07/11/18

Insólita pelea entre el Gobierno y una universidad pública por las vías del tren


La Universidad de San Martín (Unsam) ganó popularidad en el último tiempo no sólo porque avanzó escalones entre las casas de estudio mejor calificadas del país, sino también por su cercanía al kirchnerismo, algo que derivó en escándalos como la filmación de la novela nunca estrenada Mamá Corazón, de Andrea del Boca. Ese vínculo, desarrollado por el exministro de Planificación, Julio De Vido, le permitió también hacerse de algunos favores que hoy la colocan en el centro de una polémica.

En 2013, el gobierno de Cristina Kirchner le cedió 12 hectáreas de la playa ferroviaria de Miguelete, ubicada a la vera del campus universitario, algo que hoy reclama de vuelta el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, decidido a recuperar ese espacio para su tarea original en el marco del desarrollo del tren en el país. Quiere cederle esa porción al Nuevo Central Argentino (NCA) para los servicios de carga en el corto plazo y para transporte de pasajeros metropolitanos en el mediano plazo ante el cierre de playas en Retiro y Colegiales. El predio no dejará de ser del Estado.

El afán recuperador de Dietrich se golpeó con un ladrillo, literalmente. La universidad se pasó del mojón que le había otorgado el kirchnerismo y le quitó unas 2,3 hectáreas al espacio donde debía funcionar el tren, donde hay tres vías y edificios ferroviarios. Además, empezó a construir en una parte del terreno que Transporte reclama.

Los detalles detrás de la pelea

Desde la mirada del Gobierno, la obra de la Unsam afectó dos vías de playas operativas y se trata de una usurpación ilegal. El problema es que la vuelta a la normalidad implicaría, por caso, tirar abajo una edificación que se hizo con fondos públicos para el desarrollo universitario. Se trata de una alternativa políticamente imposible.

El mediador entre Transporte y la Universidad es Ramón Lanús, titular de la AABE, el organismo que administra los inmuebles del Estado. "Queremos preservar las dos actividades públicas: la que tiene que ver con la educación y la que está relacionada con el transporte", resumió ante la consulta de LA NACION.

La universidad teme que la instalación allí de una playa de maniobras termine por hacer imposible la tarea académica. Un estudio hecho por su Instituto de Transporte sostiene que el pedido del Ministerio "no sólo requiere de una porción del predio sobre el que la Unsam tiene una cesión de uso, sino que va a generar una actividad que puede alterar sensiblemente el contexto urbano mediante la circulación intensa de vehículos pesados, afectando no sólo la actividad universitaria sino la circulación general del área y la planificación urbana establecida por la Municipalidad de General San Martín".

Tanto Transporte como la AABE niegan que algo de eso vaya a ocurrir porque la actividad se limitará al alistamiento de locomotoras, el abastecimiento de combustible, un taller para mantenimiento de vagones y una playa de estacionamiento.

Parte de la oposición política cuestiona que el reclamo a la Unsam se debe a la búsqueda de un negocio inmobiliario en la Capital Federal por la cesión de la playa en Colegiales, algo que niega Transporte (sostiene que por ese predio no pasan trenes de cargas desde hace años).

El Gobierno se desprendió de una parte que será utilizada para ampliar la actual estación de tren que pasará de dos a cinco vías, para ampliar la capacidad de la red metropolitana de pasajeros. La otra le quedó a la Ciudad para uso en 65% de espacio público y 35% nuevas construcciones, con cuya venta se financiarán obras ferroviarias.

"Miguelete, a diferencia de Colegiales, funcionó históricamente como una playa ferroviaria. Las áreas operativas son necesarias para el tren, que además de la descarga en el puerto, necesita espacios donde hacer el mantenimiento liviano y alistamiento de los vagones y las locomotoras, espacios de estacionamiento hasta la habilitación de turnos en el puerto, áreas de trabajo para los conductores, etcétera. Estas tareas requieren terrenos aptos como el terreno de Miguelete, con la superficie suficiente y las instalaciones y la infraestructura", sostuvieron en la cartera de Dietrich.

Transporte planteó el primer reclamo hace meses. Desde ese momento se hicieron varias reuniones, aunque nunca se acercaron a un acuerdo. Este año, la AABE sacó una resolución con la que le quitaba a la Unsam -desde el año pasado el rector es Carlos Greco, que reemplazó al kirchnerista Carlos Ruta- 1,2 hectáreas del predio asignado. Fue la clave para que las partes se sentaran a negociar nuevamente en buenos términos. Creen que llegarán a un acuerdo en el corto plazo.

La solución está atada a que el Estado le ceda a la Unsam un inmueble en Capital, algo que la casa de estudios necesita. En parte, porque el año pasado le quitó un predio en Sánchez de Bustamente 59, donde funcionaban los equipos de animación audiovisual que fueron comprados por De Vido para la universidad por unos $350 millones y son objeto de una investigación judicial.

Más allá de las polémicas por sus viejas afinidades kirchneristas, el ranking elaborado por la empresa británica Quacquarelli Symonds ubica a la Unsam en el puesto 95 entre las mejores 391 universidades de Latinoamérica y el octavo entre las 56 públicas nacionales.

Fuente: La Nación