24/10/18

Una medida global subirá los costos del flete marítimo

A partir de 2020, los buques deberán reducir el azufre en combustible. Empresas del sector anticipan que se encarecerán sus servicios.


La Organización Marítima Internacional (OMI) determinó que se debe implementar a partir del 2020 una medida que busca limitar el azufre en el combustible que usan los buques: como máximo se admitirá hasta un 0,50%.

La OMI, organismo de Naciones Unidas encargado de regular el transporte marítimo a nivel internacional, comenzó a analizar estas medidas ambientales desde 2005 en el marco de la aplicación de las reglas del Convenio Marpol, haciendo cada vez más rigurosas las exigencias con el objetivo de adoptar diversas acciones para limitar las emisiones de los buques que producen efectos perjudiciales a la atmósfera en los océanos, puertos y zonas costeras.

Algunos analistas consideran que la reducción que se comenzará a aplicar desde 2020 es un límite muy importante, ya que en la actualidad el porcentaje permitido es de 3,5%. Lo cierto es que para poder respetar esta nueva disposición, los buques tendrán que comenzar a usar desde el 1 de enero de 2020 un fueloil que sea certificado con esos contenidos bajos en azufre o adoptar otras medidas que logren los mismos efectos, como usar combustibles alternativos, instalar depuradores o sistemas de tratamiento de los gases de escape que limpien las emisiones antes de que sean liberadas en la atmósfera.

A su vez, un número cada vez mayor de buques se construyen para utilizar gas natural u otras opciones que minimizan la emisión de gases perjudiciales y han sido reconocidos en la elaboración del código internacional para los buques que utilicen gas u otros combustibles de bajo punto de inflamación adoptado en 2015.

Otra alternativa es el metanol, usado principalmente en algunos servicios de navegación marítima de breve duración. Las embarcaciones, pueden instalar motores que usen diferentes tipos de fuel, los cuales pueden contener bajo o cero contenido de azufre. Ejemplos de ello son el gas natural licuado, gasoil purificado o biofueles.

Ante este escenario, existe la chance de que se comiencen a elaborar nuevas mezclas de fueloil para buques. Otra opción sería gasoil con un contenido de azufre muy bajo, que puede ser mezclado con fueloil pesado para reducir su contenido de azufre.

Costos

El gran problema es que estos nuevos combustibles resultarían más caros que los utilizados hasta el momento. La otra chance de instalar depuradores o utilizar propulsores que permitan otros combustibles en buques existentes, presentarían altísimos costos iniciales, por lo que serían soluciones más apropiadas en buques nuevos.

Respecto a los costos, entre las principales compañías que operan buques se está comenzando a plantear que los clientes, es decir los generadores de la carga a transportar, deberán absorber los incrementos extras que generará la aplicación de estas medidas ecológicas, apreciando que en su conjunto sumarían importantes sumas de dinero a recuperar.

La idea de algunos operadores sería comenzar a aplicar cargos al flete durante el próximo año, es decir 2019, con el fin de ir absorbiendo parte de los costos y que el incremento no sea tan grande de cara al 1º de enero de 2020, considerando que la etapa inicial de cambio será la de mayor impacto en cuanto a los costos.

Lo cierto es que este cambio conlleva un aumento importante de costos que en forma directa afectará a los fletes ofrecidos. Luego el mercado determinará, a través de la demanda, qué pérdidas quedarán de cada lado, al fijar las cantidades de espacio demandadas al nuevo precio.

Fuente: El Cronista