15/11/18

Los recortes ya empezaron: este año se redujo el gasto en obras y subsidios

El Tesoro frenó erogaciones para empezar a cumplir el compromiso del déficit cero


El ajuste fiscal ya se desnuda en los números de la ejecución presupuestaria de este año. El gobierno de Mauricio Macri estableció el "déficit cero" en la ley del presupuesto 2019 que fue aprobada anoche en el Senado . Pero el recorte fuerte comenzó este año y el mayor ajuste pasó por el gasto de capital, es decir, las obras públicas , y especialmente en el rubro de los envíos a las provincias para proyectos de infraestructura.

También se registró un fuerte freno en el gasto en las denominadas transferencias corrientes (subsidios) al sector privado, que comprenden tanto los subsidios sociales como a los sectores económicos, esto es la energía (gas y luz) y el transporte.

Por otro lado, se formalizó un fuerte ajuste en el rubro "bienes y servicios", que es el pago de insumos como luz, alquileres, mantenimiento, publicidad o contratos de locación de obras. Conforman el grueso de los gastos operativos y de funcionamiento estatal.

Según el informe mensual de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) de septiembre, el último disponible, el ajuste de gastos de capital (obra pública) en los primeros nueve meses del año disminuyó un 17,6% respecto de igual período de 2018. En 2017 se gastaron $151.774 millones y en 2018 se devengaron 125.009 millones.

Si se contempla que el índice de inflación del período enero-septiembre fue de 29,5%, la caída real en inversión en obra pública fue del 47,1% respecto de 2017, que fue un año electoral. Si se mide septiembre de ambos años, ese gasto bajó un 14,9%, de $22.344 millones a $19.026 millones.

Las transferencias de capital en general, a entes y a provincias, bajaron el 25,2%, de 101.026 millones a 75.521 millones. Pero la baja mayor fue en transferencias a las provincias por obras, que cayeron un 37,9%, de $60.045 millones a $37.267 millones, según los números que maneja ASAP. No obstante, en el Gobierno aseguraron que en los últimos dos meses hubo un repunte de esa ejecución, pero no suministró aún los números.

En el resto de las transferencias de capital (a entes públicos) hubo una caída de 6,7%, de 40.981 millones a 38.254 millones.

En tanto, la inversión real directa, es decir, las obras que hace la Nación en forma directa, cayó a menor ritmo, un 7,3%, de $40.423 millones a $37.476 millones. Pero teniendo en cuenta la inflación del período siempre la baja real fue pronunciada: 36,8%.

Por otra parte, la inversión financiera, que son los préstamos a provincias, subieron un 16,3%, de $10.325 millones a $12.012 millones en los períodos enero-septiembre 2017 a 2018. Y trepó un 208,6% mes a mes, de $1520 millones a $4691 millones.

Con miras al presupuesto 2019, en busca del objetivo del "déficit cero" acordado con el FMI, el gasto de capital también sufrirá una poda de 7,2%: de $231.000 millones previstos para fin de 2018 a $215.000 millones el año próximo, según fuentes de Hacienda.

Las transferencias a las provincias se reducirán 17,5%, de $98.000 millones a $81.000 millones, y los subsidios a energía y transporte se ajustarán 6,9%, de $308.000 millones a $287.000 millones. Con una inflación prevista de 23% el ajuste real es mayor.

El resto de los gastos se mantendrán estables. En rigor, el equilibrio fiscal se logrará merced a un sablazo impositivo (ingresos por retenciones e impuestos) del 41,8%, de $2,62 billones a 3,72 billones de recaudación prevista.

Otro fenómeno diferente se produjo este año con los gastos corrientes totales. La ejecución se movió casi igual que la inflación en los primeros nueve meses: 29,6%. Esto es así por el pase de $1,6 billones en el mismo período en 2017 a $2,07 billones en 2018.

Las remuneraciones (sueldos) crecieron 20,4%, es decir, por debajo de la inflación. De $189.370 millones a $228.045 millones. El gasto en bienes y servicios (gastos operativos) se frenó en términos reales porque creció sólo 7,8%, de 56.897 millones, a 61.342 millones, lo que implicó un ahorro de 21,7 si se contempla la inflación.

En cambio, el rubro intereses de la deuda es el que más creció. Se pagó un 59,7% más en los primeros nueve meses, de $ 198.191 millones a $316.548 millones. Las prestaciones para la seguridad social crecieron el 28%, de $710.364 millones a $909.169 millones.

En tanto, las transferencias corrientes (subsidios) crecieron el 25,4% de $444.715 a $557.527 millones en los primeros nueve meses contra el mismo período de 2017. Pero el freno se registró en las transferencias al sector privado (subsidios a energía y transporte), que solo crecieron 16%, de $238.906 millones a $277.128 millones. Este fue el efecto de la controvertida suba de tarifas.

Las transferencias a provincias (envíos discrecionales) crecieron un 40,8%, de $47.271 a $66.576 millones. Los giros a universidades crecieron 27%, de $60.141 millones a $76.388 millones. Los pagos al sector externo (cuotas a organismos financieros) crecieron 10.3%, de $1559 millones a $1719 millones.

El gasto primario (corriente más capital) subió el 21,5% en estos nueve meses respecto de 2017, de $1,55 billones a $1,88 billones. Como el rubro intereses creció un 59,7% ($198.191 millones a $316.548 millones), el gasto total creció 25,5%, de $1,75 billones a $2,19 billones en el período enero-septiembre analizado.

El gasto primario debería cerrar en 2018 en $2,99 billones, con un déficit primario de $364.598 millones, un 2,6% del PBI. A lo que se agregarían pagos de intereses por $400.378 millones, que arrojaría un déficit financiero de 764.976 millones, un 5,5% del PBI. El "déficit cero", antes del pago de la deuda, es el objetivo de 2019.

Fuente: La Nación