29/10/18

YPF apostará por el petróleo y moderará su inversión en gas por exceso de oferta


NUEVA YORK.- Hace un año, los ejecutivos de YPF llegaron a esta ciudad para inaugurar una nueva tradición: hablar al menos una vez cada 12 meses con inversores para mostrar el plan de negocios de la compañía y responder inquietudes. El debut no fue el esperado, porque si bien los inversionistas quedaron entusiasmados, a las dos semanas el Gobierno decidió suspender el viejo plan gas, y en el anuncio del nuevo quedaron afuera varios proyectos grandes de la empresa, con los que contaban los ejecutivos. Un capítulo más de los constantes cambios regulatorios que tiene el sector. "Eso reafirma porque tenemos que venir a dar explicaciones, cuanto mayores dudas hay, más tenemos que hablar", dice Miguel Gutiérrez, presidente de la petrolera bajo control estatal.

Este año, además de mostrar el plan de negocios para los próximos cinco años, que incluye un cambio sustantivo con respecto al del año pasado porque se le dará mayor impulso a la producción de petróleo que a la de gas, la compañía cumple 25 años desde que comenzó a cotizar en la Bolsa de Nueva York (NYSE).

El aniversario cayó justo en uno de los años más volátiles en la Argentina, que sufrió una suba del tipo de cambio de más del 100%. De ese aumento, la petrolera trasladó un 66% a precios de las naftas y el gasoil. Si el dólar mayorista se mantiene en alrededor $37, aun quedaría aumentar un 5% en nafta y un 15% en gasoil. "Tuvimos que subir los precios muy por arriba de la inflación y eso se notó en septiembre, donde la demanda de nafta cayó un 8%. No veíamos eso hace mucho", cuenta Gutiérrez en una reunión con periodistas.

"Los inversores entienden que es imposible trasladar todo a precios. Porque además de la devaluación, el precio del petróleo internacional aumentó de US$55 en octubre del año pasado a los actuales U$78. Hay otras cosas que son más difíciles de explicar", dice el presidente, que como ejemplo señala la suspensión del sendero de precios de gas que había establecido el Gobierno, donde las compañías iban a cobrar un valor de US$6 el millón de BTU (medida inglesa que se usa en el sector). "Por suerte, y como ya veíamos que las producciones de gas estaban aumentando, hicimos nuestras proyecciones con un precio de US$4,5", añade Daniel González, CEO de la petrolera.

A futuro, la empresa prevé desacelerar las inversiones en gas hasta que no esté asegurada la demanda para, justamente, el aumento de oferta. "Estamos restringiendo nuestra inversión en gas y compensándola con mayor inversión en petróleo hasta no tener mercados alternativos. Tenemos que invertir de una manera que nos aseguremos que vamos a poder vender el gas", explicó González, que agregó: "La dinámica es muy distinta entre ambos hidrocarburos: mientras en petróleo los precios convergen a los internacionales, en gas no se sabe a cuánto lo vamos a poder vender".

Mientras tanto, la compañía traerá el próximo mes una barcaza par licuar gas natural, que permite procesar unos 2,2 millones de metros cúbicos diarios (MM3/día). "La producción de gas crece por suerte, pero en verano tenemos unos excesos que no son colocables, por más que ahora le estemos exportando a Chile, enviando energía eléctrica a Brasil y que el Gobierno haya reducido las compras a Bolivia", dicen los directivos.

La solución sería abrir más mercados para que el exceso de gas se pueda exportar, pero para eso sería necesario la construcción de una terminal de gas natural licuado (GNL) que procese por lo menos 20 millones de MM3/día. "Con la planta de exportación, la Argentina se colocaría entre los 5 ó 6 países que pueden exportar gas. Es una inversión que tarda no menos de cuatro años en concretarse y que cuesta US$4000 millones", dice González, y explica que se construiría mediante un consorcio entre tres o cuatro petroleras: "La única forma de que explote verdaderamente Vaca Muerta es asegurando que haya un mercado para el gas".

En ese sentido, el CEO de YPF señala lo que está ocurriendo en China: "El 80% de su generación de energía lo hace con carbón. Eso está cambiando, se están pasando al gas y aumentaron su demanda de GNL en un 50%. Ahí tenemos una gran oportunidad".

Con respecto al petróleo, YPF tiene el objetivo de aumentar su producción un 20% en los próximos cinco años, lograr su autoabastecimiento para fines de 2021 y comenzar a exportar a partir del año siguiente. Actualmente, el 20% del petróleo que procesan en sus dos refinerías -en Luján de Cuyo (Mendoza) y en La Plata- para abastecer el mercado local YPF lo compra de otros petroleras. "Vamos a invertir en aumentar también un 15% nuestra capacidad de refinación y en mejorar el traslado del hidrocarburo", dicen los directivos.

"Restringimos el plan de negocios que vamos a presentar por el menor crecimiento estimado de la Argentina y porque esperamos un precio del petróleo declinante. Tomando en cuenta la variable de futuros y lo que proyectan los analistas, el valor del barril, que hoy está en aproximadamente US$80, en el futuro estará entre US$60 y US$70", dice González.

Entre otros objetivos que escucharán los inversores hoy está el de desendeudar la compañía significativamente en los próximos años, sin vender áreas de negocio -aclararon los ejecutivos-; continuar con la estrategia de desarrollar los recursos de Vaca Muerta, sin abandonar el negocio de convencional; defender el posicionamiento estratégico en el mercado local, y diversificar sus fuentes de energía con la expansión en el mercado eléctrico de YPF Luz.

Fuente: La Nación