27/11/18

Falta de respaldo de las entidades financieras hacen temblar los PPP

Las empresas apenas empezaron a mover maquinaria


"Esperamos tener buenos anuncios sobre los contratos de Participación Público Privada durante el G20. Varios países van a mostrar su apoyo", aseguraron ayer desde el entorno del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, hombre fuerte de los PPP.

La esperanza está puesta en que varios presidentes apoyen públicamente la herramienta con la que el gobierno nacional busca suplantar la caída en los aportes del Tesoro para la obra pública, herramienta que la crisis local y las externas sumada a la causa de las coimas en la obra pública que afectó al sector está tambaleando.

En medio de las dudas y de las complicaciones para acceder al financiamiento necesario para comenzar a trabajar, y mientras se espera el anuncio del fideicomiso que está terminando de armar el BICE, una alta fuente del Gobierno le dijo a El Cronista que hasta ahora "no hay mucha plata. Los que tienen más chance de cerrarse antes de fin de año son los que están en el consorcio chino, que en teoría no necesitan ir al mercado".

El Consorcio chino al que hace referencia el funcionario que no para de juntar millas en busca de financiamiento se refiere al PPP a cargo de la mega constructora China Construction America (CCA) junto a la mendocina Green S.A., la UTE fue adjudicataria del llamado corredor B que abarca la ruta nacional 5 desde el kilómetro 68 en Luján hasta la intersección con la ruta 35, pasando por la ciudad de Santa Rosa, La Pampa.

Pero desde otro consorcio explicaron que "están trabajando a full con toda la documentación tanto con los bancos como con el Gobierno. No hay aún fecha cierta para el cierre financiero".

Este último punto es fundamental para entender el estado de situación. Mientras el ministro Dietrich les hace llegar a las empresas adjudicatarias de los corredores viales vía PPP empiecen a trabajar porque sino "comenzarán a correr las multas por incumplimiento de los plazos" desde las empresas responden que "el problema es que lo que no llega es el crédito".

La escasez de fondos ya se había hecho notar y había puesto en riesgo a los PPP. Frente a esto, desde Transporte se ideó la creación de un fideicomiso en donde el Banco de Inversión y Comercio Exterior funcionara como fiduciario. La prioridad era que esta herramienta junte los u$s 1200 millones necesarios para el primer año de las obras y descomprimir la búsqueda de fondos a la espera que el escenario de crédito mejore.

En busca de una señal el primero en anunciar que iba a aportar al fideicomiso fue el Banco Nación con un monto que iba a rondar entre los u$s 200 y los u$s 300 millones. Sin embargo, y frente a la tibieza con la que las entidades financieras privadas vienen reaccionando hasta ahora, no se descarta que la entidad financiera comandada por Javier González Fraga tenga que aumentar la colocación.

Sin embargo, el Nación tampoco está pasando su mejor momento. Según publicó La Nación, la entidad financiera está estudiando salir a exterior a buscar fondos por la falta de liquidez que está sufriendo la entidad financiera.

Ahora todas las fichas están puestas en el G20. Ahí el Gobierno buscará que el apoyo en los dichos se traduzca en los hechos porque, de no hacerlo, los PPP con los que el Gobierno nacional buscará incentivar la alicaída obra pública caerá también en un proceso de deterioro que, además, dificultará las próximas licitaciones bajo este modelo como por ejemplo la del tren a Vaca Muerta -que ya sufrió un retraso en sus tiempos y ya pasó para el 2019-.

Las UTE tienen que empezar con los trabajos para cumplir con los plazos establecidos en el contrato en donde se deja en claro que el primer control para entregar los bonos en dólares de adelanto de obra será a finales de enero.

Fuente: El Cronista