08/10/18

Los parques industriales crecen con Vaca Muerta

El crecimiento de la actividad en Vaca Muerta, atado a los incentivos y al precio internacional del barril, volvió a poner en escena a los parques industriales.


El crecimiento de la actividad en Vaca Muerta, atado a los incentivos y al precio internacional del barril, volvió a poner en escena a los parques industriales. Son los centros estratégicos para la industria pesada de la cuenca Neuquina y están concertados en la capital provincial, Centenario, Añelo y Rincón de los Sauces.

Los tres primeros son los polos que abastecen en la actualidad a los no convencionales. El que está en la localidad cabecera de Vaca Muerta ocupa unas 736 hectáreas. A 100 kilómetros está el Parque Industrial de la capital neuquina (PIN), centro neurálgico para toda la actividad en la región. Luego se encuentra el de Centenario que cuenta con poco más de 200 hectáreas.

El hilo que los unifica es la falta de espacio para nuevas radicaciones. Es un sector sensible a las medidas impositivas, fiscales y aduaneras que aplica el gobierno nacional para desarrollar la industria.

Desde el Consorcio de Administración del Parque Industrial de Neuquén (CAPIN) señalaron que quedan muy pocos espacios disponibles tanto en la zona Este como en la Oeste del PIN. Esto se debe a que la demanda de espacios no ha cedido desde el inicio del boom en 2013.

Luis Romero, síndico y coordinador del CAPIN, explicó que “quedan muy pocos lotes disponibles, hay algunos en el área de la última ampliación Z1 que saldrán a licitación, dado que son pocos en relación a la cantidad de solicitudes”.

La clave que acelerará ese desarrollo tiene nombre: servicios esenciales. El desarrollo de infraestructura para dotar los espacios con agua y energía eléctrica permitirá acelerar la radicación de firmas que buscan hacer pie en uno de los nodos más desarrollados que conecta con Vaca Muerta.

Otra válvula de escape para conseguir nuevos espacios es el traslado de algunas firmas hacia otros parques industriales. Particularmente este es el caso de las dedicadas al tratamiento de residuos peligrosos. El caso de Comarsa es el ejemplo más conocido. La empresa apagó sus hornos y anunció el traslado al predio de Añelo, sin embargo la mudanza no se completa aún pese a las multas aplicadas.

Actualmente en el PIN hay registradas 180 empresas y unas 80 están dedicadas a brindar servicios de logística, transporte y complementarios. El espacio tiene 852 hectáreas y allí desarrollan tareas aproximadamente unas 10.000 personas entre empleados permanentes, temporarios e itinerantes.

Fuente: El Inversor Energético