5%; el diésel, 7% y la premium subió menos, un 3,6%. Pero con estas subas tenemos un atraso de 9%, dicen las petroleras, porque ellas quieren un equilibrio internacional que se llama import parity, que les permite importar y exportar al mismo precio", sostuvo Gabriel Bornoroni, titular de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro y vocero de Cecha, la cámara del sector, en el programa Sábado Tempranísimo, por radio Mitre.

Sin embargo, la pregunta que se hacían los consumidores estos días era por qué no baja la nafta si cae el dólar y el precio del petróleo. "¿Por qué es eso? Porque los precios venían atrasados: cuando el dólar estaba a $ 41 no se aumentó al valor del dólar a $ 41, se fue aumentando paulatinamente", explicó el dirigente. En el año, el alza promedio de los combustibles llega a 60,4% detalló. El dólar subió más de 100%.

De todos modos, según Bornoroni, ese 9% no se aplicará en lo inmediato, sino en dos o tres meses. "Además, el 1º de diciembre aumentan los impuestos , suben 50 centavos por litro, eso ya está pactado por ley".

El empresario se refiere a que la norma que implementó el ex ministro Juan José Aranguren y que cambió el anterior Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), que era una proporción del precio, por un monto fijo, que se actualiza por inflación cada tres meses.

En concreto, el ITC fue reemplazado por el Impuesto al Combustible Líquido (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). El primero, hoy está en $ 7,80 y pasará a $ 8,90 y el segundo es de $ 0,41 por litro. Si se resta el 12% de corte de biocombustible y se quita el 40% de impuestos que tiene la nafta, el aumento terminaría siendo de 50 centavos por litro, es decir cerca de 1,25% de aumento.

El dirigente de Cecha contó que "como expendedores estamos tristes y con inconvenientes financiero. No en las capitales de las provincias, pero sí en el interior, donde se usa mucho la cuenta corriente y, cuando el combustible aumenta dos veces en el mes, cuando el expendedor va a cobrar es un precio atrasado y eso hace que prácticamente pierdan dinero".

Los estacioneros también se quejan de las tarjetas de crédito que les pagan a 28 días y las tasas de los descuentos de cheques. "Financieramente estamos descalzados", dijo Bornoroni.

¿Cargar premium o súper?

El consumo de naftas premium viene cayendo porque, a medida que se fueron dando los aumentos, los automovilistas se mudaron a la súper. Según Cecha, en septiembre, la premium cayó 27%. En total, los combustibles retrocedieron casi 7%.

"La mayoría de los autos no pide en el manual del vehículo que se use la nafta premium, que es 97 octanos (la súper es de 95). Lo que tiene la premium son más aditivos, que permiten que el motor se mantenga mejor. Pero casi los únicos que piden premium en el manual son los de altísima gama o los que son de 1.000 cc. El resto, de gama media, necesitan de 95 octanos, que es la súper".

Fuente: Clarín