22/11/18

Aerolíneas: los gremios amenazan con entorpecer la logística del G20


Los cinco gremios de aeronavegantes anunciaron un paro para el lunes 26, aunque no descartaron "continuar con las medidas" si el gobierno o Aerolíneas no los convocan al diálogo Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk

En medio del conflicto salarial y las suspensiones en Aerolíneas , los gremios de aeronavegantes, que ya convocaron a un paro para el lunes próximo, redoblaron la apuesta y amenazaron con entorpecer la logística en el marco del G20, la cumbre diplomática que se realizará en el país.

Esta mañana, Edgardo Llano, titular la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), advirtió: "Si se complica la operación del G20 es exclusivamente responsabilidad del ministro de Transporte [Guillermo Dietrich] y el de Trabajo [en referencia a Dante Sica], que no han convocado a una mesa del diálogo. Vamos a tomar las medidas que consideremos necesarias".

El sindicalista difundió el mensaje a través de un video que circuló entre los afiliados.

"Después del lunes 26 vamos a analizar los telegramas, los abogados los contestarán y determinaremos cómo siguen las medidas de fuerza", agregó.

Por su parte, Rubén Fernández, titular de la Unión Personal Superior Aeronáutico (UPSA), explicó esta mañana en conferencia de prensa: "El legítimo reclamo es por el pago parcial del salario por no aplicar la cláusula del convenio, más la dilación de la nueva paritaria que tendría que estar vigente a partir de octubre. Nadie del Gobierno ni de la empresa nos llamó. Queremos dialogar y solucionar el tema pacíficamente".

"A partir de esta situación hemos resuelto convocar un paro, un cese total de actividades, de los cinco gremios. Este es el primer paso, pero se van a hacer otras medidas. Movilizaciones, marchas, radios abiertas", expresó Fernández y aclaró que la actividad de hoy se dará con total normalidad.

Qué hay detrás del conflicto entre Aerolíneas y los gremios

En principio, las medidas de fuerza anunciadas por los sindicatos se realizarán el lunes, pero el martes 27, los gremios que pertenecen a la la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que conduce Juan Carlos Schmid, realizarán asambleas entre las 4 y las 7 de la mañana en los lugares de trabajo en todos los medios de transporte, por lo que los servicios se normalizarán alrededor de las 10, según se informó en un comunicado.

La intención del Gobierno es que la semana próxima Aeroparque esté cerrado al público y dedicado íntegramente a la operatoria de la cumbre del G20, por lo que habría otros vuelos desde las 15 horas del jueves 29 de noviembre hasta las 22 horas del sábado 1° de diciembre.

En el Palomar las operaciones se interrumpirán a partir de las 20 horas del jueves 29 de noviembre hasta las 22 horas del sábado 1° de diciembre, ya que quedará reservado para uso militar. En el caso del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, permanecerá abierto y funcionando normalmente.

El conflicto original surgió porque los sindicatos de la empresa (pilotos, mecánicos, personal de tierra, entre otros) reclaman la aplicación sobre los salarios de una cláusula gatillo correspondiente al mes de septiembre. La paritaria contemplaba un aumento del 17% con cláusula de ajuste automática por la inflación: esto es, en caso de que el incremento inicial fuera superado por el IPC, los salarios deberían ajustarse según ese indicador oficial.

La cláusula se activó a partir de mayo y regía hasta el 30 de septiembre, cuando vencía el convenio. Los gremios reclaman la compensación del 6,5% correspondiente al IPC de ese mes, mientras que la empresa admite no haberlo pagado en razón de que al momento de abonarse los salarios aún no se conocía el indicador y desde entonces debe discutirse el nuevo convenio. Además, Aerolíneas argumenta que la medida de fuerza fue realizada sin ningún preaviso.

El conflicto se endureció tras los últimos episodios de protesta gremial y la empresa decidió suspender a 376 empleados por entre 10 y 15 días, por el "abandono o retención de tareas" durante la medida de fuerza que realizaron los gremios el jueves 8 de noviembre, que generó un caos en Aeroparque y Ezeiza.

Las suspensiones se realizarán "según el nivel de afectación del servicio". Fuentes de Aerolíneas aclararon a LA NACION que serán "en forma escalonada para no afectar la operación de la empresa". Se informó además que descontará las horas no trabajadas a todos los que participaron de las asambleas.

La empresa dijo que envió ayer los telegramas dirigidos a los empleados de las áreas de tráfico (mostradores), contact center, rampa, mantenimiento y pilotos. Sin embargo, en los gremios niegan haber recibido las notificaciones aún.

"Los trabajadores supuestamente sancionados aún no fueron notificados. Cuando lo hagan, analizaremos el texto y oportunamente responderemos. El derecho a realizar reuniones, asambleas y huelgas es absolutamente constitucional, quizás estamos bajo un gobierno dictatorial que no respeta la Constitución", expresó el jefe de uno de los gremios en conflicto.

La medida la llevan adelante la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), liderada por Ricardo Cirielli; la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), de Edgardo Llano; la Unión Personal Superior Aeronáutico (UPSA), de Rubén Fernández; la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), que encabeza Pablo Biró, y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), que dirige Cristian Erhardt.

Fuente: La Nación