14/11/18

El petróleo cayó 7% y ahora se espera el impacto en las naftas

Si se mantiene el descenso y el dólar estable, no habría nuevas remarcaciones. Shell bajó 2,7% cuando a principio de mes había subido las naftas 4,8%. El crudo acumula una caída de 20% desde su pico de un mes atrás.


El petróleo a la baja genera la expectativa de una precio más barato para las naftas.

El barril de petróleo sufrió ayer el mayor desplome en su cotización diaria desde septiembre de 2015. La variedad Brent -que es la que se utiliza como referencia en la Argentina- retrocedió un 6,6% cotizando a US$ 65,47, mientras que la variedad WTI (de mayor peso en Estados Unidos) cayó 7% a US$ 55,69.

El Brent acumula ya una caída de 20% desde su "pico", hace casi un mes -el 16 de octubre- cuando el barril superaba los US$ 81.

Así como el alza en el precio internacional del petróleo incidió en la suba de los importes de los combustibles locales, ¿la baja actual provocará un descenso de esos mismos importes?

En las petroleras no son proclives a mirar la cotización de un solo día, sino que observan una secuencia. Sin embargo, de persistir esta caída, en la industria suponen que no habrá próximas remarcaciones. Las posibilidades de disminución de precios tampoco está en la agenda inmediata.

Sin embargo, Shell y Axion corrigieron los aumentos en los precios que habían realizado a comienzos de mes. En principio, sus remarcaciones iban del 5% al 6%. Pero YPF fue con una suba del 3% y eso dejó a su competencia en "desventaja". Axion fue la primera en dar marcha atrás, mientras que Shell la emula desde esta madrugada. La marca anglo-holandesa redujo los aumentos en las naftas "súper" y "gasoil", pero los mantuvo en los premium.

Las petroleras establecen sus precios al público, siguiendo el parámetro de la "paridad de importación". Eso quiere decir que los ingresos que reciben deben ser suficientes para justificar la producción local de petróleo. YPF, que es la mayor empresa del país, importa un 20% del petróleo que requiere. El 80% es de producción local. Según la empresa, se supone que el barril local debe cotizar a niveles similares que a los internacionales.

Dentro de YPF -y las otras petroleras líderes, como Axion y Shell- estimaban que recién este mes habían alcanzado la "paridad de importación", es decir precios al público que les permitían no perder dinero.

"Estamos muy cerca de converger con la paridad de importación, que es lo que debemos. Fue un proceso más dificultoso de lo que esperábamos para alcanzar (esa paridad). Tomó más tiempo básicamente por la depreciación de la moneda, que fue de más del 100%. Es duro traspasar eso a los consumidores", dijo Daniel González, CEO de YPF en una presentación del 26 de octubre. En ese momento, la nafta súper se estaba despachando a menos de un dólar. Ese día, la divisa se conseguía a $ 37,80 y el litro de nafta estaba -en Buenos Aires- a $ 36,76.

Con una caída del petróleo del 20% y del dólar del 13%, hay quienes creen en la política que la industria petrolera tiene que hacer una revisión. "Costó mucho llegar a la paridad de importación, no es momento de retroceder en ese sentido", explicaron en una compañía que pidió no ser identificada.

A fines de septiembre de 2017, los precios del petróleo crudo en el mercado internacional superaron los US$ 54 por barril. Por un acuerdo entre las petroleras y el gobierno argentino se decidió la liberación del mercado poniéndole fin al sistema de "barril criollo", que desacoplaba los precios globales de los locales. Aquella situación había generado que los combustibles fueran más baratos aquí que en otros lugares del mundo (en dólares) hasta comienzos de 2015. Y también generó una pérdida de ingresos por exportaciones (entre 2005 y 2008, cuando había precios "pico") a través de la aplicación de retenciones.

Tras la liberación del mercado, las compañías pueden comercializar sus productos (los combustibles) con importes que se ajusten a los cambios a nivel internacional del petróleo.

Esa situación provocó un encarecimiento del 75% en los precios en un año. En esa suba confluyen dos factores: la caída del peso frente al dólar y la suba del petróleo crudo, que se fue de US$ 54 a más de US$ 80.

Si la decisión de Arabia Saudita y otros países de mantener la producción provoca un mercado "sobresaturado", quizás llegue una baja en los combustibles. El tipo de cambio también incidirá en esa ecuación.

Fuente: Clarín